Categoria: Viver no Exterior

  • escribir – 2

    Dicen que la esperanza es la última que abandona el barco, que perder la paciencia es perder la batalla y que los grandes logros solo llegan cuando perseveras. Que no llega antes quien más corre, quién más atajos toma ni quien cruza primero la línea de salida. Ni quien menos se cae. Ni quien más […]

    A su debido tiempo

    Es con la esperanza que bailo mis días, creyendo que un día recibiré una llamada que diga que fui seleccionada para un trabajo. No sé lo que pasa, si la edad, el hecho ser mujer, la nacionalidad, el acento… algo hay que me dificulta a conseguir un trabajo. Hace dos años que busco y la única oportunidad laboral que encontré fue como autónoma. Lo haría sin problemas, si uno de los dos que somos a casa, tuviéramos trabajo, resulta que vamos los dos sin trabajo. Los dos sin trabajo por dos años. Por eso no puedo sacar, de lo muy poco que tengo a casa, para invertir en un trabajo que no necesariamente me remunerará al momento.

    Hubieron muchos momentos que el desanimo me invadió con fuerzas, pero tengo que seguir, mirar adelante y creer que de todo se aprende y que al final uno siempre sale campeón en lo que le toca, si aprende en su trayectoria y la hace bien. La cuestión es que estamos robotizados con el pensamiento de que el victorioso es el que más gana, que más hace, que más tal y tal. Cuando en realidad hay muchos que son los más y más, pero que al final no sienten el más en sus vidas. No tienen tiempo para eso o no encuentran la felicidad en lo más que han conquistado. Al final ser o tener más no es lo que cuenta para la conquista de la felicidad ni de la paz.

    De la vida – que como siempre digo, es única y muy corta – llevamos muy poco o nada. Acumular no sirve para nada y solo he aprendido que puedo vivir con poco cuando, de verdad, tenía muy poco. Cuando empecé con el minimalismo, hace 8 años, no imaginaba que en algun momento lo tendría que vivir en su esencia. En aquél momento, empecé a implantarlo en mi vida con el deseo de tener menos tareas a casa, con el propósito de tener una vida más sencilla, más barata y que tuviera más tiempo para mí y los míos. Regalé cajas y cajas de ropas, libros y utensilios que no me hacían falta. Todo lo que no había usado en un año fue regalado, casi todo mi muestrario de trabajo – libretas, agendas, cuadernos y bolígrafos – fue dado a niños y niñas que hicieron la fiesta al recibir aquellos objetos. Mi piso se quedó con el justo y necesario, hasta que dos años después lo vendí – o regalé – todo lo que sobraba para cambiarme de país, con la esperanza de seguir mi vida con más tranquilidad y seguridad. Transformé todo lo pasivo en activo, objetos en dinero. Lo junté, lo ahorré con el objetivo de tener la seguridad económica en mi nuevo proyecto de vida. Imaginaba que sería difícil conseguir un empleo, lo que no imaginaba era que una vez trabajando me quedaría sin trabajo y que me costaría tanto tiempo conseguir una nueva oportunidad.

    Dos años sin trabajo, mi marido y yo. Dos años viviendo de ayudas externas porque nuestro dinero se acabó. Dos años buscando y siendo rechazada. Dos años preguntándome que hice, o hago, de mal para no conseguir. Dos años mirando las cartas del tarot, pidiendo a Dios que me bendiga con un trabajo adecuado. Dos años sintiendo me mal por deber dinero a otras personas, por no poder comprar una ropa para mi hijo, que las tiene pequeñas o rasgadas. Dos años de recibos impagados, recibiendo los cobros y la presión por pagamento inmediato. Dos años aprendiendo a vivir con lo necesario, o lo mínimo. Dos años aprendiendo a amar el sencillo, a dar las gracias por lo que tengo y a ser feliz con lo poco. Sigo buscando un trabajo, sigo siendo recusada en las entrevistas, pero sé que una puerta está sin llave, tengo que encontrarla y abrirla, es la puerta de mi trabajo, donde me seleccionarán y seré reconocida por mi valía profesional. No sé cuando encontraré esta puerta, si hoy, mañana, este mes o el próximo, solo sé que encontraré.

    Antes siempre estaba disgustada con lo que tenía o hacía, siempre quería más. Ahora no. La verdad más pura, es que nunca fue tan fácil vivir como lo es ahora. Además, descubrí que aún puedo vivir con menos – si fuera el caso, si fuera necesario -, pero estoy segura que no será. Pronto mi marido y yo tendremos un trabajo para poner la vida en orden. No un orden como conocía, y sí, uno nuevo con poco de lo que no es esencial y mucho de felicidad y tiempo en família.

  • Reseña – Cuando seas mayor – Miguel Gane

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    Libro: Cuando seas mayor

    Autor: Miguel Gane

    Idioma: castellano

    Género: novela

    Paginas:  365

    Editorial: 1a. Edición – Suma de Letras

    El año cambió, ya estamos en 2020 y yo aún sigo aquí poniendo reseñas de libros lidos en 2019.

    No me recuerdo quien me ha recomendado este libro. Ni si hubo una recomendación. Sé que lo quería por ser la historia de un inmigrante. Y, tan pronto lo vi en una librería, lo compré. Tampoco recuerdo dónde lo compré. Lo que sé es que hice la cosa cierta.

    Miguel Gane, en realidad  es George Mihaita Gane, pero tuvo que cambiar su nombre pues aquí, en España nadie sabía decir, ni tampoco escribir su nombre. Eso me pasó, es horrible. Cuando llegué en España y decía mi nombre, tal y como siempre lo hice, las personas no lo sabían escribir y para pronunciarlo también tenían dificultad. En uno de mis trabajos, mi jefa, dijo que jamás diría mi nombre y que debería cambiarlo. Me pareció inaceptable y no lo hice. Allí tuve mi primera crisis de identidad. No lo sabía, pero muchos de los inmigrantes suelen tener crisis de identidad, llega un momento en que ya no lo saben quien son. Como explicarles esto? Uff, que difícil. Pero lo intentaré, mientras comento la historia de Miguel Gane.

    El libro cuenta como y porque los Gane’s cambiaron de País. Una família de tres personas, Miguel, su padre y su madre, llegaron a España después de un largo viaje en autobús, tres días y dos noches. Venían de una vida muy dura en Rumania, donde la dictadura aún controlaba a tudo y a todos, había escasez de comida y de trabajo, junto con largos meses de muchísimo frío. La família de Miguel necesitaba escaparse de Rumania para tener la oportunidad de vivir, de sobrevivir. Llegando a España, la vida aquí presentó tanta novedad a Miguel, entonces un niño con cerca de 10 años, que él no cabía en si de contentamento, pero luego las dificultades se asomaron a su ventana y puerta y Miguel conoció una otra realidad, jamás imaginada. Ilegales, sin documentos, caminaban por las calles con miedo. Dificultades con el idioma. Empleadores desonestos. Necesidades. Cruz Roja. Prejuicio. Xenofobia. Pero, nada fue impedimento para Miguel y su família, ellos son victoriosos!!! La história es dura, muy dura y merece ser lida.

    Cuando seas mayor és un libro de fácil lectura. Sencillo, pero a la vez duro. Percebi que mucho de lo que comenta Miguel, mi família y yo, también lo vivimos. Pero muchas cosas no lo vivimos. Creo que el principal ejemplo, es que sufrimos mucho menos prejuicio que ellos. No lo sé si eso pasó por estarmos en Galícia, por sermos brasileños o por pura suerte. La cuestión es que solo tengo que agradecer. Y, llegar aquí con mi familia documentada, fue lo mejor que hicimos. Aquí no tengo miedo. Bueno, algo tengo, pero nada comparado con lo que tenía en Brasil o con el miedo de los que no tienen documentos. Cada historia de inmigración es una y conocerlas nos hace conocer a personas y heróis. Nos hace valorar lo que tenemos. Nos hace valorar el otro.

    Hoy, mi família y yo tenemos más de tres años en España y Miguel más de una década. Echamos de menos a nuestro País. Echamos de menos a nuestros amigos, la comida y los costumbres. Por más que esteamos adaptados aquí, no es lo mismo, esto no es nuestro. Como tampoco es nuestro País. Cambiamos, las experiencias de un cambio son impactantes y nos hacen distintos. Ya no sentimos que tenemos un País para llamar de nuestro, como lo teníamos antes de la partida. No sé si me explico, la cuestión es; conozco personas que volvieron para sus Países de origen y no se adaptaron, como tampoco se sentían cien por ciento pertencentes al nuevo País. Algo complexo de explicar, solo un inmigrante sabe lo que digo.

    Yo creo que todos deberían leer su libro. Conocer la vida y dificultades de un inmigrante. En general las personas generalizan los inmigrantes. Por los malos, pagan los buenos. Por una idea errónea, pagan todos. Querid@ lector@, no lo sé si tu eres una de estas personas contra la inmigración. De verdad, espero que no lo sea. Hay que comprender que nada nos pertenece. Brasil no es mi propiedad. Fue muy feliz allí, hasta que llegó un momento que ya no lo era. Pero muchas personas aún lo son y muchos extranjeros llegan allí a cada día y son felices, hacen fortunas y viven muy bien. No hay errado. No hay cierto. Hay vidas y personas que son libres en decidir lo que sea mejor para ellas. Lo que no puedo, bajo ninguna hipótese <<según mi punto de vista>>, es que mi decisión haga daño a otras personas, otras vidas. Respecto para que me respecten! Este es mi lema.

     

  • Y agora, dónde vivimos.

    agora onde vamos morarEn febrero de 2017 publiqué un texto (pincha aquí) donde comentaba sobre nuestra llegada a España y las sorpresas que encontramos dónde íbamos a vivir. En aquél momento solo escribía en portugués, pues apenas tenía prática con el castellano.  El objetivo del blog era enseñar a nuestros amigos el proceso de adaptación en un nuevo País, al otro lado del charco, como dicen los de aquí. Resulta, que los amigos preferían hablar por WhatsApp do que leer y el blog quedó sin lectores amigos. Como seguí escribiendo, porque me gusta escribir, con el tiempo, el blog fue caminando y ganando nuevos y fieles amigos, a quien les gusta la lectura y que, al que me parece, no les molesta la mala calidad de mi escrita en castellano.  Sí, hoy escribo solamente en castellano y busco, día a día hacerlo mejor, pero lo sé que aún me falta mucho.

    Ha pasado tres años, y aquí sigo, en el mismo piso. Por supuesto, nuestro baño ya no es el mismo de la foto. Hicimos una obra, pues el baño estaba interditado al uso por el propietario del piso de abajo, tamaño era la fuga de agua. Como nuestro dinero no era mucho, hicimos el baño y pusimos tres ventanas para protegernos mejor del frio. Aún no tenía idea de cómo sería el frío de Europa, hasta entonces solo tenía visto en películas, y tenía miedo. Será que soportaría el frío de Europa? En realidad, mi pregunta debería ser otra, será que soportaría el frío de Galícia, más especificamente el frío de Santiago de Compostela? Sí, el frío de aquí es muy distinto a todos los otros. El temido frío húmido!!

    Ha pasado tres años, me adapté a mucha cosa; al piso viejo y oscuro, a tener solo un baño para compartir con dos hombres (las mujeres van a comprender… jejeje). La comida y la cultura, todo más o menos bien, pero hay una cosa a la que no me adapté. El frío húmido e la eterna lluvia de Santiago de Compostela. Hoy, después de unos cuarenta días, tuvimos un día fenomenal, sin lluvia y con un tímido sol que dio la cara para iluminar, calentar y atraer vida a la calle. Todo este período de lluvia sentí muchísima dolor a espalda y en los huesos, me sentía como una anciana, encurvada y con dolor. Hoy por fin, no he tenido dolor y salí a caminar. La calle, por días tan vacía hoy estava alegre con personas caminando y charlando entre sí. Los perros tal como niños, corrían por los parques, mismo que mojados la alegría de un día sin lluvia es tremenda. La misma alegría que invadió mi pecho.

    Santiago de Compostela es conocida por el turismo, pero el que viene aquí tiene que comprender cómo es vivir aquí. Somos la capital de Galícia y el sítio donde más llueve. Aunque seamos la capital de Galícia, somos un pueblo, con aproximadamente 95.000 habitantes. Algo más o algo menos, no lo sé, por ahí estamos. Parecemos ser más, pero son los estudiantes y los peregrinos los que mueven el pueblo y nos dán aire de gran ciudad. Pero a la vez, cuando caminamos por Santiago, luego nos damos cuenta que en pocos pasos ya la hicimos de norte a sul, leste a oeste. Sí, Santiago es pequenita y todos se conocen. Yo no conozco a muy pocas personas, por el poco tiempo que vivo aquí y por vivir entre libros y no a calle entre las personas. El Bendito (un bar que tuvimos cerca de nuestro piso) me hice algo conocida por aquí, y la otra empresa en que trabajé también, pero aún así es poco, soy muy poco conocida y no logré hacer un o dos amigos como los que dejé en mi País. Eso sí, es lo que más hecho de menos, amigos con quién hablar por horas sobre las cosas más locas y tontas. Por eso escribo tanto. Y, por eso quiero pasar a publicar todo lo que tengo, poco a poco evidentemente. Espero que no os aburráis con mis textos, jejeje. Caso no os gustéis, podeis comentar. Vale?

    Algunas veces, miro a mi alrededor y tengo la percepción de que aún estoy en Brasil, pero no en Rio de Janeiro, donde vivía, más sí en Pouso Alegre (Minas Gerais), donde nasci. No he tenido la experiencia de vivir allí, solo un año cuando aún no sabía ni andar, por eso no lo cuento como experiencia, pero todos los años visitaba unas cuantas veces la família, mis abuelos y tíos que allí quedaron. Hoy, cuando veo las personas aquí, lo rural, que es el barrío donde vivo, tengo la percepción estoy en Pouso Alegre. Otro día me hice la pregunta, será que tendría sido más fácil un cambio de Estado (Provincia) al invés de un cambio de País? Por algunos motivos si, como; el idioma, la misma moneda (para quien no sabe 1 euro equivale a aproximadamente 4,80 reais), la família cercana y tantos otros pequeños detalles que en el conjunto quizá, ayudase en algo. Pero, en la realidad.  no me arrepiento de nada. Estoy muy a gusto aquí en España. Me siento una española y muchos dicen que soy más española que mi marido, que en realidad es el español de la casa… jajaja. Él suele se enfadar con eso, pero deja estar, él es así, se enfada pero luego pasa. Como él vivió muchos años en Brasil poco habla de castellano y de gallego, y como és muy tímido, lo poco que habla le sale una muy buena mescla, algo como un “portuñol-agallegado”, jajaja. El importante es que él habla poco pero no pasa hambre ni tampoco há tenido problemas en su trabajo. Cuando lo conocí, hace 20 años (SÍ!!! Hoy cumplimos 20 años juntos!!!! Ohnnnn, que amor!) él ya era un hombre viajado, siempre le gustó viajar y en su juventud, después de graduarse en la Universidad en Brasil,  cogió una mochila y fue por  Europa, parte de Brasil y algo de América Central y Flórida.  Viajó mucho y creía que sería el fin cuando nos unimos. Tonto, hay que dar tiempo al tiempo, la vida dá muchas vueltas. Sé que él no imaginaba que viviríamos aquí, ni tampoco que trabajaría viajando, pero, como he dito, la vida dá vueltas y muchas! Hasta el día de hoy, en el año de 2019 él lleva acumulado más de 160.000km en 10 países. La vida es increíble!

    Yo me quedo a casa, como ama de casa. Espero que no por mucho tiempo, eso no es para mí. Realidad sea dita, mismo que no me guste en nada, lo necesitaba. Trabajar al bar (El Bendito) y en la otra empresa fue muy duro, muy distinto de todo lo que hice en mi vida hasta entonces. Lo duro no fueron las tareas, pero la forma. El modelo de cada un de estes negócios, que son muy distintos de todo lo que hice. Puedo decir que fue un fallo mío, acreditaba que por ser mujer de un ciudadano llegaría aquí y luego tendría una oportunidad en lo mío. No, qué engaño! A principio perdi mi personalidad, mi nombre aqui se habla distinto, mi currículum no tiene valía y para empeorar, a mayores de extranjera, soy mujer con más de 40 años. El mercado laboral nos rechaza, nos repele como a las indeseadas moscas. Eso no es un problema exclusivo de España, en muchos países la cosa vá por ese camino. Somos más capacitadas, tenemos más experiencia, pero a la vez, somos más caras y imponemos limites, cosa que los jóvenes, llenos de ganas por empezar la vida laboral no lo hacen, aceptan bajos sueldos, largas jornadas laborales y otras tantas cosas del día a día, así, nos quedamos en el banquillo, a espera que algo pase. No voy a decir que este fue el motivo de mi depresión, pero, quizá si uno de ellos. Aquí, para me mantener en el trabajo, acepté cosas que jamás aceptaría en mi país. Fue un error? No lo veo, en aquél momento yo era la única a trabajar a casa y aquél pequeño sueldo nos sacó adelante. Solo tengo que agradecer. De los errores se aprende y de las dificultades se aprende mucho más. Hoy, estoy al paro, soy estatística, tengo una oportunidad de volver, como autónoma, sueldo 100% por comisión y todos los gastos por mi cuenta. En otro momento aceptaría sin dudar, pero aquí tengo dudas. El mercado es muy distinto del mío y no quiero cometer otro fallo. No lo quiero por mí, ni por mi família. Pero, mi voz emprendedora, susurra en mi oído, lo que no arriesga no logra. Oh, Dios, esa voz y esa personalidad que busca constantemente por desafios… Ya me parece que voy aceptar la oportunidad. Miedo, me tiemblan las manos y perco el aire. La viene la ansiedad.

    Bueno, llega 2020. Un nuevo desafío no estaría nada mal para empezar este nuevo año! Dejar la casa, la cama y ir en busca de nuevos objetivos. Conocer un nuevo mercado, conocer personas, hacer!! Lo mejor, hacer a mi molde, tal como lo hice cuando estuve en la empresa Mandarina. Oh, como la hecho de menos. Al todo fueron 9 o 10 años, no lo sé al cierto, pero de lucha y conquista. Recuerdo el primero dia, cuatro de noviembre de dos mil y ocho, fecha en que firmé el primero contrato de representación para la empresa, para Mandarina. El nombre, no sabía que significaba, fue la elección de unas diseñadoras y me encantó a primera vista. Empecé en dos mil y ocho, con la crisis batendo a puerta del mundo y sin saber nada sobre ventas y emprender. Lo hice! Y, más, lo hice y sola! Ya lo sé que no tengo que vivir de pasado, pero este pasado representa mi capacidad, mi potencial, mi historia. Este pasado firma la hoja que tengo en manos diciendo que puedo seguir, que soy capaz y voy a lograr lo que se espera. Pues, que así sea. Documentado en el blog mi elección. Documentado en el blog el reconocimiento de  que tengo la capacidad, potencial y actitud para lograr lo que quiera y necesite. Ahora toca organizar y hacer papeleo para que todo pueda seguir adelante.

    Que venga 2020 y sus nuevos desafíos!

    2020 idea

  • Reseña – El respiro quieto – Susanna Tamaro

    Soy de este tipo de persona, cuando algo me gusta, me pongo en plan inmersión total, hasta el fin. Así me pasa con Susanna Tamaro, autora que acabo de conocer y ya he lido dos libros (ahora el tercero) de los muchos que ha publicado. Las resenhas de los dos libros anteriores las puede leer pinchando en los enlaces que dejo a seguir:  Todo angél es terrible y Donde el corazón te lleve.

    Después de leer “Todo angél es terrible” de Susanna Tamaro, hice un par de búsquedas en la internet sobre sus libros y descobri que los críticos no fueron muy amables con ella. Suelen decir que su trabajo no tiene un estilo literario muy claro, y que sigue reglas para lograr el suceso. Bueno, no soy ninguna critica literária y lo que comento en mis reseñas es siempre mi percepción como lectora. Puedo completar diciendo que, algunas veces en que leí algun libro muy aclamado por los críticos tuve una gran desilusión. Para mí, lo que hace que un libro sea bueno o no, suceso o no, es cuando percibo que el autor ha dedicado tiempo y que hice un trabajo con amor y atención. Poco me importa si es un libro gran venta, tengo que percibir luego de cara, la verdad del autor. La venta ya es otro punto de analise, recuerdo; para mí. Para ser suceso en ventas depende de suerte, de un plan de marketing muy bien hecho y trabajado, de muy buenos contactos para que ponga el libro en sector de destaque en las librerías. Como lo ves, son muchos los factores que hacen que sea suceso en ventas. Pero, como he dicho, para mi, un libro es suceso, cuando te toca al corazón. Sí, corazón la palabra tabú, la palabra cliché. Yo creo que si el autor logra tocarte, seguro que tocará a muchos otros y luego el resultado serán las ventas.

    Al leer Susanna me recuerdo de una autora brasileña, que tal como ella hizo mucho suceso, Lya Luft. Recuerdo que hablan criticas muy buenas para el trabajo de Lya, pero otras no tan buenas. No importa, para mí, lo que ambas comparten es la condición de mujeres que observan. Observan las relaciones familiares y  las mujeres, y cuentan historias que hablan para otra mujer, para otra persona que vive con alegria o tristeza, tal como ellas. Porque la vida es así, hay días y días, ni todos son perfectos y la imperfección de la vida es lo que la hace fenomenal. Es de la vida que estas mujeres sacan la inspiración para escribir. Por favor, comprenda, no digo que son libros de mujeres para mujeres, son libros para personas que viven la vida con sus momentos, cada uno a su forma.

    El respiro quieto_susanna tamaro

     

    Libro: El respiro quieto – El mundo de Susanna Tamaro en su propia voz

    Autor: Susanna Tamaro

    Idioma: castellano, traducción de Maria Borràs

    Género: entrevista

    Paginas:  94

    Editorial: 1997 – Plaza & Janés Editores

    He lido “El respiro quieto” en un dia, un tirón. Aquí Susanna contesta a una recopilación de entrevistas, dando nos a conocerse mejor y hablando de sus libros y personajes. El libro está muy bien, tener la oportunidad de conocer mejor a los autores tiene mucho valor, así comprendemos mejor su texto y podremos analisar si logramos observar lo que el autor deseaba. Yo pienso que debería leer este libro en otro momento, pues habla de libros que aún no he leído, y lo haré novamente en otro momento. Ahora, si tu ya has leído algunos libros de Susanna, te lo recomiendo. A ver qué me cuentas.

  • Reseña – Donde el corazón te lleve – Susanna Tamaro

    Tengo que confesar que muchas veces siento como si tuviese 82 años, la edad de mi madre. Muchas veces me siento como si fuese dos personas a la vez. Mi madre aún vive, y tiene el placer de dejarme con la culpa, culpa eterna por todo lo que pasa a ella. También soy madre, y me agobio cuando percibo que actuo igual que mi madre. Mi hijo no tiene culpa de nada, absolutamente nada de lo que elegí y de lo que hice es su culpa, pero, al ver lo que pasa en la relación familiar muchas veces él comenta: “- fue idea tuya, fue decisión tuya! – como que se excusando de la culpa que le pueda caer.

    Vale, vale! Ya lo sé, lo tengo claro y no necesito que nadie me lo recuerde. Pero, a la vez, me gusta recordar a toda mi familia que soy responsable solamente por lo que fue acción o elección mía, no soy responsable por lo de mi madre y todas sus locas decisiones. Tampoco puedo dejar todo, una vida en otro País, un hijo y un marido, para acudir a una persona que está ha más de 10mil kilómetros de distancia, que se no acepta venir a vivir aquí con nosotros y que, tampoco desea que esteamos a su lado. En lo más hondo de su corazón no lo desea, lo sé. Lo que ella busca, como ya lo hice tantas otras veces es llamar la atención para sí, haciendo drama y pedindo mimos. Ya tengo claro, por experiencia, que a los 5 días que esteamos juntas me vá a echar de su casa, como si yo fuera una perra enferma y sin dueño. O, caso eso no pase esta vez, vá intentar controlarme a cada segundo del día, buscando y rebuscando en todo lo poco que tengo, por detalles para que ella pueda crear sus historias llenas de fantasías y ponerme como la loca.  Siempre fue así, desde mis 14 años. Pero, como decía;  tengo la impresión que soy una anciana, que soy mi madre y yo a la vez. La culpa, el perdón, la comprensión. Intento de todas las formas ser yo, única, autentica, justa, pero la percebo entrañada en mi sangre, la sangre que corre por mi cuerpo. Me mutilo para que salga de mí este sangre, para tener un sangre puro, no contaminado, pero esto no basta. Tengo la energía karmica que nos acompaña, nos hace una mescla genética espiritual y por eso, por mas que intente, muero en el intento.

    Percibo todo eso al leer Susanna Tamaro. Si aún no has leído nada de esta autora, haga lo, ya! Susanna tiene la capacidad de contar historias de dolor,  vidas confusas y, a la vez, te hace reflexionar sobre todo lo que has vivido y visto, o, si no te tocó ninguna de estas experiencias, ella te hace reflexionar sobre el vivido por otras personas, sus personajes que se confunden con ella misma. Despierto de esta bruma, en la que he vivido por tantos años, y percibo lo que pasa a mi lado y que hasta entonces no lo tenía claro. Veo la mescla de sentimentos y actitudes en las triples, o más, personalidades de mi madre, veo sus cambios y sus intentos de sabotear nuestra relación y todas las otras que he tenido. Su intento de culparme por todo. Ah, como me gustaría tener una abuela que lograse enviarme cartas para comentar de dónde vengo, quién soy y porque tanta cosa ha pasado en nuestras vidas.

    Para leer la reseña del primero libro que he lido de Susanna Tamaro, puedes pinchar aquí.

    El libro que hoy los voy a comentar es el libro más vendido de Susanna, que la hice famosa, publicado en mas de 40 idiomas y convertido en película.

    Donde el corazón te lleve - susanna tamaroAutor: Susanna Tamaro

    Idioma: castellano, traducción de Atilio Pentimalli Melacrino

    Género: novela internacional

    Paginas:  181

    Editorial: Licencia para Circulo de Lectores cedida por Editorial Seix Barral, S. A.

     

    Pues sí, hicieron una película basada en este libro. Está bien, pero yo prefiero sin duda alguna el libro, con la historia original de Susanna Tamaro. Si acepta mi recomendación, primero lea el libro solo después vea la película. Recuerde, ambos son bonitos, pero el libro, es el libro, único y original.

    La gran personaje de esta novela, la protagonista, es Olga, la abuela, que perdió a su amor, a su marido y a su hija. Solo le sobra su nieta, que se fue estudiar en America y hace tiempo no se hablan. Son tres pérdidas que le duelen demasiado, y, para evitar la distancia de su nieta, Olga decide escribirle cartas donde cuenta fatos ocultos de su vida. Sin culpa, con una comprensión de la vida, del momento y de la sociedad, Olga cuenta y comenta las decisiones tomadas. Sin juzgar y pedindo que no sea juzgada, Olga se abre en cartas para garantizar que su nieta sepa de donde viene,

    …En algún sitio que no recuerdo, hace muchos años, leí un lema de los indios americanos que decía: << Antes de juzgar a una persona, camina durante tres lunas con sus mocasines >> Me gustó tanto que, para no olvidarlo, lo copié en la libreta de notas que está junto al teléfono. Vistas desde fuera, muchas existencias parecen equivocadas, irracionales, locas. Mientras nos mantenemos fuera es fácil entender mal a las personas, sus relaciones. Solamente estando dentro, solamente caminando tres lunas con sus mocasines pueden entenderse sus motivaciones, sus sentimientos, aquello que hace que una persona actúe de una manera en vez de hacerlo de otra. La comprensión nace de la humildad, no del orgullo del saber. … Entender de dónde venimos, qué hubo antes de nosotros, es el primer paso para poder avanzar sin mentiras.

    Olga es una abuela, que vivió en una época en que la sociedad limitaba demasiado a las mujeres, sus actitudes, acciones y sentimientos. Ola sufrió crises de depresión hasta comprender la situación en que estaba y lo que sí le era permitido y lo que no. Vivió ciente de que los errores cometidos son algo natural de la vida. Atenta, a los suyos, buscó conocer cada uno, en especial a su hija y después a su nieta. Una historia que puede ser real en cualquier una de las puertas de nuestros vecinos y amigos. Al mismo tiempo que nos cuenta la historia, Susanna nos enseña una mujer – Olga – fuerte, apasionada y verdadera. Por más mujeres así! Por más autoras como Susanna Tamaro!

  • Olodum é remédio

    Falta ilusão.

    A insegurança me transborda.

    Que fará meu coração bater?

    Bater forte.

    Como o tambor do Olodum!

    Falta emoção.

    No Olodum, tem emoção e garra!

     

    Remédios, um puto lixo,

    uma puta merda.

     

    Ritmo, alegria, Batuque.

    DANÇA.

    Suor OLODUM.

     

    Olodum, remédio para depressão.

    Sim contra indicação,

    ainda emagrece,

    ainda encontra amor

    e cura a coluna.

    OLODUM em Santiago, YÁ!

     

  • Reseña – Comunidad – Ann Patchett

    comunidad ann patchett

    Libro: Comunidad

    Autor: Ann Patchett

    Idioma: castellano, traducción de Carmen Francí Ventosa

    Género: novela internacional

    Paginas:  346

    Editorial: AdN Alianza de Novelas – Alianza Editorial, S. A.

     

    Compré este libro inspirada por Elizabeth Gilbert, que menciona a Ann Patchett en su libro “Libera tu Magia”. Yo no conocía a esta autora y me sentí estimulada a conocerla con la recomendación que hace Liz, donde comenta sobre su calidad como autora y como amiga. Elegí este libro, como siempre, porque me encantó la portada y por ser uno de los primeros que me saltaran al hacer la búsqueda en Amazon. Más una vez compré un libro sin saber de qué iba y al princípio no pillé el propósito del libro. Me parecía confusa la história de las famílias Keating y Cousins, hasta porque todo lo que sucedió en los 50 años que relata el libro fue contado por distintos personajes. Confeso que me lie y tuve que volver unas cuantas veces. Fallo mío pues al tener una família tan pequeña no cuadraba con las posibles circunstancias de famílias grandes que se mezclan. Cuando dejé de lado mis prejuicios, personales y literarios, abrí mi mente para el nuevo y desfrute muchísimo del libro.

    La historia empieza con el bautizo de Franny, la hija menor de Fix y Beverly Keating. Una fiesta relatada en más de 30 paginas donde Bert Cousins, que no fue invitado a la fiesta, se apresenta a la puerta con una botella de ginebra y acaba por emborrachar a todos los invitados y por besar a Beverly, de ahí se pone en marcha el fin de 2 matrimonios. naranjas ann patchettAl largo de las 346 paginas, los hijos y personajes de esta historia comentan lo que pasó en los 50 años desde el bautizo hasta el momento actual. A muerte, a la edad de 15 años, de uno de los hijos de Bert, la relación de Franny con un famoso escritor que usa la historia familiar de Franny como base para escribir un exitoso libro, que después tiene sus derechos comercializados y se convierte en una película. Todo narrado con detalles de sentimentos, silencios, percepciones y aprendizaje de cada uno de los personajes. Se hacen cómplices en el enmarañado de situaciones generadas por un beso robado en una fiesta de bautizo.

    ann patchett

    Ann Patchett, autora  de distintos libros y diversos premios esperó mucho tiempo para escribir este libro que parte es ficción y parte no, como ha dito su madre en entrevistas “Nada de esto ha pasado y todo es cierto”. Hija de padre polícia Ann tuve que vivir en dos ciudades y ver la reconstrucción de vidas, todo por el divórcio de sus padres, tal como se pasa en esta novela que estuvo entre las más vendidas en 2016 y fue considerada una de las mejores del año por The New York Times, The Washington Post y por Times. Una novela intimista y real, cualquiera puede vivir lo que pasa en esta historia.

    Ann Patchett vive en Nashville donde, en 2011, abrió una librería al descubrir que la única que se mantenía viva era una librería de segunda mano. Así nasce Parnassus Books y, desde entonces Ann comparte su día a día, con la gestión de la librería, la definición de los actos que promueven la lectura, sus amigos, família y la escrita de libros que nos llenan de placer y que nos enganchan.

    Un punto curioso de Ann Patchett, que descubrí al leer entrevistas de la autora,  y que me encantó, es su lado minimalista. Ann no tiene televisión, ni tampoco teléfono móvil inteligente. No tiene aceso a redes sociales y en 2017, se puso en un reto con su hermana de que solo comprarían comida, nada a mayores, ni una ropa, ni un mueble, decoración o lo que fose. Comenta aún, que tiene un acuerdo con su hermana de que a cada año ellas tienen que eliminar algo, lo que hace que sus vidas tengan este tono minimalista, donde ponen valor a lo que tienen y hacen.

    Dejo abajo link para algunas entrevistas que he leído sobre la autora:

    https://www.lavozdegalicia.es/noticia/fugas/2017/07/14/pasado-ciertocomunidad/0003_201707SF14P9991.htm

    https://elpais.com/cultura/2017/06/06/babelia/1496761362_701969.html

     

     

     

  • Echo de menos – Bee Gees y Carpenters

    Echo de menos el toque de una mano en mi pelo, en mi piel. Echo de menos el toque. Echo de menos un abrazo caluroso, de corazón a corazón. No echo de menos al sexo, eso lo tengo fácil, aunque algunas veces lo necesite menos fácil. Echo de menos algo mucho más sencillo, sutil y suave, que muy pocos saben y pueden hacer.

    Echo de menos una charla amiga, una charla filosófica, sobre el ser y hacer de la vida. Una charla despretenciosa regada a un vino suave, tumbada al suelo, mirando las estrellas y el humo de mi cigarrillo.

    No busco una charla sobre los problemas para llegar al final del mês, el sueldo mileurista de mierda y el jefe que me acosa por ser mujer y extranjera. Busco una charla de amigos que se cuentan amores secretos, fallas no contadas a nadie y confidencias de pensamientos y deseos. Charlas de descubiertas, creencias y sobre el mundo idealizado.

    No busco a amigos que hablen de futilidades de la moda o cotilleo de los vecinos. Busco a amigo, que sí hablamos de músicas y libros, ahí sería perfecto, tal como fue con RC. Éramos vecinos de puerta y nuestras habitaciones compartían la misma parede, donde teníamos las cabeceras de nuestras camas y nos despertábamos por la mañana con un toque en la parede, tal como nos despedíamos por la noche, con otros cuantos toques por la parede. En este tiempo no habían teléfonos móviles, ni tampoco redes sociales.

    Recuerdo estar sentada al pasillo con RC a mi lado. Escuchábamos a Bee Gees en el toca disco que tenía junto a puerta de entrada da casa de su abuela. Él me confidenciava su ansia por cambiar de vida, huir de su família y ganar mundo. Yo le decía mis deseos más íntimos y lo cuanto quería olvidar lo malo que me habían echo.  Él tenía 20 años y yo 18. Planeávamos nuestro futuro juntos, no hablábamos de hijos, ni de boda. Hablábamos de nuestra amistad acima de todo, de nuestros trabajos y logros personales, creíamos que siempre estaríamos juntos pero, nuestra amistad no resistió al tiempo, no resistió ni 6 meses, no ló sé porque.

    Te echo de menos, pero el RC que miro hoy en fotos por las redes sociales no es la persona que conocí, que sentaba al suelo para oír Bee Gees o Carpenters y hablar sobre tantos temas distintos. Hoy tienes preocupaciones que jamás deseé tenerlas, como la dirección o presidencia de una gran corporación y las reuniones con pares y parceiros en otros Países.  O, aún, la definición de divorciarse después de casi 20 años casado con aquella mujer, que cuando vi por primera vez pensé que fuese una gemela que no sabía que tenía. Y ahora, tantos años después, una nueva família, una nueva mujer, un nuevo hijo. No critico, solo echo de menos la persona que conocí y me regaló momentos y charlas tan amables, entusiastas y criativas. Solo deseo encontrar otra persona que pueda ofrecerme momentos como aqueles. O entonces olvidar estes momentos de nostalgia y centrarme en lo que tengo hoy. Distinto, pero a la vez real, con calidades que aprecio mucho y que tú no las tiene ni ha podido darme las.

     

     

  • Limpieza minimalista

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    En la limpieza de casa soy de las antiguas, como nuestras abuelas. No hay forma, no me adapto a lo fácil – que dicen – que los aparatos de hoy nos ponen las cosas. La aspiradora, por exemplo, me molesta por su peso, ruído y por el cable, en lo cual me enrollo como una tonta. Intenté el robot, compré una marca más económica, no era lo que quería, pero este me custo la mitad de lo que cuesta la mejor marca. Por un año hice su trabajo con algo de dificultad, pues al tener mascota, la cantidad de pelo que tengo a casa es considerable. Lo peor era limpiar el robot. Desmontar, limpiar y montar. Qué aburrimiento!!! Tenía que hacerlo a cada semana. Ahora ya no tengo, el robot dejó de funcionar. Busqué la tienda donde lo compré, pero ya no existe. Busqué la asistencia de la marca, no la encontré. Ese es el precio de comprar una marca que no sea reconocida, el barato que sale caro. Como sabeis, busco ser minimalista, y por eso he decidido hacer la limpieza de casa como hacia mi abuela.

    Hoy, si mi abuela estuviese aquí con nosotros haría 102 años. Nada imposible para mí família materna, en que las mujeres viven muchísimo. Tuve una tia que vivió hasta los 101 años y, una prima, que a dia de hoy tiene 92 años y con muy buena salud, considerando su edad. Cuentan de otras mujeres, no las conocí. Al viver lejos, antes en otra ciudad, ahora en otro País, la família se transforma en un recuerdo de niña. Mi abuela era pequenita, tenía 1,45m de altura. Murió con 84 años, por soledad, echaba de menos a mi abuelo que murió 16 meses antes. Murió mientras dormía, tenía una leve sonrisa a cara, imagino que vía a mi abuelo y por eso su cara se resplandeció.

    Aprendi a cuidar de la casa mirando como hacia mi abuela y todas las mujeres que giraban a su alrededor. La visitaba 2 o 3 veces al año, pero sabía que aquello se repetía día trás día en aquella casa. Todos los días, al despertar, cada uno iba al baño para una ducha, que en general era casi fría. El calentador eléctrico no calentaba bien y cómo la cocina a leña aún no estaba encendida, la água aún tenía la temperatura fresca de las montañas. (Salvo yo, toda mi família materna, vive al sul de Minas Gerais, en Brasil. Esta es una zona más fria y rural, muy parecida con Galícia.) Después de la ducha, como era una niña, corría por la casa, desnuda y gritaba: – Frío, frío… Una de las mujeres, gritaba a continuación: – Ponte una ropa, arregla tu habitación y vente a desayunar. Venga, rápido! – Era lo que hacia, rapidamente ponía una ropa, arreglaba mi habitación y abría puerta y ventana para que todos mirasen lo ordenada que era. Me encantaba recibir los cumplidos de mis abuelos por mi comportamiento. Mis tias nunca lo hacían, siempre decían que sus hijos eran mejores en eso y en aquello. Había una disputa para ser el nieto preferido de mis abuelos, pero yo tenía claro, era la preferida, tanto de mi abuelo como de mi abuela. Cada un, a su forma, demostraba su cariño por mí. Mi abuela llenaba la nevera con compotas de dulces echas en especial para mi llegada y mandaba comprar cantidad y variedad de quesos, en especial uno que hacía un nudo y que me gustaba comer delante de la televisión, desenrollando el nudo y sacando lasca a lasca de la larga tira de queso. Mi abuelo por su vez, me llamaba para sentar a su lado para ver la televisión o para jugar cartas y, cuando iba a la cocina, tomar su pequenita taza de café, me regalava a escondidas unas galletas de almidón azedo que mi abuela hacía, pero que no permitia que se comiese al salón, pues las migas agarraban en la alfombra y después era una dificultad para limpiar. Él hacía eso solo conmigo, poco caso hacía a los otros nietos. Todos tenían un respecto muy grande por él, era un hombre de 1,87m, no sabía leer ni escribir, pero nadie era mejor que él en las matemáticas, hacia las cuentas a una velocidad brutal y todas de cabeza. Así fue que mi abuelo construyó su família, tuvo una mujer pequenita y completamente enamorada de él, que murió por echar de menos al amor de su vida.

    La história que quiero contar es cómo aprendi a hacer la limpieza de casa pero, es imposible recordar mi abuela, sin tener en cuenta a mi abuelo. Aquella casa tenía una magia familiar, que echo de menos. Yo no me relacionaba con mis primos, eran todos mayores. Excepto una prima que vivió a casa de mis abuelos para estudiar. Ella llevaba 8 años a más, pero siempre estábamos juntas, ella me contaba como era su vida allí y yo le contaba la mía, en Rio de Janeiro. Cuando decía que vivía en Rio de Janeiro, todos ponían sus ojos como platos, era un lujo vivir en una ciudad grande, bonita y famosa como Rio, con playa, sol y tanta modernidad. Era lo que pensaban. Era una tontería, mi vida no era ningún lujo, era sencilla y pobre de acontecimientos. Yo tenía como 8 o 10 años, mi madre trabajaba a casa como costureira, yo estudiaba y tenía que ayudar a casa. Ella hacía la comida, las compras y me llevaba al colégio yo a cambio, después de estudiar, tenía que limpiar la casa y lavar los platos y cubiertos de las comidas. No tenía amigos, era muy solitaria y vivia con mis libros. Tampoco tenía dinero para comprar muchos, por eso una cliente de mi madre me regalava unos que ya no quería más. Mi tiempo libre era así, leyendo o pintando. Dibujaba y pintaba cosas que nadie comprendía, y como decían tontería o hacían caras de espanto, dejé de pintar. Me quedé con mis libros, la limpieza y orden de la casa.

    Después de intentar me adaptar a los aparatos que facilitan la vida de la mujer, decidí volver al modelo que vivencie a casa de mi abuela. Me trae paz y una sutil memória de amor familiar. Como comentaba, después de la ducha y habitaciones arregladas, tocaba en desayuno. No me recuerdo de llegar para el desayuno y encontrar a un hombre a cocina, ni tampoco a casa. Era costumbre que por las mañanas los hombres estuviesen a calle o al trabajo, mientras las mujeres limpiaban y cocinaban. Cada mujer tenía su responsabilidad, a mi madre, cuando estábamos por allí, le tocaba matar y despelar el pollo para hacerlo cocido con una salsa de condimentos caseros y rallar el maíz para hacer la “pamonha” y el “cural”, dos postres brasileños que a mi me encanta. Mientras eso, una chica que ayudaba mi abuela, pasaba la escoba por todos los ambientes de la casa y después venía con un aparato, que era una mescla de fregona y mopa, pero de hierro y pesaba como un niño de 5 años. Ella pasaba por toda la casa, eso quitaba lo que aun podría haber de polvo y daba brillo al suelo de madera, pues cambiábamos el pañuelo por uno especial para brillo con uso de una cera que poníamos poco a poco al suelo.  Evidente que no uso este aparato pesado, lo sustituí por la fregona y estoy muy contenta. Hoy limpio mi piso de 80m2 en poco más de una hora. Lo hago todos los días. Suelo gastar más tiempo en la cocina y terraza, y después, en una habitación que uso como despacho y que está a top con lo único en que no consigo ser minimalista – los libros. Lo secreto para que sea tan simples? Creo que es la constancia, así la casa no se ensucia demasiado y, el habito de usar, limpiar y luego guardar en su sítio ayuda mucho en el día a día con la organización.

    Y tú como haces la limpieza? Eres minimalista? Qué productos usas? Comparte conmigo su experiencia y hábitos de limpieza además de un poco de tu história.

    Besos y hasta otro post.

     

  • Qual o seu norte?

    bussola

    Minha concentração estava fora de foco, tal como meu olho. Não conseguia focar em nada do que via. Naquele momento sentia a necessidade de me liberar de toda a dor física que me prendia a este corpo e por isso corri. Corri o mais rápido que pude. Gritei, a dor era insuportável. Busquei forças, no desejo de liberdade, e corri mais rápido. A dor aumentou, a cada passada a dor era pior. Insisti, corri. Insisti, gritei. Persisti, corri. E a dor, cansada de lutar, deixou meu corpo. Ficou jogada pelo caminho. E me tornei livre!

    Por primeira vez em muitos anos, percebo a leveza da vida sem dor. Reduzo a velocidade e caminho. Caminho observando a paisagem. Sinto o cheiro do ar, inspiro profundamente e noto o cheiro do orvalho que ainda resiste ao sol que marca o inicio de mais um dia. Hoje será um dia de muito sol, percebo sua força. Força de vida.

    Encontro um caminho, estreito. Entre árvores. Passo por um bosque. Chego a um campo, verde e amarelo. Um campo de girassóis. Deito sobre a grama e penso no caminho.

    Até onde quero chegar? O que quero conquistar com a minha vida?

    Tudo o que vivi até agora, não é o caminho que quero seguir. Tudo o que vivi, tudo o que suportei, não é o que quero mais para a minha vida. Estou segura. Chega de stress, chega de metas diárias que me matam pouco a pouco.

    Tudo para quê? Comprar mais o quê?

    Nada do que comprei me trouxe a felicidade. Tudo o que perdi, me trouxe alívio. Como pode? Decido parar. Decido, seguir aqui, deitada neste campo de girassóis. Sinto a energia da terra percorrer por mi corpo. Entra por mis poros. Me sintoniza com a natureza. Por primeira vez, respiro sem dor, sem medo. Não conto o tempo. Deixo o tempo passar. Isto é o que tenho que fazer hoje. Me reconectar com a vida, com a terra, com a natureza. Não há nada mais importante que isso. Respiro, vivo, aqui e agora. Sei que estou respeitando meus limites. Sei que seguir seria loucura. Morreria. Não é hora de morrer.

    O que faz sentido para a sua vida? Qual o propósito da sua vida?

    Pra mim é viver com calma. Respirar. Fazer uma coisa por vez, até mesmo, uma por dia. Toda a pressa, não me levou a lugar algum. Os propósitos que tinha, não eram dignos, não fizeram de mim uma melhor pessoa. Não me completaram. Era puro consumo de horas, de vida e, em ultima instancia de dinheiro. Cansei de querer viver pelos outros e para os outros. Hoje, pouco me importa se as pessoas me entendem, me aceitam. Tenho claro que meus valores são éticos com a nova era, com a nova mente desperta que devemos ter, que o mundo nos pede. Não quero o Seu mal, mas quero o meu bem. Pouco me importa trabalhar com a morte, ela não me faz sofrer. O que me faz sofrer é a Sua expectativa, a Sua cobrança por superação. O que buscas é a Sua riqueza, isso não está de acordo com o que busco. Por isso abandono o Seu projeto.

    Onde está o seu norte? Qual o seu projeto? Qual o seu ideal de vida?

    Meu projeto é simples. É viver, plenamente. Sentir o sabor do café e da comida. Sentir o ar que respiro passando por cada parte do meu corpo. Ver a cor do dia, das flores, das folhas de outono. Perceber o frio do inverno entrando pela janela. Ter um amigo, um sorriso. Agradecer. Amar a vida. Dormir e acordar. Ver a mudança do meu filho, que cresce. Abraçar e amar. Ler, aprender. Escrever, ensinar. Reduzir as possessões. Aumentar as experiências. A.M.A.R. Confiar na vida. Confiar no universo. AMAR.

    *post inspirado no vídeo abaixo.