Categoria: Viver na Espanha

  • Reseña – Todo ángel es terrible – Susanna Tamaro

    ventana y lluvia 2

    De mi silla, frente a mi ordenador, miro a mi derecha y veo a mi viejo piso. Está limpio, acabo de limpiarlo, pero a la vez tiene ese aspecto de sucio por lo viejo que es y por la poca luz que entra por la ventana. Ya, si miro a mi izquierda, veo la ventana. Pequeña. Afuera, el dia gris. Llueve desde muy temprano. Ahora menos, mas la lluvia constante hace que sea imposible salir de casa sin un paraguas. No hace frío, el termómetro apunta 17 grados, tampoco hace aire, lo que para Galicia es raro. Aquí siempre sopla el aire y llueve, en los tres años que vivo aquí ya percebi el cambio en el animo que llevo en esta época del año. La verdad es que me afecta mucho, siento mi animo tal como el tiempo, gris y lloroso.  En estos días la falta de amigos hace más daño, no tengo a quien llamar, no tengo una voz amiga y amable para oír. Las tareas de casa y de una madre pesan, y la del trabajo mucho más. Cuesta muchísimo salir a trabajar en días de lluvia, caminar por las calles y sentir los pies mojados, cada vez más mojados. Hoy no fue posible. Ni la medicina de la depresión hice caso al peso de mi maleta. El peso de algunas elecciones.

    No me arrepiento por cambiar de País. No me arrepiento por vivir en Galícia. Amo este sítio, aunque me moleste la lluvia. Lo que me arrepiento son algunas decisiones de inversión que hicimos, que me dejó con la maleta más pesada y hoy me cuesta cargar con esta maleta, pesada y sin ruedas. El Bendito ganó este nombre para ser bendito y para salvarnos de la falta del empleo, pero fue justo el contrário, nos llevó a deudas y enfermedades. Una voz me habla a cabeza:

    – Pero qué, sigues protestando por El Bendito? De qué protestas, sabes muy bien que tienes fuerza para eso e para mucho más. Ahora solo tiene que seguir, poco a poco todo se arreglará y luego ya no habrá más deudas. Los amigos que se perdió con eso, en verdad no lo has perdido, porque ya no eran amigos. Solo eran personas que transitaban por tus días a espera de tu suceso o fracaso, no tenían la preocupación por tu persona, esos son los amigos que hoy tú no los quiere en tu vida.

    Me siento loca. Acaso vosotros tenéis una voz interna que habla así? Yo sí que tengo. Algunas veces me aconseja, otras me echa una bronca voraz y otras me motiva. Hoy no tengo ganas ni para contestar la voz. Tengo ganas de tomar un café, pero el barrio en que vivo es tan especial que ni los bares permanecen abiertos. Habían cuatro en esta calle, ahora solo dos, uno frecuentado por los ancianos que a esta hora toman sus vinos baratos y hablan a todo volume y el otro, pequenito y con pocas sillas a esta hora no tiene espacio para una mujer y su perro. Si, no pienso en salir de casa sola, si salgo bajo lluvia será acompañada de mi fiel compañero perruno, que no habla mas que con su mirada llena de calor mi triste corazón. Él está aquí, mirando por la ventana, busca otros perros a calle, pero tampoco sus dueños tienen ganas de mojarse. La calle está vacia. La lluvia aperta. Llueve mucho más ahora.

    Miro más una vez la ventana, la lluvia no que no cesa y el hombre de los Correos que no llega. Estoy ansiosa. Hoy tendría que recibir los libros de Susanna Tamaro que compré, por internet, en una tienda de Madrid de libros usados. Me enamoré de esta escritora italiana y compré seis títulos, uno de ellos, el que hice de Susanna una persona muy conocida, un libro traducido en más de cuarenta idiomas. Los espero mirando el reloj y la ventana. Con la lluvia hasta el cartero se esconde en algun portal para no seguir con las entregas. todo angel es terrible susanna tamaro 2Hoy solo Susanna para retener mi atención y elevar mi animo. Mis centos de libros en mi biblioteca personal no me llenan, necesito de algo más intimo, doloroso, cruel. Será que en uno de estos libros, Susanna me vá contar una história como la de su otro libro. ‘Todo ángel es terrible”?

    Libro: Todo ángel es terrible

    Autor: Susanna Tamaro

    Idioma: castellano, traducción de Guadalupe Ramírez

    Género: novela internacional

    Paginas:  267

    Editorial: Editorial Seix Barral, S. A.

    Lí este libro por recomendación del blog ladoncelladelaola. Cuando empecé a leer, imaginé que lo leería en muy poco tiempo, pero la realidad es que no fue así. Primero por situaciones de la vida, mi vida laboral. Tuve un viaje de por médio y mucho que estudiar para una entrevista en un, posible, nuevo sector de trabajo. Y a seguir por la história que nos cuenta Susanna, su história. La relación con su madre, el dolor, el abandono, la inseguridad de una niña que tiene que muy temprano aprender a vivir con lo que su família – madre y padre – pueden le ofrecer. De una vida sin reglas, sin afecto y con la bora que insiste en soplar en Trieste , Italia. Susanna moldea su personalidad en interminables noches insones. Su cambio para Roma, su madre muy enferma, la muerte de su padre y posterior de su madre. La reconquista de su corazón por una especial abuela, todo me hizo pensar en mi vida familiar y por eso no fue capaz de leer el libro con la agilidad que esperaba. Leer este libro me dejó con ganas de escribir. Escribir todo lo que tengo guardado dentro de mi pecho, pero quién vá a querer leer? No soy una mujer conocida, tampoco encantadora como ella. Sí, me enamoré de Susanna. Ella es la persona que me gustaría tener al lado para charlar sobre la vida, la família, el mundo.

    Mi libro se quedó lleno de post it y marcaciones, lo que significa que es un libro de los que siempre voy a releer y buscar referencias, inspiraciones, animo o consuelo.  Mi biblioteca personal no abunda de libros con tantos post it, lo que indica que es un libro de los que más me tocó. Recomendo que lo lea y después me comente lo que te ha parecido. Mientras espero tus comentários y los otros libros que encargué en libros low cost me quedo aquí a mirar la lluvia por la ventana.

    ventana y lluvia

     

  • Olodum é remédio

    Falta ilusão.

    A insegurança me transborda.

    Que fará meu coração bater?

    Bater forte.

    Como o tambor do Olodum!

    Falta emoção.

    No Olodum, tem emoção e garra!

     

    Remédios, um puto lixo,

    uma puta merda.

     

    Ritmo, alegria, Batuque.

    DANÇA.

    Suor OLODUM.

     

    Olodum, remédio para depressão.

    Sim contra indicação,

    ainda emagrece,

    ainda encontra amor

    e cura a coluna.

    OLODUM em Santiago, YÁ!

     

  • Reseña – Comunidad – Ann Patchett

    comunidad ann patchett

    Libro: Comunidad

    Autor: Ann Patchett

    Idioma: castellano, traducción de Carmen Francí Ventosa

    Género: novela internacional

    Paginas:  346

    Editorial: AdN Alianza de Novelas – Alianza Editorial, S. A.

     

    Compré este libro inspirada por Elizabeth Gilbert, que menciona a Ann Patchett en su libro “Libera tu Magia”. Yo no conocía a esta autora y me sentí estimulada a conocerla con la recomendación que hace Liz, donde comenta sobre su calidad como autora y como amiga. Elegí este libro, como siempre, porque me encantó la portada y por ser uno de los primeros que me saltaran al hacer la búsqueda en Amazon. Más una vez compré un libro sin saber de qué iba y al princípio no pillé el propósito del libro. Me parecía confusa la história de las famílias Keating y Cousins, hasta porque todo lo que sucedió en los 50 años que relata el libro fue contado por distintos personajes. Confeso que me lie y tuve que volver unas cuantas veces. Fallo mío pues al tener una família tan pequeña no cuadraba con las posibles circunstancias de famílias grandes que se mezclan. Cuando dejé de lado mis prejuicios, personales y literarios, abrí mi mente para el nuevo y desfrute muchísimo del libro.

    La historia empieza con el bautizo de Franny, la hija menor de Fix y Beverly Keating. Una fiesta relatada en más de 30 paginas donde Bert Cousins, que no fue invitado a la fiesta, se apresenta a la puerta con una botella de ginebra y acaba por emborrachar a todos los invitados y por besar a Beverly, de ahí se pone en marcha el fin de 2 matrimonios. naranjas ann patchettAl largo de las 346 paginas, los hijos y personajes de esta historia comentan lo que pasó en los 50 años desde el bautizo hasta el momento actual. A muerte, a la edad de 15 años, de uno de los hijos de Bert, la relación de Franny con un famoso escritor que usa la historia familiar de Franny como base para escribir un exitoso libro, que después tiene sus derechos comercializados y se convierte en una película. Todo narrado con detalles de sentimentos, silencios, percepciones y aprendizaje de cada uno de los personajes. Se hacen cómplices en el enmarañado de situaciones generadas por un beso robado en una fiesta de bautizo.

    ann patchett

    Ann Patchett, autora  de distintos libros y diversos premios esperó mucho tiempo para escribir este libro que parte es ficción y parte no, como ha dito su madre en entrevistas “Nada de esto ha pasado y todo es cierto”. Hija de padre polícia Ann tuve que vivir en dos ciudades y ver la reconstrucción de vidas, todo por el divórcio de sus padres, tal como se pasa en esta novela que estuvo entre las más vendidas en 2016 y fue considerada una de las mejores del año por The New York Times, The Washington Post y por Times. Una novela intimista y real, cualquiera puede vivir lo que pasa en esta historia.

    Ann Patchett vive en Nashville donde, en 2011, abrió una librería al descubrir que la única que se mantenía viva era una librería de segunda mano. Así nasce Parnassus Books y, desde entonces Ann comparte su día a día, con la gestión de la librería, la definición de los actos que promueven la lectura, sus amigos, família y la escrita de libros que nos llenan de placer y que nos enganchan.

    Un punto curioso de Ann Patchett, que descubrí al leer entrevistas de la autora,  y que me encantó, es su lado minimalista. Ann no tiene televisión, ni tampoco teléfono móvil inteligente. No tiene aceso a redes sociales y en 2017, se puso en un reto con su hermana de que solo comprarían comida, nada a mayores, ni una ropa, ni un mueble, decoración o lo que fose. Comenta aún, que tiene un acuerdo con su hermana de que a cada año ellas tienen que eliminar algo, lo que hace que sus vidas tengan este tono minimalista, donde ponen valor a lo que tienen y hacen.

    Dejo abajo link para algunas entrevistas que he leído sobre la autora:

    https://www.lavozdegalicia.es/noticia/fugas/2017/07/14/pasado-ciertocomunidad/0003_201707SF14P9991.htm

    https://elpais.com/cultura/2017/06/06/babelia/1496761362_701969.html

     

     

     

  • Echo de menos – Bee Gees y Carpenters

    Echo de menos el toque de una mano en mi pelo, en mi piel. Echo de menos el toque. Echo de menos un abrazo caluroso, de corazón a corazón. No echo de menos al sexo, eso lo tengo fácil, aunque algunas veces lo necesite menos fácil. Echo de menos algo mucho más sencillo, sutil y suave, que muy pocos saben y pueden hacer.

    Echo de menos una charla amiga, una charla filosófica, sobre el ser y hacer de la vida. Una charla despretenciosa regada a un vino suave, tumbada al suelo, mirando las estrellas y el humo de mi cigarrillo.

    No busco una charla sobre los problemas para llegar al final del mês, el sueldo mileurista de mierda y el jefe que me acosa por ser mujer y extranjera. Busco una charla de amigos que se cuentan amores secretos, fallas no contadas a nadie y confidencias de pensamientos y deseos. Charlas de descubiertas, creencias y sobre el mundo idealizado.

    No busco a amigos que hablen de futilidades de la moda o cotilleo de los vecinos. Busco a amigo, que sí hablamos de músicas y libros, ahí sería perfecto, tal como fue con RC. Éramos vecinos de puerta y nuestras habitaciones compartían la misma parede, donde teníamos las cabeceras de nuestras camas y nos despertábamos por la mañana con un toque en la parede, tal como nos despedíamos por la noche, con otros cuantos toques por la parede. En este tiempo no habían teléfonos móviles, ni tampoco redes sociales.

    Recuerdo estar sentada al pasillo con RC a mi lado. Escuchábamos a Bee Gees en el toca disco que tenía junto a puerta de entrada da casa de su abuela. Él me confidenciava su ansia por cambiar de vida, huir de su família y ganar mundo. Yo le decía mis deseos más íntimos y lo cuanto quería olvidar lo malo que me habían echo.  Él tenía 20 años y yo 18. Planeávamos nuestro futuro juntos, no hablábamos de hijos, ni de boda. Hablábamos de nuestra amistad acima de todo, de nuestros trabajos y logros personales, creíamos que siempre estaríamos juntos pero, nuestra amistad no resistió al tiempo, no resistió ni 6 meses, no ló sé porque.

    Te echo de menos, pero el RC que miro hoy en fotos por las redes sociales no es la persona que conocí, que sentaba al suelo para oír Bee Gees o Carpenters y hablar sobre tantos temas distintos. Hoy tienes preocupaciones que jamás deseé tenerlas, como la dirección o presidencia de una gran corporación y las reuniones con pares y parceiros en otros Países.  O, aún, la definición de divorciarse después de casi 20 años casado con aquella mujer, que cuando vi por primera vez pensé que fuese una gemela que no sabía que tenía. Y ahora, tantos años después, una nueva família, una nueva mujer, un nuevo hijo. No critico, solo echo de menos la persona que conocí y me regaló momentos y charlas tan amables, entusiastas y criativas. Solo deseo encontrar otra persona que pueda ofrecerme momentos como aqueles. O entonces olvidar estes momentos de nostalgia y centrarme en lo que tengo hoy. Distinto, pero a la vez real, con calidades que aprecio mucho y que tú no las tiene ni ha podido darme las.

     

     

  • Limpieza minimalista

    limpieza.jpg

    En la limpieza de casa soy de las antiguas, como nuestras abuelas. No hay forma, no me adapto a lo fácil – que dicen – que los aparatos de hoy nos ponen las cosas. La aspiradora, por exemplo, me molesta por su peso, ruído y por el cable, en lo cual me enrollo como una tonta. Intenté el robot, compré una marca más económica, no era lo que quería, pero este me custo la mitad de lo que cuesta la mejor marca. Por un año hice su trabajo con algo de dificultad, pues al tener mascota, la cantidad de pelo que tengo a casa es considerable. Lo peor era limpiar el robot. Desmontar, limpiar y montar. Qué aburrimiento!!! Tenía que hacerlo a cada semana. Ahora ya no tengo, el robot dejó de funcionar. Busqué la tienda donde lo compré, pero ya no existe. Busqué la asistencia de la marca, no la encontré. Ese es el precio de comprar una marca que no sea reconocida, el barato que sale caro. Como sabeis, busco ser minimalista, y por eso he decidido hacer la limpieza de casa como hacia mi abuela.

    Hoy, si mi abuela estuviese aquí con nosotros haría 102 años. Nada imposible para mí família materna, en que las mujeres viven muchísimo. Tuve una tia que vivió hasta los 101 años y, una prima, que a dia de hoy tiene 92 años y con muy buena salud, considerando su edad. Cuentan de otras mujeres, no las conocí. Al viver lejos, antes en otra ciudad, ahora en otro País, la família se transforma en un recuerdo de niña. Mi abuela era pequenita, tenía 1,45m de altura. Murió con 84 años, por soledad, echaba de menos a mi abuelo que murió 16 meses antes. Murió mientras dormía, tenía una leve sonrisa a cara, imagino que vía a mi abuelo y por eso su cara se resplandeció.

    Aprendi a cuidar de la casa mirando como hacia mi abuela y todas las mujeres que giraban a su alrededor. La visitaba 2 o 3 veces al año, pero sabía que aquello se repetía día trás día en aquella casa. Todos los días, al despertar, cada uno iba al baño para una ducha, que en general era casi fría. El calentador eléctrico no calentaba bien y cómo la cocina a leña aún no estaba encendida, la água aún tenía la temperatura fresca de las montañas. (Salvo yo, toda mi família materna, vive al sul de Minas Gerais, en Brasil. Esta es una zona más fria y rural, muy parecida con Galícia.) Después de la ducha, como era una niña, corría por la casa, desnuda y gritaba: – Frío, frío… Una de las mujeres, gritaba a continuación: – Ponte una ropa, arregla tu habitación y vente a desayunar. Venga, rápido! – Era lo que hacia, rapidamente ponía una ropa, arreglaba mi habitación y abría puerta y ventana para que todos mirasen lo ordenada que era. Me encantaba recibir los cumplidos de mis abuelos por mi comportamiento. Mis tias nunca lo hacían, siempre decían que sus hijos eran mejores en eso y en aquello. Había una disputa para ser el nieto preferido de mis abuelos, pero yo tenía claro, era la preferida, tanto de mi abuelo como de mi abuela. Cada un, a su forma, demostraba su cariño por mí. Mi abuela llenaba la nevera con compotas de dulces echas en especial para mi llegada y mandaba comprar cantidad y variedad de quesos, en especial uno que hacía un nudo y que me gustaba comer delante de la televisión, desenrollando el nudo y sacando lasca a lasca de la larga tira de queso. Mi abuelo por su vez, me llamaba para sentar a su lado para ver la televisión o para jugar cartas y, cuando iba a la cocina, tomar su pequenita taza de café, me regalava a escondidas unas galletas de almidón azedo que mi abuela hacía, pero que no permitia que se comiese al salón, pues las migas agarraban en la alfombra y después era una dificultad para limpiar. Él hacía eso solo conmigo, poco caso hacía a los otros nietos. Todos tenían un respecto muy grande por él, era un hombre de 1,87m, no sabía leer ni escribir, pero nadie era mejor que él en las matemáticas, hacia las cuentas a una velocidad brutal y todas de cabeza. Así fue que mi abuelo construyó su família, tuvo una mujer pequenita y completamente enamorada de él, que murió por echar de menos al amor de su vida.

    La história que quiero contar es cómo aprendi a hacer la limpieza de casa pero, es imposible recordar mi abuela, sin tener en cuenta a mi abuelo. Aquella casa tenía una magia familiar, que echo de menos. Yo no me relacionaba con mis primos, eran todos mayores. Excepto una prima que vivió a casa de mis abuelos para estudiar. Ella llevaba 8 años a más, pero siempre estábamos juntas, ella me contaba como era su vida allí y yo le contaba la mía, en Rio de Janeiro. Cuando decía que vivía en Rio de Janeiro, todos ponían sus ojos como platos, era un lujo vivir en una ciudad grande, bonita y famosa como Rio, con playa, sol y tanta modernidad. Era lo que pensaban. Era una tontería, mi vida no era ningún lujo, era sencilla y pobre de acontecimientos. Yo tenía como 8 o 10 años, mi madre trabajaba a casa como costureira, yo estudiaba y tenía que ayudar a casa. Ella hacía la comida, las compras y me llevaba al colégio yo a cambio, después de estudiar, tenía que limpiar la casa y lavar los platos y cubiertos de las comidas. No tenía amigos, era muy solitaria y vivia con mis libros. Tampoco tenía dinero para comprar muchos, por eso una cliente de mi madre me regalava unos que ya no quería más. Mi tiempo libre era así, leyendo o pintando. Dibujaba y pintaba cosas que nadie comprendía, y como decían tontería o hacían caras de espanto, dejé de pintar. Me quedé con mis libros, la limpieza y orden de la casa.

    Después de intentar me adaptar a los aparatos que facilitan la vida de la mujer, decidí volver al modelo que vivencie a casa de mi abuela. Me trae paz y una sutil memória de amor familiar. Como comentaba, después de la ducha y habitaciones arregladas, tocaba en desayuno. No me recuerdo de llegar para el desayuno y encontrar a un hombre a cocina, ni tampoco a casa. Era costumbre que por las mañanas los hombres estuviesen a calle o al trabajo, mientras las mujeres limpiaban y cocinaban. Cada mujer tenía su responsabilidad, a mi madre, cuando estábamos por allí, le tocaba matar y despelar el pollo para hacerlo cocido con una salsa de condimentos caseros y rallar el maíz para hacer la “pamonha” y el “cural”, dos postres brasileños que a mi me encanta. Mientras eso, una chica que ayudaba mi abuela, pasaba la escoba por todos los ambientes de la casa y después venía con un aparato, que era una mescla de fregona y mopa, pero de hierro y pesaba como un niño de 5 años. Ella pasaba por toda la casa, eso quitaba lo que aun podría haber de polvo y daba brillo al suelo de madera, pues cambiábamos el pañuelo por uno especial para brillo con uso de una cera que poníamos poco a poco al suelo.  Evidente que no uso este aparato pesado, lo sustituí por la fregona y estoy muy contenta. Hoy limpio mi piso de 80m2 en poco más de una hora. Lo hago todos los días. Suelo gastar más tiempo en la cocina y terraza, y después, en una habitación que uso como despacho y que está a top con lo único en que no consigo ser minimalista – los libros. Lo secreto para que sea tan simples? Creo que es la constancia, así la casa no se ensucia demasiado y, el habito de usar, limpiar y luego guardar en su sítio ayuda mucho en el día a día con la organización.

    Y tú como haces la limpieza? Eres minimalista? Qué productos usas? Comparte conmigo su experiencia y hábitos de limpieza además de un poco de tu história.

    Besos y hasta otro post.

     

  • Qual o seu norte?

    bussola

    Minha concentração estava fora de foco, tal como meu olho. Não conseguia focar em nada do que via. Naquele momento sentia a necessidade de me liberar de toda a dor física que me prendia a este corpo e por isso corri. Corri o mais rápido que pude. Gritei, a dor era insuportável. Busquei forças, no desejo de liberdade, e corri mais rápido. A dor aumentou, a cada passada a dor era pior. Insisti, corri. Insisti, gritei. Persisti, corri. E a dor, cansada de lutar, deixou meu corpo. Ficou jogada pelo caminho. E me tornei livre!

    Por primeira vez em muitos anos, percebo a leveza da vida sem dor. Reduzo a velocidade e caminho. Caminho observando a paisagem. Sinto o cheiro do ar, inspiro profundamente e noto o cheiro do orvalho que ainda resiste ao sol que marca o inicio de mais um dia. Hoje será um dia de muito sol, percebo sua força. Força de vida.

    Encontro um caminho, estreito. Entre árvores. Passo por um bosque. Chego a um campo, verde e amarelo. Um campo de girassóis. Deito sobre a grama e penso no caminho.

    Até onde quero chegar? O que quero conquistar com a minha vida?

    Tudo o que vivi até agora, não é o caminho que quero seguir. Tudo o que vivi, tudo o que suportei, não é o que quero mais para a minha vida. Estou segura. Chega de stress, chega de metas diárias que me matam pouco a pouco.

    Tudo para quê? Comprar mais o quê?

    Nada do que comprei me trouxe a felicidade. Tudo o que perdi, me trouxe alívio. Como pode? Decido parar. Decido, seguir aqui, deitada neste campo de girassóis. Sinto a energia da terra percorrer por mi corpo. Entra por mis poros. Me sintoniza com a natureza. Por primeira vez, respiro sem dor, sem medo. Não conto o tempo. Deixo o tempo passar. Isto é o que tenho que fazer hoje. Me reconectar com a vida, com a terra, com a natureza. Não há nada mais importante que isso. Respiro, vivo, aqui e agora. Sei que estou respeitando meus limites. Sei que seguir seria loucura. Morreria. Não é hora de morrer.

    O que faz sentido para a sua vida? Qual o propósito da sua vida?

    Pra mim é viver com calma. Respirar. Fazer uma coisa por vez, até mesmo, uma por dia. Toda a pressa, não me levou a lugar algum. Os propósitos que tinha, não eram dignos, não fizeram de mim uma melhor pessoa. Não me completaram. Era puro consumo de horas, de vida e, em ultima instancia de dinheiro. Cansei de querer viver pelos outros e para os outros. Hoje, pouco me importa se as pessoas me entendem, me aceitam. Tenho claro que meus valores são éticos com a nova era, com a nova mente desperta que devemos ter, que o mundo nos pede. Não quero o Seu mal, mas quero o meu bem. Pouco me importa trabalhar com a morte, ela não me faz sofrer. O que me faz sofrer é a Sua expectativa, a Sua cobrança por superação. O que buscas é a Sua riqueza, isso não está de acordo com o que busco. Por isso abandono o Seu projeto.

    Onde está o seu norte? Qual o seu projeto? Qual o seu ideal de vida?

    Meu projeto é simples. É viver, plenamente. Sentir o sabor do café e da comida. Sentir o ar que respiro passando por cada parte do meu corpo. Ver a cor do dia, das flores, das folhas de outono. Perceber o frio do inverno entrando pela janela. Ter um amigo, um sorriso. Agradecer. Amar a vida. Dormir e acordar. Ver a mudança do meu filho, que cresce. Abraçar e amar. Ler, aprender. Escrever, ensinar. Reduzir as possessões. Aumentar as experiências. A.M.A.R. Confiar na vida. Confiar no universo. AMAR.

    *post inspirado no vídeo abaixo.

     

     

     

  • Reseña – Tokio Blues, Norwegian Wood – Haruki Murakami

    tokio blues

    Libro: Tokio Blues Norwegian Wood

    Autor: Haruki Murakami

    Idioma: castellano, traducción de lourde Porta

    Género: novela internacional

    Paginas:  381

    Editorial: Tusquets Editores S.A.

     

    Haruki Murakami el autor japonés e mayor prestígio, tanto en Japón, como en el exterior. Sus libros son best sellers traducidos a muchas lenguas, lo que hice famoso en gran parte del mundo. Es autor de muchas novelas y relatos, tiene una literatura considerada pop, que habla de si mismo, de sus influencias en la literatura ocidental y en la musica ocidental. Norwegian Wood es el nombre de una musica de Beatles, que la dejo al final para que los que no se recuerdan de ella, puedan oírla.

    Tokio Blues es uno de los libros más famosos de Murakami. Al aterrizar en Hamburgo, Watanabe, entonces con 37 años, escucha la música de Los Beatles, que le trae muchos recuerdos de cuanto estaba para cumplir los 20 años. Y estos recuerdos son contados a lo largo de las 381 paginas, Watanabe, es el tipo de persona que solo puede comprender lo que pasó al poner todo por escrito.

    El libro habla de muerte, de la pérdida de personas que se suicidan. Habla de jóvenes que no pueden ver con claridad el futuro y quitan sus vidas. Habla de relaciones, amores y amistades. La juventud perdida y encontrada. Habla del dolor y del sacar adelante.

    Mientras leo el libro tengo la percepción que Watanabe es Murakami. Puede ser que sí, puede que no. Lo que sí, Watanabe es el amigo, que muchos gostaríamos de tener, el que no critica, el que acepta el otro. Me enamoro de Watanabe y por eso me engancho a esta lectura y no me separo de este libro, hasta que finalizo su lectura. La verdad es que este estilo no me gusta mucho, pero, al me enamorar de Watanabe quiero saber todo lo que le pasa, todo lo que piensa, todo lo que sufre. Y, por eso me quedo.

    Recomendo que lea este libro oyendo las músicas que los personajes escuchan en cada paso del libro. Murakami completa, con precisión quirúrgica, las sensaciones de la lectura con una muy buena selección musical.

     

  • Reseña – Libera tu magia – Elizabeth Gilbert

    libera tu magia

    Libro: Libera tu Magia

    Autor: Elizabeth Gilbert

    Idioma: castellano, traducción de Laura Vidal

    Género: Auto ayuda

    Paginas:  308

    Editorial: Aguilar – Penguin Random House Grupo Editorial

     

     

    La primera vez que tuve este titulo en manos para leer, fue en 2018, pero era en formato digital (e-book), y para los que me conocéis, no me veo capaz de adaptarme al Kindle. Soy de papel y, como mucho de audiolibros. Y fue via audiolibros que tuve este titulo por segunda vez en manos, lo escuché en uno día y me encantó. Justo al día seguinte vi un video en youtube que hablaba de la creatividad para escribir y de este libro. Y fue entonces, que decidí que este libro merecía una segunda lectura, desta vez una lectura de verdad, en papel, con mil apuntes y marcaciones. Fue lo que hice. Mira como está mi libro…

    Ya lo sé, los defensores de la pulcritud en los libros van a desear mi muerte. =)  Pero es que soy así, me gusta relacionarme con mis libros, por eso en general no cojo libros prestados, pues no puedo hacer todas las marcaciones, ni hablar con mi libro, que es justo lo que hago cuando escribo en sus paginas.

    Muy bien, ahora hablemos del libro.

    Hay un punto que no lo veo, este libro es considerado como auto ayuda, yo no lo veo.  Mismo que la autora hable de vida, qué hacer con sus miedos y sus deseos y cómo poner la creatividad a trabajar en su favor, para mí, este libro seria un ensaio de la experiencia y visión de la autora. Pero, lo que penso no vale mucho, pues no soy una profunda conocedora de los géneros literarios.

    No lo sé si los fijáis, Elizabeth Gilbert es la autora del famoso best seller Come, Reza, Ama, lo cual vendió más de 12 millones de libros y, su fama fue aun mayor, con la película de mismo nombre, protagonizada por Julia Roberts. Como he dito, no soy crítica literaria y cuando hago una reseña, lo único que deseo es comentar mi percepción de lo que veo o leo. Y, vuelvo a decir, a mí me encantó, tanto su libro más famoso como este. Me gusta esta voz que cuanta sus dificultades, fracasos y victorias. Me gusta este mujer que habla en el libro, como si fuese tu amiga, que senta a tu lado para una taza de café y se abre por entera, sin excusas, sin miedo. Echo de menos una amiga así, y cuando la encontro en un libro, me sinto plena de felicidad. Creo que justo por eso sus libros hacen tanto suceso. Muchas veces lo que buscamos es un libro que nos rellene la vida de amistad, de complicidad, toda la amistad y complicidad que no logramos tener con las personas de carne y hueso que están a nuestro toque, a nuestro lado.

    Para Gilbert, la creatividad es magica, es intuitiva, y tenemos que saber como relacionarmos con ella, para su liberación y nuestra satisfacción. La realidad es que leer este libro me dejó con muchas ganas de volver a poner manos a trabajar en la creatividad que la dejé en algun punto lejano de mi vida. Finalice el libro con muchas ganas de escribir, me imagino que este fue el deseo de Liz Gilbert ao hacerlo.

    Ella habla del miedo, pero no solamente del miedo de vivir, pelo del miedo que te bloquea a seguir con una vida de pura magia, una vida creativa. Y para creatividad, tenemos que abrir nuestra cabeza y pensar en todo lo de diferente que se puede hacer para traer la magia do vivir para nuestro cuerpo fisico y emocional, para nuestra vida.

    Así sendo, si buscas conocer un poco más de lo que piensa Elizabeth Gilbert, si quieres abrir tu vida a esta verdadera magia, de vivir libre, haciendo cosas que te traiga la felicidad más sencilla del simples vivir, este puede ser tu libro. Yo lo recomendo muchísimo!!!

    Valuation by emoticons - vector

     

  • L’amour – Carla Bruni

    El cantante tal como el que escribe tiene el poder de crear mil vidas, mil personajes. Hoy puedo ser un hombre, mañana una niña mimada y después un mercenario. Cada dia, cada momento un personaje. El que no quiero ser jamás es el que no cree en el amor, el que no tiene el amor. Si bien que, con Carla Bruni y su más que suave voz soy lo que quiera ella. Amor eterno por esta canción y su voz.

  • Vírus da felicidade

    Virus da felicidadeJosé Mindlin foi advogado, repórter, escritor, empresário e importante bibliófilo brasileiro, filho de imigrantes judeus ucranianos, começou a trabalhar muito cedo, com 16 anos, como repórter num importante jornal de São Paulo. Inquieto, formou-se em direito e advogou por um certo tempo, até que fundou a Metal Leve, empresa de sucesso e referencia no Brasil no setor de peças para o mercado automobilístico. Ao se aposentar, José Mindlin se dedica a colecionar livros antiguos e raros e chega a ter a maior biblioteca pessoal do Brasil. Essa paixão por livros o aproxima da escrita e não a toa, em 2006 ele é eleito Membro da Academia Brasileira de Letras. Também em 2006, ele generosamente doa seus mais de 40mil livros a Biblioteca da Universidade de São Paulo, que passa a ser chamada Biblioteca Brasiliana Guita e José Mindlin. Em 2010 falece aos 95 anos de falência múltipla dos órgãos. Conto um pouco da sua história para que meu leitor possa se orientar, caso não o conheça.

    José Mindlin tinha, como objetivo pessoal, colocar o virus da leitura nas pessoas. Eu não o conheci e também não sabia quem era este personagem da literatura e história empresarial brasileira, busquei saber quem era essa figura, justamente quando me contaram qual era o seu objetivo pessoal. Eu tenho esse virus, será que de alguma forma foi ele o responsável por isso? Os virus são assim, um pega e passa para outro, que vai para outro e mais outro e quando percebemos, milhares de pessoas estão infectadas. Sei que tenho o virus da leitura, da aquisição de livros e da escrita. Gostaria de um dia ser escritora, e seria o maior luxo da minha vida, se pudesse viver da minha escrita, economicamente falando. Mas fato é que, com escrever e ser lida, já me sinto iluminada e, se de alguma forma posso deixar um grão de aprendizado, conhecimento, curiosidade ou emoção ao meu leitor estarei completamente feliz.

    Por muitos anos busquei a felicidade, em coisas, pessoas e comidas. Sem perceber a vida me levou por mais de 20 anos a trabalhar com o papel, com as cores, com a arte. Durante este período, frequentei gráficas, senti o calor das impressoras, o cheiro de química das tintas e vi nascer projetos gráficos de todos os tipos, embalagens, folhetos, mas sempre senti o temblor no corpo ao trazer ao mundo um livro, uma revista ou até mesmo um relatório de empresas. Meu último projeto foi em 2011, numa das principais gráficas do Brasil, quando fui responsável pela impressão de um livro de arte. Recordo como se fosse hoje, a emoção de entrar naquela gráfica e ajudar a parir aquele filho. Guardei por anos esse filho na minha prateleira, até que ao mudar de País, me vi obrigada a me desfazer dele. Esse livro representava a paixão pelo papel, pela tinta, pela arte, pela escrita. Mesmo que minha parte fosse apenas a supervisão gráfica, garantindo o controle de cores e qualidade final do trabalho, eu acolhi a cada trabalho com amor maternal, como se fosse de principio ao fim, meu, só meu. Este trabalho ainda representou um momento forte da minha vida, envolto em tristeza e valentia. Tristeza pois deixava a produção gráfica, que por quase 15 anos era o que tinha me feito conhecida no mercado gráfico e do design carioca. E de valentia, pois sem enxergar de um olho, por um falho médico, viajei para o nordeste brasileiro para acompanhar o que seria o mais lindo trabalho da minha história como produtora gráfica. Ninguém sabia que tinha um olho quase morto, ninguém sabia que aquele trabalho representava o fim de uma carreira e inicio de outra. A porta à sala que eu conhecia e transitava com tanta facilidade se fechava e abria uma outra que eu desconhecia e não sabia onde me levaria. De produtora passei a vender. Não vendia o desconhecido. Não, a vida me levou a vender cadernos, agendas e blocos. Material para que as pessoas pudessem escrever. Eu seguia trabalhando com papel, com cores, com tinta, com projetos gráficos e com a escrita, não impressa, mas permitida. O tempo passou e uma década depois a vida me leva a outra mudança, outra porta que se fecha e outra que se abre. Uma mudança de País e de trabalho. Hoje, completo 3 anos em outro País, por esse tempo estive longe de gráficas e de tudo o que me moveu por tanto tempo. Entrei em depressão e, para sair da depressão, tive que olhar para dentro e para meu passado. Procurei entender que na minha vida não estava bom e o que tinha que mudra. Percebi que o erro foi me afastar do que me alimenta para viver, o papel, as palavras ditas em tinta de impressora, o cheiro do livro velho e do livro novo. Voltei a ler e junto com a leitura agora veio o que era apenas uma memória da infância, a escrita. O vírus da leitura e escrita foi minha salvação, me salvou de uma depressão grave e recurrente. Nem todos os virus são ruins. O vírus da leitura e da escrita me trouxe a felicidade que por tantos anos busquei em outros lugares.

    Hoje completo 3 anos em um novo País. Jamais imaginei que viviría numa cidade mágica no velho continente. Não é o viver aqui que me traz a felicidade, mas aqui descobri simplicidades do viver que não tinha tempo para perceber quando vivia numa grande metrópole brasileira. Hoje, vivo numa cidade que é menor que o bairro que vivia. Demorei muito para perceber que estava doente, que tinha a loucura das grandes metrópoles metida no meu corpo. Não sabia apreciar a vista da janela, não sabia amar o canto matinal do galo e nem o silencio de uma noite estrelada. Hoje, nesta fresca manhã outonal, estou aqui, no meu espaço desordenado pelos tantos livros, todos em um idioma que jamais pensei que fosse entender e me sinto mais viva e feliz que nunca. Enquanto escrevo escuto “Rue Saint-Vicent (Rose blanche) na voz de Yves Montand”  e me sinto mais e mais feliz.  Por muitos anos estive envolta por um mundo que não era o meu, estava ali, mas não me sentia plena e tampouco sabia o que tinha que fazer para me sentir. Essa mesma felicidade que tenho aqui, posso ter em qualquer lugar do mundo, ela está aqui, dentro de mim, ao alcance da minha mão e dos meus olhos. Ainda não enxergo bem, o olho não ficou perfeito, mas nada é perfeito e aprender a viver com a imperfeição da vida é importante. Hoje, quando quero apenas sentir o momento, tiro os óculos que levo até para dormir, tal como fiz agora. Deixo que as palavras passem por meu corpo e cheguem a esse papel, elas tem sua energia e vida, eu sou apenas o fio condutor para que cheguem a outras pessoas.  Ah o virus da leitura! Ah, o virus da escrita! Ah o virus da felicidade!