Categoria: Viver na Espanha

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    Paseo en muy buena compañía por el entorno de la Ciudad de la Cultura de Galicia, en Santiago de Compostela.

  • escribir – 3

    foto de Escuela de Escritores sacada de aquí

    Miro el GPS, me toca conducir por esta carretera otros 10km, hasta ahora he cruzado con unos pocos coches, tan pocos que me olvidé el número en que he parado de contarlos. Observo la estrada, unas pocas casas agrupadas y abandonadas salpican en el paisaje natural de Galicia. Me encanta ir por las carreteras autonómicas y nacionales. Recuerdo cómo era conducir en mi país de origen y no lo echo de menos, carreteras atascadas y en malas condiciones era lo típico por donde fuera. Algunas veces me pregunto cómo fue capaz de vivir en una ciudad con tamaño caos. La ciudad es bonita, las personas son agradables, pero el clima de desorden y la multitud de ruidos y gente hace que vivir allí sea un desafío diario de supervivencia al cual nos adaptamos y no nos damos cuenta de cuan enfermos nos tornamos.

    Los colores de Galicia son otro punto a admirar. La multitud de tonos de verdes y azules, junto a los colores de las casas de piedra y ladrillo hacen de esta región una obra de arte a cielo abierto. Siempre que voy de viaje, como hoy que visite un pueblo que dista 74km de dónde vivo, permito que mis ojos se pierdan en el horizonte buscando nuevos contrastes y grabando imágenes en mi retina, para recordarme después.

    Hoy, mientras conducía, tuve que parar para contestar a una llamada y pude percibir unas cuantas vacas pastando en una pequeña finca. Sentí la paz y el equilibrio que emanaba de toda aquella situación. Las vacas compartiendo comida y finca con una pequeñas ovejas, un hombre trabajando para mantener la rutina de cultivo y creación de los animales. Un trabajo pesado y mal pagado, pero de suma importancia para nuestra supervivencia.

    Seguí mi camino y pude observar la cantidad de casas abandonadas o cerradas en estos pequeños pueblos, cuantas personas necesitando de un lugar para vivir y aquí tanto espacio desperdiciado. No tengo ni una sola idea que pueda ayudar a que la situación sea distinta para los demás, para el planeta. Vivi en una gran ciudad, con más de 7 millones de personas amontonadas en edificios 12 o más plantas y tardé mucho en adaptarme a vivir en una ciudad con 90mil habitantes, y en realidad me cambiaría para una mucho menor, si fuera posible. Ganamos mucho, en salud física y mental, viviendo con poco y en un sitio tranquilo. Después de volver de mi viaje, me senté a escuchar una entrevista a uno YouTuber brasileño que en determinada parte de su entrevista habló de la violencia en las grandes ciudades y de amigos perdidos en muertes absurdas por una bala perdida. Recordé que a día de hoy eso ya no me preocupa, este miedo ya no es parte de mi vocabulario. En verano duermo con las ventanas abiertas en un piso de primera planta. Nos últimos dos años no he pasado ni una sola vez la llave a la puerta de mi piso. Mi coche se queda a calle, no tengo garaje ni tampoco alquilo una, no veo la necesidad. El valor del seguro – del piso y del coche – es infinitamente menor del que pagaba en mi otro País.

    Hoy mi hijo me preguntó – después de ver la entrevista al YouTuber – mamá te sientes brasileña o española? No tarde mucho en contestar, ni por nacimiento ni por documento soy española, pero de corazón soy española y gallega.

  • escribir – 2

    Dicen que la esperanza es la última que abandona el barco, que perder la paciencia es perder la batalla y que los grandes logros solo llegan cuando perseveras. Que no llega antes quien más corre, quién más atajos toma ni quien cruza primero la línea de salida. Ni quien menos se cae. Ni quien más […]

    A su debido tiempo

    Es con la esperanza que bailo mis días, creyendo que un día recibiré una llamada que diga que fui seleccionada para un trabajo. No sé lo que pasa, si la edad, el hecho ser mujer, la nacionalidad, el acento… algo hay que me dificulta a conseguir un trabajo. Hace dos años que busco y la única oportunidad laboral que encontré fue como autónoma. Lo haría sin problemas, si uno de los dos que somos a casa, tuviéramos trabajo, resulta que vamos los dos sin trabajo. Los dos sin trabajo por dos años. Por eso no puedo sacar, de lo muy poco que tengo a casa, para invertir en un trabajo que no necesariamente me remunerará al momento.

    Hubieron muchos momentos que el desanimo me invadió con fuerzas, pero tengo que seguir, mirar adelante y creer que de todo se aprende y que al final uno siempre sale campeón en lo que le toca, si aprende en su trayectoria y la hace bien. La cuestión es que estamos robotizados con el pensamiento de que el victorioso es el que más gana, que más hace, que más tal y tal. Cuando en realidad hay muchos que son los más y más, pero que al final no sienten el más en sus vidas. No tienen tiempo para eso o no encuentran la felicidad en lo más que han conquistado. Al final ser o tener más no es lo que cuenta para la conquista de la felicidad ni de la paz.

    De la vida – que como siempre digo, es única y muy corta – llevamos muy poco o nada. Acumular no sirve para nada y solo he aprendido que puedo vivir con poco cuando, de verdad, tenía muy poco. Cuando empecé con el minimalismo, hace 8 años, no imaginaba que en algun momento lo tendría que vivir en su esencia. En aquél momento, empecé a implantarlo en mi vida con el deseo de tener menos tareas a casa, con el propósito de tener una vida más sencilla, más barata y que tuviera más tiempo para mí y los míos. Regalé cajas y cajas de ropas, libros y utensilios que no me hacían falta. Todo lo que no había usado en un año fue regalado, casi todo mi muestrario de trabajo – libretas, agendas, cuadernos y bolígrafos – fue dado a niños y niñas que hicieron la fiesta al recibir aquellos objetos. Mi piso se quedó con el justo y necesario, hasta que dos años después lo vendí – o regalé – todo lo que sobraba para cambiarme de país, con la esperanza de seguir mi vida con más tranquilidad y seguridad. Transformé todo lo pasivo en activo, objetos en dinero. Lo junté, lo ahorré con el objetivo de tener la seguridad económica en mi nuevo proyecto de vida. Imaginaba que sería difícil conseguir un empleo, lo que no imaginaba era que una vez trabajando me quedaría sin trabajo y que me costaría tanto tiempo conseguir una nueva oportunidad.

    Dos años sin trabajo, mi marido y yo. Dos años viviendo de ayudas externas porque nuestro dinero se acabó. Dos años buscando y siendo rechazada. Dos años preguntándome que hice, o hago, de mal para no conseguir. Dos años mirando las cartas del tarot, pidiendo a Dios que me bendiga con un trabajo adecuado. Dos años sintiendo me mal por deber dinero a otras personas, por no poder comprar una ropa para mi hijo, que las tiene pequeñas o rasgadas. Dos años de recibos impagados, recibiendo los cobros y la presión por pagamento inmediato. Dos años aprendiendo a vivir con lo necesario, o lo mínimo. Dos años aprendiendo a amar el sencillo, a dar las gracias por lo que tengo y a ser feliz con lo poco. Sigo buscando un trabajo, sigo siendo recusada en las entrevistas, pero sé que una puerta está sin llave, tengo que encontrarla y abrirla, es la puerta de mi trabajo, donde me seleccionarán y seré reconocida por mi valía profesional. No sé cuando encontraré esta puerta, si hoy, mañana, este mes o el próximo, solo sé que encontraré.

    Antes siempre estaba disgustada con lo que tenía o hacía, siempre quería más. Ahora no. La verdad más pura, es que nunca fue tan fácil vivir como lo es ahora. Además, descubrí que aún puedo vivir con menos – si fuera el caso, si fuera necesario -, pero estoy segura que no será. Pronto mi marido y yo tendremos un trabajo para poner la vida en orden. No un orden como conocía, y sí, uno nuevo con poco de lo que no es esencial y mucho de felicidad y tiempo en família.

  • Ciudad de la Cultura de Galicia

    Uña pequeña exposición en la Ciudad de La Cultura de Galicia, vista de una forma distinta, pero escuchada como se escucha, con atención. La experiencia de peregrino que aquí llegaron en momento de pandemia.

    Páginas abiertas, no al azar. Hay que pensar y reflexionar sobre las imágenes que miramos.

  • Pitadas del día a día

    Pitadas del día a día

    Foto por JACK REDGATE em Pexels.com

    Hola amigos lectores, más un domingo, para unos el últimos día de la semana para otros el primero. Para mí, domingo es domingo, día de relajar, repasar lo vivido en la semana anterior, organizar mi agenda para la nueva semana y día de asistir unas cuantas películas con la família. Ah, como echo de menos Netflix, con la crisis fue lo primero que cortamos a casa. Y lo segundo? Lo que más echo de menos, comprar libros… Hubo momentos en que verdaderamente me entristecí (entristecí, una forma amena de decir que en la realidad he sentido rabia) por todo lo que estamos viviendo, pero dedicar mi tiempo para estudiar filosofía, teosofía y todo lo que me pueda agregar conocimiento a la vida, me despertó una clareza mental para comprender que nada de lo que estamos viviendo es permanente. Buda decía que las cosas que suceden en nuestras vidas son impermanentes (*), es decir, nada dura para siempre, todo tiene un principio, un medio y un final y por eso no podemos aferrarnos a la tristeza, ni tampoco a la alegría. Comprender eso me hace sentir que dejé por el camino la mochila que cargaba con 40 kilos. En realidad no la dejé total, siento que ahora ella tiene como 15 kilos y sé que poco a poco puedo dejar estes kilos que aún carrego. Lo haré según vá estudiando y adquiriendo nuevos conocimientos sobre el arte del vivir, enseñado por muchos filósofos.

    Bueno, esta es la segunda semana que publico, mi idea es publicar todos los domingos las perlas del día a día, que son detalles de la semana, revisión de algun post y comentários que habéis dejado en mi pizarrón. Así, por hoy, quiero compartir los avanzos que he tenido en esta última semana. No lo sé si os recordáis, o sí habéis leído el post donde hable de una crisis que he tenido. Es muy difícil para uno compartir estes momentos de dor emocional, muchas veces tememos por la reacción de las personas y callamos. Yo no quiero más callarme, sí he tenido una crisis muy fuerte de miedo, ansiedad, tristeza y desespero. Lloré hasta el punto de lograr desahogar la presión que tenía en el pecho, y fue en ese momento que sentí que la vida me abrazaba. Sé que con una mirada superficial no es fácil comprender que pueda catalogar esta experiencia como un avanzo/un logro, pero así es y les invito a refletir conmigo. Creo que la “crisis” advino por la presión que está sufriendo mi cuerpo con la abstinencia al tabaco, a la pastilla para la depresión y a la carne (llevaba 4 días sin comer proteína animal), todo eso sumado al que estamos viviendo hice que estallara. Pero, después de mucho llorar, tuve la oportunidad de sentir un cambio interior y todo lo que vengo estudiando encajó como en un pase de magia que llamé de “abrazo de la vida”. Podéis ver este post pinchando aquí. La gran cuestión fue, la capacidad de transmutar la dor en paz, ese fue el gran logro de la situación. Seguir con mi proyecto de quitar las químicas de mi cuerpo, es una tarea compleja, aún más cuando hago con tantas cosas a la vez. Mi médico de cabecera dijo para no dejar el cigarro de momento, que primero dejase la pastilla y después lo demás. Pero mi cuerpo lo está rechazando, tengo ansía de vomito y crisis de asma, señal clara de que este es el momento de dejarlo. Dejar la pastilla de la depresión es otro punto fuerte. El que alguna vez usó estas “drogas” sabe bien lo que digo. Para mí, todo lo que suponga una dificultad al dejar de consumir es un problema, no es de extrañar cuando dicen que las pastillas, el tabaco, el alcohol y el azúcar son drogas. Eh, no pense que soy contra las drogas. Cada uno consume lo que le de la gana, no soy nadie para decir lo que es correcto o no. Importante dejar esto claro para que comprendáis que no estoy aquí para juzgar a nada, ni a nadie. Lo que quiero es ser fiel a lo que deseo para mi vida y mi cuerpo. Hoy por hoy, mi cuerpo pede libertad y para lograrla entendo que tengo que pasar por estas crisis de abstinencia, principalmente si hago de forma tan dura. O sea, por tudo lo que acabo de comentarles es que creo que he tenido una semana jodidamente buena! :o))

    Aún en esta semana WordPress me envió mensaje diciendo que mi blog está en muy buena racha. El post que con más visualización de la semana fue Conócete a ti mismo. Un post en que hablo sobre esta máxima de Sócrates y les invito a, una vez por semana, sentar conmigo para un té, café o caña, lo que queira cada uno, para adentrarnos en este conocimiento. Todos los sábados, a las 13:13h, dejaré mis monólogos aquí, espero que os guste y que comentéis. ;oP

    Ya el post con menos visualización de la semana fue El Kybalión – Las 7 Leys Herméticas#2. Esta fue la segunda entrega sobre el libro El Kybalión en que pretendo dejar plasmada mi comprensión sobre las 7 Leys Herméticas. Este es un libro pequeño e intenso que merece una profunda reflexión para su mejor comprensión. Entiendo que este contenido pueda no interesar a muchos, imagino que por eso y por publicarlo todos los viernes a las 15:15h tenga tan poco acceso. De todos modos lo dejaré aquí, caso algún día les pique la curiosidad… Sabéis donde encontrarlo. ;o)

    Por fin, agradecer a todos los que comentaron sobre el fato de que escribo en un idioma que no es el mío. Por respecto al las personas del País donde vivo actualmente, por amor a la tierra que piso todos los días y por haberme enamorado tan profundamente deste idioma, el español, no puedo escribir en otro idioma. Después de 4 años viviendo en Santiago de Compostela me gustaría estar con el castellano escrito y hablado en mejores condiciones, pero una crítica tengo que hacer a los españoles de aquí (no me gusta generalizar, por eso la critica es direccionada a los de aquí).

    “Tenéis que abrirse para el mundo y para las personas. Jamás en mi vida imaginé que sería tan difícil hacer amigos y conocidos – sin contar, conseguir un trabajo. Lo más duro de estos 4 años, es la falta de personas para relacionarme, uno no puede vivir exclusivamente en su bolla familiar (marido e hijo). No tener con quien hablar, pasar un rato charlando sobre tonterías de la vida, riendo y llorando (de emoción, claro está) por la magnifica vida que uno puede tener en un lugar tan privilegiado como Galicia… En fin, situaciones que no he vivido aquí, no tengo a nadie que me enseñe sobre los costumbres locales, hasta hoy no comprendo las fiestas locales y el porque de cada cosa. Lo poco que sé del idioma es por leer y leer, por lo que escucho en la televisión y por luchar día a día para escribir y hablar – soy comercial, tengo que hablar sí o sí y lo hago fatal… :o( Imagino que toda la dificultad que encuentro es por ser extranjera y que puedo hacer? En realidad hoy no siento que pertenezca a ningún país, ni soy de aquí, ni tampoco de mi país… Para los de allá soy la pija que se fue a vivir en España, la tierra del padre del marido. Para los de aquí soy la “sudaca que vino a coger las oportunidades de los de aquí. En realidad solo soy una persona como todos los de aquí, que un día fueron a otro país en busca de mejores condiciones para su família y sólo estoy aquí porque un día el viejo Evaristo se fue en un barco para Brasil y allí vivió hasta morir. Soy una madre que busca lo mejor para su hijo. Una esposa que quizo ayudar a su marido a cumplir un sueño, vivir en la tierra de su padre. No comprendo porque tanto rechazo. En fin, vida que sigue.”

    A vosotros, a cada uno que me le y que me regaló un cumplido por escribir en un idioma que no es el mio, les agradezco mucho. No, les agradezco muchísimo!!! Espero dentro en breve tener la calidad de escrita que vosotros merecéis!

    Os dejo un gran abrazo de luz e paz para esta nueva semana!

    (*) no lo sé si existe esta palabra – impermanencia/ impermanente, busqué en el diccionario y no la encontré, pero en el traductor del Google tampoco me pone algo distinto de esto. Espero que se pueda comprender lo que quiero decir com esta palabra.

  • Reseña – Cuando seas mayor – Miguel Gane

    Cuando-seas-mayor

     

    Libro: Cuando seas mayor

    Autor: Miguel Gane

    Idioma: castellano

    Género: novela

    Paginas:  365

    Editorial: 1a. Edición – Suma de Letras

    El año cambió, ya estamos en 2020 y yo aún sigo aquí poniendo reseñas de libros lidos en 2019.

    No me recuerdo quien me ha recomendado este libro. Ni si hubo una recomendación. Sé que lo quería por ser la historia de un inmigrante. Y, tan pronto lo vi en una librería, lo compré. Tampoco recuerdo dónde lo compré. Lo que sé es que hice la cosa cierta.

    Miguel Gane, en realidad  es George Mihaita Gane, pero tuvo que cambiar su nombre pues aquí, en España nadie sabía decir, ni tampoco escribir su nombre. Eso me pasó, es horrible. Cuando llegué en España y decía mi nombre, tal y como siempre lo hice, las personas no lo sabían escribir y para pronunciarlo también tenían dificultad. En uno de mis trabajos, mi jefa, dijo que jamás diría mi nombre y que debería cambiarlo. Me pareció inaceptable y no lo hice. Allí tuve mi primera crisis de identidad. No lo sabía, pero muchos de los inmigrantes suelen tener crisis de identidad, llega un momento en que ya no lo saben quien son. Como explicarles esto? Uff, que difícil. Pero lo intentaré, mientras comento la historia de Miguel Gane.

    El libro cuenta como y porque los Gane’s cambiaron de País. Una família de tres personas, Miguel, su padre y su madre, llegaron a España después de un largo viaje en autobús, tres días y dos noches. Venían de una vida muy dura en Rumania, donde la dictadura aún controlaba a tudo y a todos, había escasez de comida y de trabajo, junto con largos meses de muchísimo frío. La família de Miguel necesitaba escaparse de Rumania para tener la oportunidad de vivir, de sobrevivir. Llegando a España, la vida aquí presentó tanta novedad a Miguel, entonces un niño con cerca de 10 años, que él no cabía en si de contentamento, pero luego las dificultades se asomaron a su ventana y puerta y Miguel conoció una otra realidad, jamás imaginada. Ilegales, sin documentos, caminaban por las calles con miedo. Dificultades con el idioma. Empleadores desonestos. Necesidades. Cruz Roja. Prejuicio. Xenofobia. Pero, nada fue impedimento para Miguel y su família, ellos son victoriosos!!! La história es dura, muy dura y merece ser lida.

    Cuando seas mayor és un libro de fácil lectura. Sencillo, pero a la vez duro. Percebi que mucho de lo que comenta Miguel, mi família y yo, también lo vivimos. Pero muchas cosas no lo vivimos. Creo que el principal ejemplo, es que sufrimos mucho menos prejuicio que ellos. No lo sé si eso pasó por estarmos en Galícia, por sermos brasileños o por pura suerte. La cuestión es que solo tengo que agradecer. Y, llegar aquí con mi familia documentada, fue lo mejor que hicimos. Aquí no tengo miedo. Bueno, algo tengo, pero nada comparado con lo que tenía en Brasil o con el miedo de los que no tienen documentos. Cada historia de inmigración es una y conocerlas nos hace conocer a personas y heróis. Nos hace valorar lo que tenemos. Nos hace valorar el otro.

    Hoy, mi família y yo tenemos más de tres años en España y Miguel más de una década. Echamos de menos a nuestro País. Echamos de menos a nuestros amigos, la comida y los costumbres. Por más que esteamos adaptados aquí, no es lo mismo, esto no es nuestro. Como tampoco es nuestro País. Cambiamos, las experiencias de un cambio son impactantes y nos hacen distintos. Ya no sentimos que tenemos un País para llamar de nuestro, como lo teníamos antes de la partida. No sé si me explico, la cuestión es; conozco personas que volvieron para sus Países de origen y no se adaptaron, como tampoco se sentían cien por ciento pertencentes al nuevo País. Algo complexo de explicar, solo un inmigrante sabe lo que digo.

    Yo creo que todos deberían leer su libro. Conocer la vida y dificultades de un inmigrante. En general las personas generalizan los inmigrantes. Por los malos, pagan los buenos. Por una idea errónea, pagan todos. Querid@ lector@, no lo sé si tu eres una de estas personas contra la inmigración. De verdad, espero que no lo sea. Hay que comprender que nada nos pertenece. Brasil no es mi propiedad. Fue muy feliz allí, hasta que llegó un momento que ya no lo era. Pero muchas personas aún lo son y muchos extranjeros llegan allí a cada día y son felices, hacen fortunas y viven muy bien. No hay errado. No hay cierto. Hay vidas y personas que son libres en decidir lo que sea mejor para ellas. Lo que no puedo, bajo ninguna hipótese <<según mi punto de vista>>, es que mi decisión haga daño a otras personas, otras vidas. Respecto para que me respecten! Este es mi lema.

     

  • Adios al puto 2019

    Este vai ser um texto diferente. Vejo a página em branco e quero ver sangue, mi sangre encarnada en palabras. Expressão dos meus sentimentos de um ano de merda.

    El año empezó con un jefe de lo más gilipollas que se pueda imaginar. Lo bueno, el año termina sin ese puto gilipollas en mi vida. Tengo una cosa a decirte: eres un hombre de mierda, no un hombre, una persona de mierda. Si lo que querías era derribarme no has logrado. Me caí, tardé en recuperarme, pero me levanté más fuerte que antes. Este mérito es solo mío. Mío!

    Foram meses de cama, sem vontade de viver. Pensei em morrer, porém nunca tive coragem para suicidarme. Não sei quando, mas em algum momento da minha vida aprendi que o suicidio não me daría o que quero, a vitória. Nunca tentei o suicidio e não tentarei. Confesso que muitas vezes pensei.. Desejei a morte. Quando dirigia nas manhãs  e tardes escuras do inverno galego, quando recebia pressão dos chefes por vendas, por agilidade. Quando meu filho não queria estudar, tirava notas baixas, repetia de ano. Quando via a divida se acumulando e não conseguindo dinheiro suficiente para pagar as contas. Pensei em jogar o carro da empresa contra um muro, um barranco, uma árvore. Tive medo. Medo de não morrer. Medo que minha família não cobrasse o seguro de vida. Tive medo de ser um peso maior para minha família. Uma derrota, a derrota final. Meu medo me fez dirigir melhor do que nunca e terminar meus dias em casa, embaixo d’água, chorando o choro que retive todo o día.

    No me recuerdo la ultima vez que lloré. Sí, me recuerdo, la acabo de ver en mi mente. Fue en una reunión matinal, donde más una vez nos ponían videos de motivación para salir a calle y vender. Yo me pregunté, mientras miraba el vídeo. De dónde sacaré más fuerzas? Nadie de los que estaban en aquel salón, solo hombres, podrían imaginar todo lo que he pasado en mi vida. Ni tampoco podrían comprender lo que es el cambio de País, ser inmigrante en un mundo cada día más xenófobo. Ser mujer en un mundo cada día más machista. A cada día que salía a calle mi lucha era superior a la de mis compañeros. Odiaba estar allí y oír las tonterías que decían sobre los clientes, sobre las mujeres. Los odiaba. Dónde cojones sacaría más fuerzas para seguir adelante? Fue cuando mis ojos se llenaron de agua y el moco se me escurrió por la nariz. Y el gilipollas no perdió la oportunidad de hacer broma sobre la fragilidad femenina, sobre mi fragilidad. De esta sala fue al médico y, de allí salí una baja por depresión grave, cuando debería ser por acoso laboral o por burnout. De la baja, una demisión. Fue dimitida  por no cumplir con mi contrato de trabajo. Todo manipulado por un jefe gilipollas. Él creyó que había me derrotado, pero no. Me caí, tardé en recuperarme, pero me levanté más fuerte que antes. Este mérito es solo mío. Mío!

    Fiz um retiro, em casa, no apartamento velho, da velha Santiago de Compostela. Fiz um retiro deitada na minha cama, dormindo, fritando a cabeça, me martirizando. Vi flechas que me cravavam a cabeça e faziam meu coração sangrar. Emagreci, engordei, mas não chorei. Fiquei dias na cama, sem banho, sem falar, fazendo que dormia. Deixei meu filho sem comida. Sorte que existe miojo, pão e ele sabe fazer alguma coisa, fome não passou. O que passou, arrastado, foi o ano, os dias desse puto ano de merda.

    Passaram seis meses com algumas trocas de remédios, até encontrar os que, segundo os médicos, eram os adequados. Adequados para quem? Para mim não! Meu médico de cabeceira não entendia minha dificuldade de recuperação, achava que sou fraca, que não quero trabalhar. Ele não me conhece, nem se esforçou em me compreender. A psicóloga, quando falei de tudo o que passou na minha vida, disse: “Isso é passado, só nos importa o de agora, que te fez entrar em depressão.” Não, não, não!!! Eu sou um acumulo de histórias e tudo está encadeado, enlaçado.

    Yo, mi cabeza, mi fuerza interior, eso fue parte de mi medicina. Dejé de lado todo el prejuicio que tenía contra las medicinas para la depresión, la ansiedad y para dormir, las usé, según me las recomendó la única persona que supo me oír. Un médico, un hombre, un psiquiatra. Él único que me escuchó con atención y dijo que no sería para siempre, que solo me ayudaría por ahora. Y tubo una otra cosa, los libros y la escrita. Fue mi año más productivo, el año que li libros que me marcaron por vida. Cada uno de ellos dejó un flechazo en mi pecho, que no sangra, que cura.

    Muchos de los libros que he leído este año fueron escrito por mujeres. Muchos de los libros que he leído este año los tengo reseñado aquí en este blog. He leído libros en castellano, escribo en castellano. Este castellano lleno de errores, quizá debería escribir siempre en portugués, donde tengo el camino trazado y poco o raramente cometo errores. Pero no. Quiero tener esta voz única, mía, con errores y aciertos. Quiero aprender a pensar como las gallegas, las españolas, pero a la vez tener mi voz, la voz de una mujer que vivió muchos y muchos años al otro lado del charco, en una ciudad hermosa y peligrosa, de la que echo de menos su clima, sus arboles, la caña, la paisaje y el olor ruidoso de una playa a top. Una ciudad donde dejé los mejores y peores recuerdos de mi vida, donde dejé los amigos de una vida. Mismo así, no quiero volver a vivir allí. Ahora vivo y viviré a este lado del charco. No creo que Santiago de Compostela sea la ciudad fin, creo que estoy de paso, no lo sé hasta cuando. No tengo ni la puta idea de para donde voy, las malas son las mismas, las 7. El contenido cambió, cada día sé mejor lo que quiero de mi vida y me cargo solo con lo que me importa. Y los libros son lo que más me importa, después de mi familia.

    Estes 3 livros marcaram o meu dezembro e certamente deixaram uma marca muito forte no meu ser. Histórias verdadeiras que se uniram com a minha voz para renascer e começar um novo ano, 2020.

    Este foi um texto diferente. A página que estava em branco se encheu de cores e lembranças de um ano superado, um ano em que aprendi a abrir novas portas e renasci com novas oportunidades para seguir meu caminho.

    Se o seu 2019 foi duro, grita e comemora, ele está acabando.

    Se o seu 2019 foi bom, grita e comemora, você tem a oportunidade de ter outro ano e fazer melhor ainda.

    Não desista da vida, nunca! Desistir não pode estar no dicionário, é uma palavra que deveria morrer, sumir do mapa.

    Te desejo o que terei em 2020, um dos melhores putos anos da minha puta vida!!!

     

    Esse texto foi propositalmente escrito em dois idiomas, essa é a minha voz, essa sou eu. Os idiomas me mesclam a vida, a fala, a escrita, o pensar. Sou parte amor, parte ódio. Sou parte mãe, mulher, executiva. Sou dia que dorme e noite que fica acordada. Sou o certo e o errado, porém, a verdade é que o errado não existe, então, sou só o certo que ainda não funcionou por completo.

  • Y agora, dónde vivimos.

    agora onde vamos morarEn febrero de 2017 publiqué un texto (pincha aquí) donde comentaba sobre nuestra llegada a España y las sorpresas que encontramos dónde íbamos a vivir. En aquél momento solo escribía en portugués, pues apenas tenía prática con el castellano.  El objetivo del blog era enseñar a nuestros amigos el proceso de adaptación en un nuevo País, al otro lado del charco, como dicen los de aquí. Resulta, que los amigos preferían hablar por WhatsApp do que leer y el blog quedó sin lectores amigos. Como seguí escribiendo, porque me gusta escribir, con el tiempo, el blog fue caminando y ganando nuevos y fieles amigos, a quien les gusta la lectura y que, al que me parece, no les molesta la mala calidad de mi escrita en castellano.  Sí, hoy escribo solamente en castellano y busco, día a día hacerlo mejor, pero lo sé que aún me falta mucho.

    Ha pasado tres años, y aquí sigo, en el mismo piso. Por supuesto, nuestro baño ya no es el mismo de la foto. Hicimos una obra, pues el baño estaba interditado al uso por el propietario del piso de abajo, tamaño era la fuga de agua. Como nuestro dinero no era mucho, hicimos el baño y pusimos tres ventanas para protegernos mejor del frio. Aún no tenía idea de cómo sería el frío de Europa, hasta entonces solo tenía visto en películas, y tenía miedo. Será que soportaría el frío de Europa? En realidad, mi pregunta debería ser otra, será que soportaría el frío de Galícia, más especificamente el frío de Santiago de Compostela? Sí, el frío de aquí es muy distinto a todos los otros. El temido frío húmido!!

    Ha pasado tres años, me adapté a mucha cosa; al piso viejo y oscuro, a tener solo un baño para compartir con dos hombres (las mujeres van a comprender… jejeje). La comida y la cultura, todo más o menos bien, pero hay una cosa a la que no me adapté. El frío húmido e la eterna lluvia de Santiago de Compostela. Hoy, después de unos cuarenta días, tuvimos un día fenomenal, sin lluvia y con un tímido sol que dio la cara para iluminar, calentar y atraer vida a la calle. Todo este período de lluvia sentí muchísima dolor a espalda y en los huesos, me sentía como una anciana, encurvada y con dolor. Hoy por fin, no he tenido dolor y salí a caminar. La calle, por días tan vacía hoy estava alegre con personas caminando y charlando entre sí. Los perros tal como niños, corrían por los parques, mismo que mojados la alegría de un día sin lluvia es tremenda. La misma alegría que invadió mi pecho.

    Santiago de Compostela es conocida por el turismo, pero el que viene aquí tiene que comprender cómo es vivir aquí. Somos la capital de Galícia y el sítio donde más llueve. Aunque seamos la capital de Galícia, somos un pueblo, con aproximadamente 95.000 habitantes. Algo más o algo menos, no lo sé, por ahí estamos. Parecemos ser más, pero son los estudiantes y los peregrinos los que mueven el pueblo y nos dán aire de gran ciudad. Pero a la vez, cuando caminamos por Santiago, luego nos damos cuenta que en pocos pasos ya la hicimos de norte a sul, leste a oeste. Sí, Santiago es pequenita y todos se conocen. Yo no conozco a muy pocas personas, por el poco tiempo que vivo aquí y por vivir entre libros y no a calle entre las personas. El Bendito (un bar que tuvimos cerca de nuestro piso) me hice algo conocida por aquí, y la otra empresa en que trabajé también, pero aún así es poco, soy muy poco conocida y no logré hacer un o dos amigos como los que dejé en mi País. Eso sí, es lo que más hecho de menos, amigos con quién hablar por horas sobre las cosas más locas y tontas. Por eso escribo tanto. Y, por eso quiero pasar a publicar todo lo que tengo, poco a poco evidentemente. Espero que no os aburráis con mis textos, jejeje. Caso no os gustéis, podeis comentar. Vale?

    Algunas veces, miro a mi alrededor y tengo la percepción de que aún estoy en Brasil, pero no en Rio de Janeiro, donde vivía, más sí en Pouso Alegre (Minas Gerais), donde nasci. No he tenido la experiencia de vivir allí, solo un año cuando aún no sabía ni andar, por eso no lo cuento como experiencia, pero todos los años visitaba unas cuantas veces la família, mis abuelos y tíos que allí quedaron. Hoy, cuando veo las personas aquí, lo rural, que es el barrío donde vivo, tengo la percepción estoy en Pouso Alegre. Otro día me hice la pregunta, será que tendría sido más fácil un cambio de Estado (Provincia) al invés de un cambio de País? Por algunos motivos si, como; el idioma, la misma moneda (para quien no sabe 1 euro equivale a aproximadamente 4,80 reais), la família cercana y tantos otros pequeños detalles que en el conjunto quizá, ayudase en algo. Pero, en la realidad.  no me arrepiento de nada. Estoy muy a gusto aquí en España. Me siento una española y muchos dicen que soy más española que mi marido, que en realidad es el español de la casa… jajaja. Él suele se enfadar con eso, pero deja estar, él es así, se enfada pero luego pasa. Como él vivió muchos años en Brasil poco habla de castellano y de gallego, y como és muy tímido, lo poco que habla le sale una muy buena mescla, algo como un “portuñol-agallegado”, jajaja. El importante es que él habla poco pero no pasa hambre ni tampoco há tenido problemas en su trabajo. Cuando lo conocí, hace 20 años (SÍ!!! Hoy cumplimos 20 años juntos!!!! Ohnnnn, que amor!) él ya era un hombre viajado, siempre le gustó viajar y en su juventud, después de graduarse en la Universidad en Brasil,  cogió una mochila y fue por  Europa, parte de Brasil y algo de América Central y Flórida.  Viajó mucho y creía que sería el fin cuando nos unimos. Tonto, hay que dar tiempo al tiempo, la vida dá muchas vueltas. Sé que él no imaginaba que viviríamos aquí, ni tampoco que trabajaría viajando, pero, como he dito, la vida dá vueltas y muchas! Hasta el día de hoy, en el año de 2019 él lleva acumulado más de 160.000km en 10 países. La vida es increíble!

    Yo me quedo a casa, como ama de casa. Espero que no por mucho tiempo, eso no es para mí. Realidad sea dita, mismo que no me guste en nada, lo necesitaba. Trabajar al bar (El Bendito) y en la otra empresa fue muy duro, muy distinto de todo lo que hice en mi vida hasta entonces. Lo duro no fueron las tareas, pero la forma. El modelo de cada un de estes negócios, que son muy distintos de todo lo que hice. Puedo decir que fue un fallo mío, acreditaba que por ser mujer de un ciudadano llegaría aquí y luego tendría una oportunidad en lo mío. No, qué engaño! A principio perdi mi personalidad, mi nombre aqui se habla distinto, mi currículum no tiene valía y para empeorar, a mayores de extranjera, soy mujer con más de 40 años. El mercado laboral nos rechaza, nos repele como a las indeseadas moscas. Eso no es un problema exclusivo de España, en muchos países la cosa vá por ese camino. Somos más capacitadas, tenemos más experiencia, pero a la vez, somos más caras y imponemos limites, cosa que los jóvenes, llenos de ganas por empezar la vida laboral no lo hacen, aceptan bajos sueldos, largas jornadas laborales y otras tantas cosas del día a día, así, nos quedamos en el banquillo, a espera que algo pase. No voy a decir que este fue el motivo de mi depresión, pero, quizá si uno de ellos. Aquí, para me mantener en el trabajo, acepté cosas que jamás aceptaría en mi país. Fue un error? No lo veo, en aquél momento yo era la única a trabajar a casa y aquél pequeño sueldo nos sacó adelante. Solo tengo que agradecer. De los errores se aprende y de las dificultades se aprende mucho más. Hoy, estoy al paro, soy estatística, tengo una oportunidad de volver, como autónoma, sueldo 100% por comisión y todos los gastos por mi cuenta. En otro momento aceptaría sin dudar, pero aquí tengo dudas. El mercado es muy distinto del mío y no quiero cometer otro fallo. No lo quiero por mí, ni por mi família. Pero, mi voz emprendedora, susurra en mi oído, lo que no arriesga no logra. Oh, Dios, esa voz y esa personalidad que busca constantemente por desafios… Ya me parece que voy aceptar la oportunidad. Miedo, me tiemblan las manos y perco el aire. La viene la ansiedad.

    Bueno, llega 2020. Un nuevo desafío no estaría nada mal para empezar este nuevo año! Dejar la casa, la cama y ir en busca de nuevos objetivos. Conocer un nuevo mercado, conocer personas, hacer!! Lo mejor, hacer a mi molde, tal como lo hice cuando estuve en la empresa Mandarina. Oh, como la hecho de menos. Al todo fueron 9 o 10 años, no lo sé al cierto, pero de lucha y conquista. Recuerdo el primero dia, cuatro de noviembre de dos mil y ocho, fecha en que firmé el primero contrato de representación para la empresa, para Mandarina. El nombre, no sabía que significaba, fue la elección de unas diseñadoras y me encantó a primera vista. Empecé en dos mil y ocho, con la crisis batendo a puerta del mundo y sin saber nada sobre ventas y emprender. Lo hice! Y, más, lo hice y sola! Ya lo sé que no tengo que vivir de pasado, pero este pasado representa mi capacidad, mi potencial, mi historia. Este pasado firma la hoja que tengo en manos diciendo que puedo seguir, que soy capaz y voy a lograr lo que se espera. Pues, que así sea. Documentado en el blog mi elección. Documentado en el blog el reconocimiento de  que tengo la capacidad, potencial y actitud para lograr lo que quiera y necesite. Ahora toca organizar y hacer papeleo para que todo pueda seguir adelante.

    Que venga 2020 y sus nuevos desafíos!

    2020 idea

  • Reseña – El respiro quieto – Susanna Tamaro

    Soy de este tipo de persona, cuando algo me gusta, me pongo en plan inmersión total, hasta el fin. Así me pasa con Susanna Tamaro, autora que acabo de conocer y ya he lido dos libros (ahora el tercero) de los muchos que ha publicado. Las resenhas de los dos libros anteriores las puede leer pinchando en los enlaces que dejo a seguir:  Todo angél es terrible y Donde el corazón te lleve.

    Después de leer “Todo angél es terrible” de Susanna Tamaro, hice un par de búsquedas en la internet sobre sus libros y descobri que los críticos no fueron muy amables con ella. Suelen decir que su trabajo no tiene un estilo literario muy claro, y que sigue reglas para lograr el suceso. Bueno, no soy ninguna critica literária y lo que comento en mis reseñas es siempre mi percepción como lectora. Puedo completar diciendo que, algunas veces en que leí algun libro muy aclamado por los críticos tuve una gran desilusión. Para mí, lo que hace que un libro sea bueno o no, suceso o no, es cuando percibo que el autor ha dedicado tiempo y que hice un trabajo con amor y atención. Poco me importa si es un libro gran venta, tengo que percibir luego de cara, la verdad del autor. La venta ya es otro punto de analise, recuerdo; para mí. Para ser suceso en ventas depende de suerte, de un plan de marketing muy bien hecho y trabajado, de muy buenos contactos para que ponga el libro en sector de destaque en las librerías. Como lo ves, son muchos los factores que hacen que sea suceso en ventas. Pero, como he dicho, para mi, un libro es suceso, cuando te toca al corazón. Sí, corazón la palabra tabú, la palabra cliché. Yo creo que si el autor logra tocarte, seguro que tocará a muchos otros y luego el resultado serán las ventas.

    Al leer Susanna me recuerdo de una autora brasileña, que tal como ella hizo mucho suceso, Lya Luft. Recuerdo que hablan criticas muy buenas para el trabajo de Lya, pero otras no tan buenas. No importa, para mí, lo que ambas comparten es la condición de mujeres que observan. Observan las relaciones familiares y  las mujeres, y cuentan historias que hablan para otra mujer, para otra persona que vive con alegria o tristeza, tal como ellas. Porque la vida es así, hay días y días, ni todos son perfectos y la imperfección de la vida es lo que la hace fenomenal. Es de la vida que estas mujeres sacan la inspiración para escribir. Por favor, comprenda, no digo que son libros de mujeres para mujeres, son libros para personas que viven la vida con sus momentos, cada uno a su forma.

    El respiro quieto_susanna tamaro

     

    Libro: El respiro quieto – El mundo de Susanna Tamaro en su propia voz

    Autor: Susanna Tamaro

    Idioma: castellano, traducción de Maria Borràs

    Género: entrevista

    Paginas:  94

    Editorial: 1997 – Plaza & Janés Editores

    He lido “El respiro quieto” en un dia, un tirón. Aquí Susanna contesta a una recopilación de entrevistas, dando nos a conocerse mejor y hablando de sus libros y personajes. El libro está muy bien, tener la oportunidad de conocer mejor a los autores tiene mucho valor, así comprendemos mejor su texto y podremos analisar si logramos observar lo que el autor deseaba. Yo pienso que debería leer este libro en otro momento, pues habla de libros que aún no he leído, y lo haré novamente en otro momento. Ahora, si tu ya has leído algunos libros de Susanna, te lo recomiendo. A ver qué me cuentas.

  • Reseña – Donde el corazón te lleve – Susanna Tamaro

    Tengo que confesar que muchas veces siento como si tuviese 82 años, la edad de mi madre. Muchas veces me siento como si fuese dos personas a la vez. Mi madre aún vive, y tiene el placer de dejarme con la culpa, culpa eterna por todo lo que pasa a ella. También soy madre, y me agobio cuando percibo que actuo igual que mi madre. Mi hijo no tiene culpa de nada, absolutamente nada de lo que elegí y de lo que hice es su culpa, pero, al ver lo que pasa en la relación familiar muchas veces él comenta: “- fue idea tuya, fue decisión tuya! – como que se excusando de la culpa que le pueda caer.

    Vale, vale! Ya lo sé, lo tengo claro y no necesito que nadie me lo recuerde. Pero, a la vez, me gusta recordar a toda mi familia que soy responsable solamente por lo que fue acción o elección mía, no soy responsable por lo de mi madre y todas sus locas decisiones. Tampoco puedo dejar todo, una vida en otro País, un hijo y un marido, para acudir a una persona que está ha más de 10mil kilómetros de distancia, que se no acepta venir a vivir aquí con nosotros y que, tampoco desea que esteamos a su lado. En lo más hondo de su corazón no lo desea, lo sé. Lo que ella busca, como ya lo hice tantas otras veces es llamar la atención para sí, haciendo drama y pedindo mimos. Ya tengo claro, por experiencia, que a los 5 días que esteamos juntas me vá a echar de su casa, como si yo fuera una perra enferma y sin dueño. O, caso eso no pase esta vez, vá intentar controlarme a cada segundo del día, buscando y rebuscando en todo lo poco que tengo, por detalles para que ella pueda crear sus historias llenas de fantasías y ponerme como la loca.  Siempre fue así, desde mis 14 años. Pero, como decía;  tengo la impresión que soy una anciana, que soy mi madre y yo a la vez. La culpa, el perdón, la comprensión. Intento de todas las formas ser yo, única, autentica, justa, pero la percebo entrañada en mi sangre, la sangre que corre por mi cuerpo. Me mutilo para que salga de mí este sangre, para tener un sangre puro, no contaminado, pero esto no basta. Tengo la energía karmica que nos acompaña, nos hace una mescla genética espiritual y por eso, por mas que intente, muero en el intento.

    Percibo todo eso al leer Susanna Tamaro. Si aún no has leído nada de esta autora, haga lo, ya! Susanna tiene la capacidad de contar historias de dolor,  vidas confusas y, a la vez, te hace reflexionar sobre todo lo que has vivido y visto, o, si no te tocó ninguna de estas experiencias, ella te hace reflexionar sobre el vivido por otras personas, sus personajes que se confunden con ella misma. Despierto de esta bruma, en la que he vivido por tantos años, y percibo lo que pasa a mi lado y que hasta entonces no lo tenía claro. Veo la mescla de sentimentos y actitudes en las triples, o más, personalidades de mi madre, veo sus cambios y sus intentos de sabotear nuestra relación y todas las otras que he tenido. Su intento de culparme por todo. Ah, como me gustaría tener una abuela que lograse enviarme cartas para comentar de dónde vengo, quién soy y porque tanta cosa ha pasado en nuestras vidas.

    Para leer la reseña del primero libro que he lido de Susanna Tamaro, puedes pinchar aquí.

    El libro que hoy los voy a comentar es el libro más vendido de Susanna, que la hice famosa, publicado en mas de 40 idiomas y convertido en película.

    Donde el corazón te lleve - susanna tamaroAutor: Susanna Tamaro

    Idioma: castellano, traducción de Atilio Pentimalli Melacrino

    Género: novela internacional

    Paginas:  181

    Editorial: Licencia para Circulo de Lectores cedida por Editorial Seix Barral, S. A.

     

    Pues sí, hicieron una película basada en este libro. Está bien, pero yo prefiero sin duda alguna el libro, con la historia original de Susanna Tamaro. Si acepta mi recomendación, primero lea el libro solo después vea la película. Recuerde, ambos son bonitos, pero el libro, es el libro, único y original.

    La gran personaje de esta novela, la protagonista, es Olga, la abuela, que perdió a su amor, a su marido y a su hija. Solo le sobra su nieta, que se fue estudiar en America y hace tiempo no se hablan. Son tres pérdidas que le duelen demasiado, y, para evitar la distancia de su nieta, Olga decide escribirle cartas donde cuenta fatos ocultos de su vida. Sin culpa, con una comprensión de la vida, del momento y de la sociedad, Olga cuenta y comenta las decisiones tomadas. Sin juzgar y pedindo que no sea juzgada, Olga se abre en cartas para garantizar que su nieta sepa de donde viene,

    …En algún sitio que no recuerdo, hace muchos años, leí un lema de los indios americanos que decía: << Antes de juzgar a una persona, camina durante tres lunas con sus mocasines >> Me gustó tanto que, para no olvidarlo, lo copié en la libreta de notas que está junto al teléfono. Vistas desde fuera, muchas existencias parecen equivocadas, irracionales, locas. Mientras nos mantenemos fuera es fácil entender mal a las personas, sus relaciones. Solamente estando dentro, solamente caminando tres lunas con sus mocasines pueden entenderse sus motivaciones, sus sentimientos, aquello que hace que una persona actúe de una manera en vez de hacerlo de otra. La comprensión nace de la humildad, no del orgullo del saber. … Entender de dónde venimos, qué hubo antes de nosotros, es el primer paso para poder avanzar sin mentiras.

    Olga es una abuela, que vivió en una época en que la sociedad limitaba demasiado a las mujeres, sus actitudes, acciones y sentimientos. Ola sufrió crises de depresión hasta comprender la situación en que estaba y lo que sí le era permitido y lo que no. Vivió ciente de que los errores cometidos son algo natural de la vida. Atenta, a los suyos, buscó conocer cada uno, en especial a su hija y después a su nieta. Una historia que puede ser real en cualquier una de las puertas de nuestros vecinos y amigos. Al mismo tiempo que nos cuenta la historia, Susanna nos enseña una mujer – Olga – fuerte, apasionada y verdadera. Por más mujeres así! Por más autoras como Susanna Tamaro!