Tag: EU

  • ¿ Un fiasco o un lujo de mes?

    Aunque a primera vista parezca un gran fiasco que mis promesas, o deseos, de escribir a diario, sacar fotos y pasear, leer y hacer tantas cosas distintas, todas a diario, no hayan sido posibles y, por eso, parezcan que mi mes sea – porque aún no se ha acabado el mes – un fiasco de promesas. Tengo que decirles que no, un largo un rotundo NOOO. Mi mes esta siendo, y espero que los que vengan también lo sean, fenomenal. Hace mucho tiempo que no trabajo tanto, tengo tanto trabajo que ni con agenda soy capaz de encontrarme, claro está, si no estoy con la cabeza centrada en lo que tengo que hacer. De la noche a la mañana me vincule a cuatro empresas para las cuales presto servicio por toda Galicia y dale viaje y dale trabajo. Me encaaannnttttaaaaa!!!!

    Me gustaría haber sacado fotos de mis viajes por Galícia, pero no fue posible, me centré tanto en este trabajo que no me fue posible parar y buscar sitios preciosos en cada una de las ciudades por las que pasé. Puedo decirles que nunca viajé tanto, en tres semanas hice más de tres mil kilómetros. Nadie comprende mi trabajo ni el placer que tengo por trabajar, en realidad eso no me importa. Estoy tan contenta que las cosas malas de la vida y las personas que no tienen afinidad conmigo, las dejé en algún canto perdido en la carretera.

    Mismo con tanto trabajo y un mes para allá de corrido, aún he tenido tiempo para leer y voy a dejarles las reseñas de mis libros. Los libros de este mes son especiales, una coincidencia de la vida coger libros tan distintos y a la vez similares en la biblioteca. Fue al acaso, si es que el acaso existe…

    Espero que el mes de agosto tenga sido agradable – o mejor, esté siendo – y que tengáis aprovechado cada minuto del verano, de las vacaciones o del trabajo. Les puedo garantizar, que sí yo he aprovechado y sigo haciéndolo. Les dejo una foto de la playa que estuve ayer, una de las muy pocas fotos que he podido sacar este mes.

    Besitos a todos.

  • escribir – 4

    foto de capacity.es sacada de aquí.

    Hoy tardé un poco en escribir pues he tenido un día un poco distinto a los demás. Ayer hablando con una amiga supe de un curso que podría ayudarme a conseguir trabajo. Bueno, nada inmediato, pero un cambio de trabajo para un sector más humano. Sé que no puedo crear expectativas porque nada es perfecto y probablemente, cuando esté trabajando en este nuevo sector tendré la oportunidad de ver unas cuantas cosas que me entristecerán y otras tantas que me dejarán muerta de rabia. Sé que vá pasar eso, pero no importa.

    Lo que importa?

    Les voy a contar. Importa que a los casi 50 años de edad estoy dispuesta a hacer un gran cambio en mi vida y empezar a estudiar algo nuevo. Importa que a los casi 50 años tenga la ilusión de una vida más sana y equilibrada. Importa que mismo con tantos si’s en mi vida – si tuviera dinero, si tuviera trabajo, si tuviera menos edad, si…, si… – tuve la valentía de despertarme hoy, temprano y matricularme en una FP para en 2 años tener una nueva profesión, un nuevo labor, una oportunidad a más en mi vida. Importa que no desistí y que sigo en busca de mi propósito en la vida.

    Recuerdo que en 2008 hice un gran cambio en mi vida laboral. Después de 15 años trabajando duro, con mi nombre reconocido y un puesto de mucha responsabilidad en una de las principales empresas del sector en Brasil, decidí cambiar pues tenía otras ambiciones para mi vida. Debo confesar que tampoco previa buen augurio para el futuro de mis actividades dentro de la empresa, era responsable por el sector de contratación, supervisión y producción de proveedores, dónde noventa y cinco por ciento de las contrataciones eran de imprentas y a día de hoy sabemos que la gran mayoría de las imprentas han caído en picado con las crisis económicas y las nuevas tecnologías. La cuestión es que en mi cabeza si no hiciera el cambio en aquél momento no lo haría y sería devorada por las dificultades futuras del mercado. Mis compañeros mal sobrevivieron los 5 años que se siguieron, mientras que yo fui en un creciente.

    El cambio de ahora toca puntos distintos, como comercial no preveo el fin de mi vida laboral – si bien que por algun motivo, sea cual sea, tengo dificultad en conseguir un trabajo, justo al contrario. Hoy más que nunca las empresas necesitan de un comercial con foco en la atención al cliente y en la captación de nuevos. Mi cuestión ahora es distinta, primero por la dificultad de encontrar un trabajo, no sé si por la edad, por ser mujer o por mi acento… Vale, pero eso no me para, sigo buscando y seguiré buscando. La cuestión prioritaria es otra, es una voz que habla dentro de mí y cuestiona que estoy haciendo para mejorar la comunidad en que vivo? Y qué hago? Nada de excepcional. Quizás con la FP para atención a personas en estado de dependencia pueda hacer distinto, aprender a cuidar y hacerlo a mi manera con amor, respecto y calidad.

    Estoy contenta, hoy me inscribí en este curso. Toca empezar una vez más. Así es la vida.

  • escribir – 3

    foto de Escuela de Escritores sacada de aquí

    Miro el GPS, me toca conducir por esta carretera otros 10km, hasta ahora he cruzado con unos pocos coches, tan pocos que me olvidé el número en que he parado de contarlos. Observo la estrada, unas pocas casas agrupadas y abandonadas salpican en el paisaje natural de Galicia. Me encanta ir por las carreteras autonómicas y nacionales. Recuerdo cómo era conducir en mi país de origen y no lo echo de menos, carreteras atascadas y en malas condiciones era lo típico por donde fuera. Algunas veces me pregunto cómo fue capaz de vivir en una ciudad con tamaño caos. La ciudad es bonita, las personas son agradables, pero el clima de desorden y la multitud de ruidos y gente hace que vivir allí sea un desafío diario de supervivencia al cual nos adaptamos y no nos damos cuenta de cuan enfermos nos tornamos.

    Los colores de Galicia son otro punto a admirar. La multitud de tonos de verdes y azules, junto a los colores de las casas de piedra y ladrillo hacen de esta región una obra de arte a cielo abierto. Siempre que voy de viaje, como hoy que visite un pueblo que dista 74km de dónde vivo, permito que mis ojos se pierdan en el horizonte buscando nuevos contrastes y grabando imágenes en mi retina, para recordarme después.

    Hoy, mientras conducía, tuve que parar para contestar a una llamada y pude percibir unas cuantas vacas pastando en una pequeña finca. Sentí la paz y el equilibrio que emanaba de toda aquella situación. Las vacas compartiendo comida y finca con una pequeñas ovejas, un hombre trabajando para mantener la rutina de cultivo y creación de los animales. Un trabajo pesado y mal pagado, pero de suma importancia para nuestra supervivencia.

    Seguí mi camino y pude observar la cantidad de casas abandonadas o cerradas en estos pequeños pueblos, cuantas personas necesitando de un lugar para vivir y aquí tanto espacio desperdiciado. No tengo ni una sola idea que pueda ayudar a que la situación sea distinta para los demás, para el planeta. Vivi en una gran ciudad, con más de 7 millones de personas amontonadas en edificios 12 o más plantas y tardé mucho en adaptarme a vivir en una ciudad con 90mil habitantes, y en realidad me cambiaría para una mucho menor, si fuera posible. Ganamos mucho, en salud física y mental, viviendo con poco y en un sitio tranquilo. Después de volver de mi viaje, me senté a escuchar una entrevista a uno YouTuber brasileño que en determinada parte de su entrevista habló de la violencia en las grandes ciudades y de amigos perdidos en muertes absurdas por una bala perdida. Recordé que a día de hoy eso ya no me preocupa, este miedo ya no es parte de mi vocabulario. En verano duermo con las ventanas abiertas en un piso de primera planta. Nos últimos dos años no he pasado ni una sola vez la llave a la puerta de mi piso. Mi coche se queda a calle, no tengo garaje ni tampoco alquilo una, no veo la necesidad. El valor del seguro – del piso y del coche – es infinitamente menor del que pagaba en mi otro País.

    Hoy mi hijo me preguntó – después de ver la entrevista al YouTuber – mamá te sientes brasileña o española? No tarde mucho en contestar, ni por nacimiento ni por documento soy española, pero de corazón soy española y gallega.

  • escribir – 2

    Dicen que la esperanza es la última que abandona el barco, que perder la paciencia es perder la batalla y que los grandes logros solo llegan cuando perseveras. Que no llega antes quien más corre, quién más atajos toma ni quien cruza primero la línea de salida. Ni quien menos se cae. Ni quien más […]

    A su debido tiempo

    Es con la esperanza que bailo mis días, creyendo que un día recibiré una llamada que diga que fui seleccionada para un trabajo. No sé lo que pasa, si la edad, el hecho ser mujer, la nacionalidad, el acento… algo hay que me dificulta a conseguir un trabajo. Hace dos años que busco y la única oportunidad laboral que encontré fue como autónoma. Lo haría sin problemas, si uno de los dos que somos a casa, tuviéramos trabajo, resulta que vamos los dos sin trabajo. Los dos sin trabajo por dos años. Por eso no puedo sacar, de lo muy poco que tengo a casa, para invertir en un trabajo que no necesariamente me remunerará al momento.

    Hubieron muchos momentos que el desanimo me invadió con fuerzas, pero tengo que seguir, mirar adelante y creer que de todo se aprende y que al final uno siempre sale campeón en lo que le toca, si aprende en su trayectoria y la hace bien. La cuestión es que estamos robotizados con el pensamiento de que el victorioso es el que más gana, que más hace, que más tal y tal. Cuando en realidad hay muchos que son los más y más, pero que al final no sienten el más en sus vidas. No tienen tiempo para eso o no encuentran la felicidad en lo más que han conquistado. Al final ser o tener más no es lo que cuenta para la conquista de la felicidad ni de la paz.

    De la vida – que como siempre digo, es única y muy corta – llevamos muy poco o nada. Acumular no sirve para nada y solo he aprendido que puedo vivir con poco cuando, de verdad, tenía muy poco. Cuando empecé con el minimalismo, hace 8 años, no imaginaba que en algun momento lo tendría que vivir en su esencia. En aquél momento, empecé a implantarlo en mi vida con el deseo de tener menos tareas a casa, con el propósito de tener una vida más sencilla, más barata y que tuviera más tiempo para mí y los míos. Regalé cajas y cajas de ropas, libros y utensilios que no me hacían falta. Todo lo que no había usado en un año fue regalado, casi todo mi muestrario de trabajo – libretas, agendas, cuadernos y bolígrafos – fue dado a niños y niñas que hicieron la fiesta al recibir aquellos objetos. Mi piso se quedó con el justo y necesario, hasta que dos años después lo vendí – o regalé – todo lo que sobraba para cambiarme de país, con la esperanza de seguir mi vida con más tranquilidad y seguridad. Transformé todo lo pasivo en activo, objetos en dinero. Lo junté, lo ahorré con el objetivo de tener la seguridad económica en mi nuevo proyecto de vida. Imaginaba que sería difícil conseguir un empleo, lo que no imaginaba era que una vez trabajando me quedaría sin trabajo y que me costaría tanto tiempo conseguir una nueva oportunidad.

    Dos años sin trabajo, mi marido y yo. Dos años viviendo de ayudas externas porque nuestro dinero se acabó. Dos años buscando y siendo rechazada. Dos años preguntándome que hice, o hago, de mal para no conseguir. Dos años mirando las cartas del tarot, pidiendo a Dios que me bendiga con un trabajo adecuado. Dos años sintiendo me mal por deber dinero a otras personas, por no poder comprar una ropa para mi hijo, que las tiene pequeñas o rasgadas. Dos años de recibos impagados, recibiendo los cobros y la presión por pagamento inmediato. Dos años aprendiendo a vivir con lo necesario, o lo mínimo. Dos años aprendiendo a amar el sencillo, a dar las gracias por lo que tengo y a ser feliz con lo poco. Sigo buscando un trabajo, sigo siendo recusada en las entrevistas, pero sé que una puerta está sin llave, tengo que encontrarla y abrirla, es la puerta de mi trabajo, donde me seleccionarán y seré reconocida por mi valía profesional. No sé cuando encontraré esta puerta, si hoy, mañana, este mes o el próximo, solo sé que encontraré.

    Antes siempre estaba disgustada con lo que tenía o hacía, siempre quería más. Ahora no. La verdad más pura, es que nunca fue tan fácil vivir como lo es ahora. Además, descubrí que aún puedo vivir con menos – si fuera el caso, si fuera necesario -, pero estoy segura que no será. Pronto mi marido y yo tendremos un trabajo para poner la vida en orden. No un orden como conocía, y sí, uno nuevo con poco de lo que no es esencial y mucho de felicidad y tiempo en família.

  • Transmutação

    Foto de Pexels
    Violeta,
    Água.
    Purificação.
    Limpeza e vida.
    Vida, limpa.

    A visão micro
    do todo, o macro.
    Transmutação.

    Descanso meus olhos
    sinto a energia.
    Energia de paz
    e vida pulsante.
    
    
  • Gracias a la vida

    Gracias a la vida

    Foto por Pixabay em Pexels.com

    Hoy no tengo mucho que decir, ni tampoco escribir. En verdad si que lo tengo, pero no tengo palabras para expresar lo que tengo en mi pecho.

    Por hoy solo voy agradecer. A tudo y a todos. Agradecer a la vida que tanto me enseño. Agradecer al Ser que me protege y me guía. Sin este Guía no habría me transformado en lo que hoy soy. Gracias, gracias y gracias.

    Gracias a la vida por el día que he tenido hoy, por la oportunidad de hacer cosas que liberaron a unas cuantas personas. Confiar y entregarme a la vida, fue lo que hice la diferencia. Gracias y gracias. 🙏🙏🙏

  • Sim, eu sou.

    Durante muitos anos tive medo de dormir porque tinha pesadelos. Era uma criança tímida, superprotegida por minha mãe, que ao mesmo tempo não sabia me ajudar nos meus medos e pesadelos. Minha distração, nesse tempo, era ler, ouvir música e escrever. Acreditava que um dia poderia ser uma escritora de histórias em quadrinho ou somente escritora, mas nas vezes que brincava com minha bonecas o único que conseguia projetar para a boneca que me representava era a função de secretaria. Era como se me fosse impossível pensar algo além, não pensava em nenhuma profissão que me levasse a estudos e altos reconhecimentos. Eu era a secretaria que organizava, que administrava e que no final o chefe se apaixonava, um amor que eu não conhecia na minha casa.

    Na vida real tudo foi diferente, estudei arquitetura, mas a verdade que sempre escondo é que não pude me formar, por falta de dinheiro, por falta de entusiasmo e por falta de um rumo pessoal na vida. Deixei arquitetura no quarto ano e fiz moda, e só não me formei porque não tive dinheiro para pagar o final do curso. Mas finalizei as aulas e, antes do final já trabalhava com um dos meus professores e daí segui a vida.

    No amor, vaguei alguns anos entre dois amores que não se concretizaram da forma que eu desejava até que um dia encontrei o que hoje é meu par por mais de vinte anos. Não foi amor a primeira vista, mas foi uma chance a primeira vista. Ele parecia ser diferente de todos os outros e, por isso, dei a chance de que fizesse parte da minha vida e quando menos percebemos estávamos juntos há um ano e fomos morar juntos, por dificuldades familiares. Não foi uma definição, muito menos algo planejado, foi uma solução dada a um problema que surgiu e que logo depois gerou outro problema e demos outra solução. Hoje, mais de vinte anos depois, temos uma vida repleta de companheirismo e amor, não de cinema, mas bom de viver. Se olho para trás, vejo quantas dificuldades passamos ao longo deste período e o mais bonito, superamos todas as nossas dificuldades juntos, um apoiando o outro, mesmo quando discordamos um do outro.

    Tenho a ideia de que um dia me disseram que eu não poderia ter isso, mas tenho. Tenho um par, que dizer que é meu marido é pouco, ele é meu amigo, meu melhor amigo. Meu amante, me colo, meu apoio e o pai do meu filho. E tenho claro que ele também acredita que sou essa pessoa na sua vida. Tenho algo inédito no mundo atual? Talvez. Não deveria ser assim. Como conseguimos? Não sei responder, mas algumas palavras me vêm a cabeça, compreensão, paciência, dedicação e claro está, amor.

    Um ponto importante é dizer o que é o amor para mim. Na juventude pensava em amor e me vinha uma cena de cinema a cabeça, Julia Roberts e Robert Geere. Sim, totalmente conto de fadas e cúpidos. Não sei em que momento me dei conta que amor é muito mais do que isso, na realidade eu confundia amor com paixão, com tesão.  Na minha vida o amor esteve vinculado, inicialmente, à necessidade de ser aceita por outra pessoa, eu sempre fui muito tímida e tinha a estima destroçada por coisas que me aconteceram na infância e essa necessidade era brutal, não acreditava que alguém poderia olhar e se interessar por mim e assim comecei minha vida amorosa, precisando de uma bengala.

    Meu primeiro amor, foi um vizinho, namoramos por muito pouco tempo e terminamos por uma brincadeira de mal gosto que não foi bem interpretada e nem perdoada por ele. Como eu sofri.

    Meu segundo amor, foi um colega de faculdade. Ele era o mais similar que podia chegar da minha figura paterna, que foi ausente por tantos anos na minha vida. Namoramos por ano e meio e sofri muito além da conta quando terminamos. Eu não entendia o fim daquela relação e estava totalmente dependente a ter a minha bengala de apoio por ano e meio, tropecei e cai. Foi o que aconteceu quando terminamos.

    O tempo passou, muitos anos, um largo ciclo de sete anos, sem amor, até que começaram a aparecer um que outro flerte, nada sério, nada tão agradável, até que surgiu o que hoje é meu par e que me ensinou o que é amar de verdade. Ele também não sabia o que era amar, aprendemos juntos, cada um reconhecendo seus limites e suas razões por seguir, sem palavras, sem olhares e com entregas. Aprendemos juntos e não pense que somos bengala um do outro, não. Claro está que sofreremos muito com a perda um do outro, mas temos claro que essa perda será pela vida e entendemos que é parte do nosso crescimento e que nos encontraremos lá no outro plano da vida.

    Que quero dizer com tudo isso? Por que cheguei a esse assunto? Não tenho ideia, escrevi o que meu coração pedia, mensagens diretas do coração aos dedos pousados no teclado do computador. Deixei rolar e saiu o amor. Lembro agora que na juventude eu pintava e, em general, meus trabalhos tinham coração, alguns vistos outros não, um deles até queimei, era um enorme coração vermelho sangrento no centro de uma tela preta, que depois taquei fogo gradualmente e deixei os rastros do sangue, do rasgado, do queimado em uma tela negra, com um ponto de luz que indicava um possível caminho. Penso nisso tudo e está tão longe de mim hoje, que parece ser de outra pessoa, outra vida. Os anos, a experiência vivida e a idade, me tornaram muito diferente daquela pessoa. Não me reconheço naquela jovem, não vejo suas paixões, nem seus medos, nem seus sonhos. Mas ao mesmo tempo me reconheço ao cem por cento, vendo a garra que punha em tudo o que fazia e buscava e foi essa vontade desgarradora que me trouxe a esse ponto que estou hoje e estou muito feliz com quem me tornei. Quando falo assim, me vem imediatamente a cabeça o dinheiro que tenho no banco e as minhas dívidas e sei que nesse ponto estou longe do meu objetivo, ou do equilíbrio que preciso, mas uma voz me diz, calma, isso é só dinheiro, isso é só matéria o mais importante é o ser. E, sim, eu sou. Sou feliz com quem sou.

  • Limpieza minimalista

    limpieza.jpg

    En la limpieza de casa soy de las antiguas, como nuestras abuelas. No hay forma, no me adapto a lo fácil – que dicen – que los aparatos de hoy nos ponen las cosas. La aspiradora, por exemplo, me molesta por su peso, ruído y por el cable, en lo cual me enrollo como una tonta. Intenté el robot, compré una marca más económica, no era lo que quería, pero este me custo la mitad de lo que cuesta la mejor marca. Por un año hice su trabajo con algo de dificultad, pues al tener mascota, la cantidad de pelo que tengo a casa es considerable. Lo peor era limpiar el robot. Desmontar, limpiar y montar. Qué aburrimiento!!! Tenía que hacerlo a cada semana. Ahora ya no tengo, el robot dejó de funcionar. Busqué la tienda donde lo compré, pero ya no existe. Busqué la asistencia de la marca, no la encontré. Ese es el precio de comprar una marca que no sea reconocida, el barato que sale caro. Como sabeis, busco ser minimalista, y por eso he decidido hacer la limpieza de casa como hacia mi abuela.

    Hoy, si mi abuela estuviese aquí con nosotros haría 102 años. Nada imposible para mí família materna, en que las mujeres viven muchísimo. Tuve una tia que vivió hasta los 101 años y, una prima, que a dia de hoy tiene 92 años y con muy buena salud, considerando su edad. Cuentan de otras mujeres, no las conocí. Al viver lejos, antes en otra ciudad, ahora en otro País, la família se transforma en un recuerdo de niña. Mi abuela era pequenita, tenía 1,45m de altura. Murió con 84 años, por soledad, echaba de menos a mi abuelo que murió 16 meses antes. Murió mientras dormía, tenía una leve sonrisa a cara, imagino que vía a mi abuelo y por eso su cara se resplandeció.

    Aprendi a cuidar de la casa mirando como hacia mi abuela y todas las mujeres que giraban a su alrededor. La visitaba 2 o 3 veces al año, pero sabía que aquello se repetía día trás día en aquella casa. Todos los días, al despertar, cada uno iba al baño para una ducha, que en general era casi fría. El calentador eléctrico no calentaba bien y cómo la cocina a leña aún no estaba encendida, la água aún tenía la temperatura fresca de las montañas. (Salvo yo, toda mi família materna, vive al sul de Minas Gerais, en Brasil. Esta es una zona más fria y rural, muy parecida con Galícia.) Después de la ducha, como era una niña, corría por la casa, desnuda y gritaba: – Frío, frío… Una de las mujeres, gritaba a continuación: – Ponte una ropa, arregla tu habitación y vente a desayunar. Venga, rápido! – Era lo que hacia, rapidamente ponía una ropa, arreglaba mi habitación y abría puerta y ventana para que todos mirasen lo ordenada que era. Me encantaba recibir los cumplidos de mis abuelos por mi comportamiento. Mis tias nunca lo hacían, siempre decían que sus hijos eran mejores en eso y en aquello. Había una disputa para ser el nieto preferido de mis abuelos, pero yo tenía claro, era la preferida, tanto de mi abuelo como de mi abuela. Cada un, a su forma, demostraba su cariño por mí. Mi abuela llenaba la nevera con compotas de dulces echas en especial para mi llegada y mandaba comprar cantidad y variedad de quesos, en especial uno que hacía un nudo y que me gustaba comer delante de la televisión, desenrollando el nudo y sacando lasca a lasca de la larga tira de queso. Mi abuelo por su vez, me llamaba para sentar a su lado para ver la televisión o para jugar cartas y, cuando iba a la cocina, tomar su pequenita taza de café, me regalava a escondidas unas galletas de almidón azedo que mi abuela hacía, pero que no permitia que se comiese al salón, pues las migas agarraban en la alfombra y después era una dificultad para limpiar. Él hacía eso solo conmigo, poco caso hacía a los otros nietos. Todos tenían un respecto muy grande por él, era un hombre de 1,87m, no sabía leer ni escribir, pero nadie era mejor que él en las matemáticas, hacia las cuentas a una velocidad brutal y todas de cabeza. Así fue que mi abuelo construyó su família, tuvo una mujer pequenita y completamente enamorada de él, que murió por echar de menos al amor de su vida.

    La história que quiero contar es cómo aprendi a hacer la limpieza de casa pero, es imposible recordar mi abuela, sin tener en cuenta a mi abuelo. Aquella casa tenía una magia familiar, que echo de menos. Yo no me relacionaba con mis primos, eran todos mayores. Excepto una prima que vivió a casa de mis abuelos para estudiar. Ella llevaba 8 años a más, pero siempre estábamos juntas, ella me contaba como era su vida allí y yo le contaba la mía, en Rio de Janeiro. Cuando decía que vivía en Rio de Janeiro, todos ponían sus ojos como platos, era un lujo vivir en una ciudad grande, bonita y famosa como Rio, con playa, sol y tanta modernidad. Era lo que pensaban. Era una tontería, mi vida no era ningún lujo, era sencilla y pobre de acontecimientos. Yo tenía como 8 o 10 años, mi madre trabajaba a casa como costureira, yo estudiaba y tenía que ayudar a casa. Ella hacía la comida, las compras y me llevaba al colégio yo a cambio, después de estudiar, tenía que limpiar la casa y lavar los platos y cubiertos de las comidas. No tenía amigos, era muy solitaria y vivia con mis libros. Tampoco tenía dinero para comprar muchos, por eso una cliente de mi madre me regalava unos que ya no quería más. Mi tiempo libre era así, leyendo o pintando. Dibujaba y pintaba cosas que nadie comprendía, y como decían tontería o hacían caras de espanto, dejé de pintar. Me quedé con mis libros, la limpieza y orden de la casa.

    Después de intentar me adaptar a los aparatos que facilitan la vida de la mujer, decidí volver al modelo que vivencie a casa de mi abuela. Me trae paz y una sutil memória de amor familiar. Como comentaba, después de la ducha y habitaciones arregladas, tocaba en desayuno. No me recuerdo de llegar para el desayuno y encontrar a un hombre a cocina, ni tampoco a casa. Era costumbre que por las mañanas los hombres estuviesen a calle o al trabajo, mientras las mujeres limpiaban y cocinaban. Cada mujer tenía su responsabilidad, a mi madre, cuando estábamos por allí, le tocaba matar y despelar el pollo para hacerlo cocido con una salsa de condimentos caseros y rallar el maíz para hacer la “pamonha” y el “cural”, dos postres brasileños que a mi me encanta. Mientras eso, una chica que ayudaba mi abuela, pasaba la escoba por todos los ambientes de la casa y después venía con un aparato, que era una mescla de fregona y mopa, pero de hierro y pesaba como un niño de 5 años. Ella pasaba por toda la casa, eso quitaba lo que aun podría haber de polvo y daba brillo al suelo de madera, pues cambiábamos el pañuelo por uno especial para brillo con uso de una cera que poníamos poco a poco al suelo.  Evidente que no uso este aparato pesado, lo sustituí por la fregona y estoy muy contenta. Hoy limpio mi piso de 80m2 en poco más de una hora. Lo hago todos los días. Suelo gastar más tiempo en la cocina y terraza, y después, en una habitación que uso como despacho y que está a top con lo único en que no consigo ser minimalista – los libros. Lo secreto para que sea tan simples? Creo que es la constancia, así la casa no se ensucia demasiado y, el habito de usar, limpiar y luego guardar en su sítio ayuda mucho en el día a día con la organización.

    Y tú como haces la limpieza? Eres minimalista? Qué productos usas? Comparte conmigo su experiencia y hábitos de limpieza además de un poco de tu história.

    Besos y hasta otro post.

     

  • Depresión

    vencendo a depressao

    Sabe qué? La tengo controlada!

    Si, la depresión esta aquí, lo sé, es una enfermedad que no se cura a corto plazo, pero se puede controlar. Y vivir con calidad. Esto es lo más importante.

    Percibo que estoy mejor pues afronto las dificultades de ser la madre de un adolescente de 13 años, que se rebela, se cuestiona y hace tonterías. Hoy me llamaron del instituto, mi hijo no ha tenido un buen comportamento en dos aulas y por eso le botaron de sala, con un parte. Acaso eso tuviese pasado hace unos tres meses yo me quedaría muy nerviosa, tendría una crise de ansiedad y no hablaría con mi hijo, y si, gritaria. Hoy, al paso, con los nervios controlados puedo mirar la situación, ver las oportunidades de solución y actuar según mis antiguos valores personales. Me siento victoriosa por eso.

    Para la persona que no sufre con la depresión, probablemente no va a comprender. Pero, para lo que tiene alguna experiencia con la depresión, sea por un familiar o por si mismo, sabrá que es una victoria.

    No es fácil, dejar la tristeza que te aprisiona, buscar ayuda y sacar la vida adelante. Pero es fundamental. Buscar un medico y apoyo familiar es lo que garantiza que vas a seguir con tu vida y alcanzar la libertad. No tenga medo, no tenga prejuicios. Hable sobre lo que siente y piensa, no se ahogue en emociones negativas, ni en su propia cama y habitación oscura. Pasé por eso; días y días oculta en mi habitación, intentando dormir y con mil pesadillas. Mirava la vida y no tenia color. Mirava mi família y los via prisioneros conmigo. En aquel momento, si no fuese por la pastilla (recomendada por mi medico), sola no tendría salido del pozo en que me había metido. Tenia verguenza y prejuicios con la depresión, pensaba: – “yo tan fuerte, siempre valiente y luchando por lo que deseo, llevando mi família a un lugar distinto, sacando la vida adelante, sin me atar a las amarras, sin me derrumbar con las dificultades, no podría tener depresión, eso era una tontería de los flojos, de los que no tenían ganas de vivir.” – Fue al medico por una crise de dolor de cabeza y oídos, hablando, contestando a sus preguntas, lloré. Mi medico me notó incapaz de reaccionar a cosas normales y me puso de baja, para recuperar fuerzas y para me adaptar a las pastillas.

    No estou curada, como he dito. No lo sé cuanto tiempo tendré que tomar la medicina, no se puede dejarla sin supervisión medica. Pero, puedo garantizar que soy otra persona. Por muchos e muchos años fue la guerrera de mi casa, luche batallas personales y familiares, enfrenté la adopción, perdi mi padre en un accidente de coche, mi madre se perdió para una enfermidade psicológica, cambié de País, aprendi un nuevo idioma, empecé la vida del cero hasta que rompi y no tuve más fuerzas. Hoy, después de 3 meses medicada, tengo fuerzas para empezar de nuevo una nueva vida.

    Si conoces a alguna persona que sufre con la depresión, apoye. Recomende un medico, la ayude a visitar un medico y comentar todo lo que siente y piensa. No permita que esta persona se oculte en una habitación oscura, ni en el alcohol, en las drogas, en el sexo o en tantas otras posibles formas que el mundo moderno nos ofrece. Busque ayuda y apoyo familiar, sin eso el mundo se queda negro, cuando, en realidad tiene tantos colores y sonidos encantadores.

    Deseo fuerza y fé, en Dios, en el Universo y en si mismo.

  • Día 3 – caí, pero al abrazarme me sostuve

    depresion dia 2

    Ni todos los días son iguales de fácil. Mi día 3 fue una pedrada, duro de matar.  Recibí  una carta que no esperaba, sabía que eso pasaría, pero no creía que lo harían como lo hicieron, ni ahora. Somos números, no importamos para nadie. Antes de la llegada de la carta, mi sexto sentido ya estaba a flote y tuve una crises de ansiedad brutal, no respiraba, me molestava la espalda, no me sostenía en pie y tuve que acostarme. Por suerte mi hijo estaba a casa y me ayudo, hice una masaje con un producto natural que tengo para dolores, me dio las pastillas y me quedé allí, hasta que me tranquilicé. Luego después me llegó la carta. Al momento percebi, que ya había sofrido por antelación, por eso era momento de me sentir libre, sin pensar en las consecuencias de la carta, sin pensar en futuro y ni en pasado, solo en el ahora. Me cuestioné, por hoy, lo que me cuenta esta carta es lo que quero? Quiero irme? Sí, lo quero, seguro que quiero, fue mi respuesta, entonces ya está, estoy libre. Así fue que logré tranquilizarme y dejar que la ansiedad no volviera a mi cuerpo.

    Yo soy mi mejor amiga, yo me cuido. Comprender que no puedo gestionar lo que hacen, ni lo que piensan las otras personas es importante, pero más que eso, no debo esperar nada de los demás, en especial de los que no me fío. Este que me envió la carta, desde que lo conocí dije, no me encaja, es como una serpiente, no vale la mierda que caga. Lo dito ahí está, me metió una cojonuda (con el perdón de la palabra). Pero si, por uno breve momento me recuerdo de un momento exacto de mi pasado, cuando otra persona, de quien no me fiaba en nada, lo hice igual, que puedo contarme?

    – Ahh, que si ya superé una vez, lo haré novamente, tranquila, yo soy fuerte.

    Sí, yo soy mi mejor amiga y la persona que más me amo, por eso soy fuerte y me cuido. El momento es para esto.