Tag: feminismo

  • Vamos hablar de #reseñas

    Confeso que intento adaptarme al WordPress, pero algo me falla. Un tortillo a menos o a mayores, un Tico y un Teco que no se ponen a trabajar juntos y por eso acabo tanto tiempo sin aparecer por aquí.

    Ahora me puse un reto personal. Me gusta publicar las reseñas de los libros que leo, y he leído tantos… y, no he publicado nada, en especial este último año que he tenido horas y horas de cuidados con una persona enferma. Nada grave, pero como estaba con una pequeña incapacidad, me quedé a casa para cuidarlo. Sí, la tarea que siempre recae sobre el hombro de la mujer. Bueno esto ya es otra historia, para un post sobre #feminismo y #machismo. Uno que podría pasar días hablando y contando casos que me pasaron. Queda para otro día.

    Pues, con mi reto y la memoria turbia que vengo observando por la perimenopausia. decidí que voy a releer los libros que leí en estos últimos dos años para publicar aquí y en mi cuenta de Instagram. Así vuelvo a las andadas.

    Ah y la perimenopausia? Las chicas de aquí tenemos mucho que hablar del tema. Qué bueno que a día de hoy algo ya se habla. Hay muchas mujeres desinformadas, muchas que por suerte no sienten nada y otras que pasan días sin poder A ver si un día reunimos unas cuantas para hablar del tema.

    Hasta luego!

  • Pachinko – Min Jin Lee

    Pachinko – Min Jin Lee

    Ahora toca hablar, o mejor escribirles, sobre un libro que me impresionó mucho. No sé si a vosotros los pasa lo mismo, no tenía mucho conocimiento de la historia de Asia, mas especificadamente de Corea y Japón. Con este libro he podido conocer un poco de la crueldad de la dominación japonesa sobre Corea y después de la guerra de Estados Unidos contra Japón. He comprendido el vacío que estas peleas políticas y por poder dejan en toda una población, una sociedad. El sentimiento de patriotismo y la necesidad de sobrevivencia son antagónicos y hay que elegir entre el uno y el otro, mismo que sea difícil, hay que elegir.

    Min Jin Lee – autora de Pachinko

    La autora Min Jin Lee nació en Corea y cuando tenía siete años se cambió a Estados Unidos donde vivió por muchos años. Es periodista y abogada, pero por una enfermedad crónica dejó el derecho para centrarse en la escritura. Entre los años de 2007 y 2011 vivió en Japón y volvió a Estados Unidos donde vive con su familia. Escribió, además de Pachinko, otras dos novelas – que no he leído y tampoco las he encontrado en Amazon (en castellano) – “Free food for milionaires” y “The best girls”, además de relatos cortos. Su trabajo tiene premios conquistados y ha estado en la lista de mejores libros del New York Times.

    Pachinko, vale comprender el significado de la palabra. Pachinko es un juego de azar, en Japón debido al racismo sufrido por los coreanos que no tienen acceso a trabajos de calidad o con buenos sueldos, muchos acaban se dedicando a trabajar o regentar casas de pachinko. Son casas de juegos con mucha luz, mucho ruído y por supuesto donde se pierde mucho dinero, nada más es que un juego de azar. En la foto que los dejo podéis hacer una idea de como son estes locales.

    Club de Pachinko

    La novela tiene toda una base histórica, habla de la saga de cuatro generaciones de una familia coreana entre los años de 1910 hasta 1989. Cuando inicia la novela Sunja, la hija de Hoonie y Yangjin, aún no había nacido, pero al largo de sus paginas vemos que Sunja es la protagonista. Una mujer muy trabajadora y que lucha para mantener la familia mismo con todas las dificultades impuesta por la ocupación japonesa (1910 – 1945), posteriormente con la guerra en que Estados Unidos lanzan la bomba a Hiroshima y Nagasaki, pasando aún por el periodo en que Estados Unidos y Russia dividen a Corea en dos (norte y sul) haciendo que la vida de los coreanos sea una verdadera batalla por sobrevivencia. No logro imaginarme viviendo una vida con tantas privaciones como las que ha pasado Sunja y su familia.

    El libro habla de tradiciones, del machismo, del sexo y la prostitución, suicidio y sobretodo la lucha diaria por vivir en una sociedad sin amigos, sin la abertura a la comunicación y al sentimiento, como la que tenemos en el occidente. Particularmente ya sabía del elevado numero de suicidios en Japón, de la prostitución a manos de la Yakuza, pero de alguna manera, al no haber leído hasta entonces ningún libro que hablase sobre el tema no tenía idea de lo cuan entrañado están estas cuestiones en la vida en estes países.

    Este fue un libro que jugó mucho con mis sentimientos, con mi corazón. Ver el racismo claramente hablado en el libro, las dificultades y la descalificación por el simple echo de haber nacido en un país subyugado. La poca o ninguna valoración de la persona por la persona, sino por su raza fue algo doloroso, pero a la vez alabador por ver que la familia saco su vida adelante.

    Este libro me hizo pensar mucho en mis circunstancias como inmigrante, claro que en condiciones más suaves que las vividas por Sunja y su familia, pero aún así con historias de racismo y prejuicio por el país en que nací. Prejuicio que todos los que venimos de America del Sur sufrimos y que debería se acabar.

    No es un libro para que cualquier persona lea, no, no lo es. Es un libro muchas veces triste, pero muy bien escrito y sobretodo que muestra la fuerza de las mujeres. Creo que nuestra sociedad aún está limitada y tiene mucho que aprender. Necesitamos de más voces como la de Min Jin Lee, que nos cuenten historias como esta, solo así Pachinko podrá ejercer el poder de influencia que merece. Hay que tener la compasión humana para bajar del egocentrismo impuesto por algunas personas o razas y así podernos comulgar una vida equilibrada con todos.

    Pachinko
    Min Jin Lee
    Quaterni
    2018 - 543 páginas
    ISBN: 978-84-947169-6-6

  • Circe – Madeline Miller

    Circe – Madeline Miller

    Cuando estaba en el instituto recuerdo que me encantó estudiar y leer sobre la mitología griega. Por alguna razón nunca más he leído nada, ni mismo un libro que tratara de personajes de la mitología – y eso que hablo de muchos y muchos años, décadas y centenares de libros leídos en este tiempo -. Resulta que a principios de mes cuando fue a coger libros para el agosto calmo que imaginaba tener, me deparé con esta linda portada y, una vez más elegí algo sin saber de que trataba.

    Circe es la Diosa Hechicera, hija de del titán Helios, Dios Sol, con la ninfa oceánide Perseis. Tarda mucho en descubrir su don y lo percibe cuando enamorada de un humano lo transforma en un Dios y, a la futura mujer de este la transforma en un monstruo. Helios al saber lo que puede hacer, en acuerdo con Zeus, decide castigar a su hija dejando que se quede por toda una eternidad en una isla, la isla de Eea. Circe es muy conocida en la mitología por su relación con Odiseo y por transformar a sus hombres en animales, cerdos.

    No sé mucho lo que puedo decir de este libro, hay que leerlo para sentir lo que he sentido. Es, sin sombra a dudas, el libro que más me encantó de todos los que he leído no solo este mes, como este año, o quizá últimos años. Circe me ayudo a reconocer la fuerza que tengo, la capacidad espiritual que puedo adquirir, la amabilidad, el perdón, el amor.

    Soy Circe,
     la hija renegada por ser quien es 
    y por respectar a sus instintos y deseos. 
    Soy Circe la que ama
    y la que sufre. 
    Soy Circe la que busca el autoconocimiento. 
    La amiga de la naturaleza y de los animales.
    Soy Circe la hechicera. 
    La mujer violentada.
    La madre, la amiga, la valiente
    Soy Circe la que se levanta y sobrevive a todo y a todos. 
    Soy Circe.
    Eternamente Circe.

    Circe

    Madeline Miller

    Alianza de Novelas – AdN

    2019 – 441 paginas

    ISBN: 978-84-9181-412-2

  • Mujeres del alma mía – Isabel Allende

    Mujeres del alma mía – Isabel Allende

    Ese fue el primer libro que he leído en el mes de agosto. Soy fan de Isabel Allende y por eso me lo compré, sin ni leer la sinopsis y saber de que ser trataba el libro. Es un ensayo donde la autora habla de mujeres importantes en su vida y del feminismo. No es un relato basado en estudios ni en documentos, todo lo que comparte en el libro tiene como punto de reflexión su experiencia personal y familiar. Por supuesto que Isabel lee mucho y muestra que tiene conocimiento de lo que habla, y lo hace de forma muy personal. Al leer podía escuchar su voz hablando a mi lado, como si fuera una charla con una amiga a que puedo imaginar sentada en un sillón en mi sala y yo a sus pies bebiendo de toda su experiencia, una lectura leve aunque trate del feminismo, un asunto político y social de mucha importancia.

    Sí, es un libro que cualquier mujer podría haberlo escrito, a ninguna nos falta experiencia para hablar del tema. Pero lo que hace único “Mujeres del alma mía” es la fuerza de su persona en un determinado medio social y cultural que le brindó posibilidades de conocer a muchas personas y viajar por muchos países que le permitió validar el sufrimiento de las mujeres en distintas culturas.

    Si tengo que poner pega al libro es únicamente en la parte que Isabel habla de la vejez, del envejecer. Es verdad que envejecer no es tarea fácil para nadie, ver que nuestro cuerpo ya no responde como antes, que cansamos y perdemos la paciencia con más facilidad y que la piel se arruga es algo complejo de encajar en nuestras vidas, tanto para los hombres como para las mujeres, pero sobretodo para las mujeres que tenemos que marcar presencia con nuestra imagen. De mi punto de vista, Isabel aquí se mostró vanidosa y frívola, claro está que lo vi así por mi forma de pensar y vivir la vida. La autora ha tenido una vida de mucho envolvimiento social, cultural e incluso político, muy distinto de mí, por eso tenemos modos diferentes de reaccionar a este tema. Solo puedo por respecto a la querida autora y persona respectar su pensamiento.

    Dejo abajo algunos pequeños trechos del libro.

    <<Vas a recibir mucha agresión y pagarás un precio muy alto por tus ideas>>, me advertía mi madre, preocupada. Con mi carácter nunca iba a conseguir un marido y la peor suerte era quedarse solterona; ese rótulo se aplicaba más o menos a partir de los veinticinco años. Había que apurarse. (…) <<A mí también me revienta el machismo, Isabel, pero qué le vamos a hacer, el mundo es así y ha sido siempre igual>>, me decía Panchita.

    Soy impaciente; ahora comprendo que pretendía inyectarle feminismo a mi madre contra su voluntad, sin tener en cuenta que ella venía de otra época. Pertenezco a la generación de transición entre nuestras madres y nuestras hijas y nietas, la que imaginó e impulsó la revolución más importante del siglo XX.

    Seguén mi abuelo, la relación de pareja es simple: el hombre provee, protege y manda, la mujer sirve, cuida y obedece. Por lo mismo sostenía que el matrimonio es muy conveniente para los hombres, pero mal negocio para las mujeres. Era un adelantado para su época; ahora está comprobado que los grupos más contentos son los hombres casados y las mujeres solteras. El día en que llevaba a su hija Panchita del brazo al altar, le dijo por enésima vez que no se casara, que todavía estaban a tiempo de dar media vuelta, dejar plantado al novio y despedir cortésmente a las visitas.

    Yo era una desconocida que había escrito una primera novelita en la cocina de su apartamento en Caracas. Carmen me invitó a Barcelona para el lanzamiento del libro. No me conocía de nada y me trató como una celebridad. … <<Aquí nadie sabe más que tú, todos improvisamos>>. Eso me recordó el consejo que me repetía el tío Ramón: << Acuérdate de que todos tienen más miedo que tú>>.

    La foto de Carmen está sobre mi escritorio para recordarme sus consejos: cualquiera puede escribir un buen primer libro, el escritor se prueba en el segundo y en los siguientes; a ti te van a juzgar muy duramente, porque a las mujeres no nos perdonan el éxito; escribe lo que quieras, no permitas que nadie se meta ni en tu trabajo ni con tu dinero…

    La violación se ha convertido en un arma de guerra Las mujeres son las primeras víctimas de los ejércitos de invasión y ocupación, de grupos paramilitares, guerrillas y movimientos militantes de cualquier tipo, incluso religiosos, y por supuesto de grupos terroristas y pandillas, como las temibles maras de Centroamérica.

    ¿Se han fijado que el individualismo y el egoísmo se consideran rasgos positivos en los hombres y defectos en las mujeres?

    Mujeres del alma mía

    Isabel Allende

    Penguin Randon House – Plaza Janés

    2020 – 191 páginas

    ISBN: 978-84-01-02366-8

  • escribir – 5

    no recuerdo de donde saqué esta linda foto.

    Recordáis que en una publicación reciente he dicho que estoy leyendo un libro de un autor famoso, ganador de muchos premios incluyendo un Nobel? Pues bien, mi concentración en estos momentos no es de las mejores y lo dejé por otro libro. Este otro libro es el culpado por no haber publicado ayer. Estuve todo el día leyendo y cuestionando la autora. En realidad no la cuestioné tanto, algo sí, pero el libro me hice pensar el feminismo, la vida y la vejes. Por eso no lo largue hasta haber finalizado con sus ultimas palabras.

    Dormí con este libro a cabeza y he tenido sueños muy raros, hasta que algunas pesadillas. Siempre que sueño con mi madre el sueño cambia a pesadilla. Y que pesadilla he tenido! Esta noche mi madre me ha hecho y dicho todo lo que siempre ha deseado. Al despertar me cuestione que tendría este libro a ver con eso y acabé releyendo unos tramos, que había señalado, y allí estaba la razón. Con el tiempo y la edad logré libertarme de traumas, reglas, culpas y vivi la vida según mis valores, algunos sedimentados por mi madre, pero la mayoría creados por mí forma de ver la vida. Ella por su vez no ha logrado, lamentablemente, y vive su vida con amargura y unas cuantas enfermedades por no comprender que lo que paso, paso. Vive presa, atada a un pasado que no va a cambiar, buscando culpados y remordiendo dolores y situaciones. Ella no percibe, que en realidad, todos fueron victimas. Victimas de una sociedad sin cultura y manipulada por la iglesia, la política y el patriarcado. Comprender y perdonar es fundamental para volver a vivir en paz, una lastima que ella no lo acepte.

  • Reseña – Florescencia de Kopano Matlwa

    Hoy por hoy, tengo que confesar, que poco ando por las redes sociales. Cuando paso, en general, paso por Instagram a mirar los libros recomendados por las personas que sigo o los lanzamientos de las editoras. Si tuviese todo el dinero del mundo, lo invertiría en la lectura y escrita. Poco me importaría el retorno económico, haría que cada casa tuviese un lector activo, vivo. Creo que así tendríamos un mundo mucho mejor. Sí, este és mi sueño de vida.
    🌻🌵
    Fue en Instagram que conocí a este libro, Elena de @paperdreams55, comentaba en un post los libros que vá a leer en este junio y, uno de ellos, Florescencia de Kopano Matlwa, me saltó la curiosidad y de inmediato fue a la biblioteca para cogerlo prestado.

    Florescencia de Kopano Matlwa
    Editora Alpha Decay

    🌻🌵
    Esto de coger libros prestados en la biblioteca, es para mí una explosión de placer indescriptible. Recuerdo una vez, en que fue a la biblioteca publica cercana a la universidad que estudié en Rio de Janeiro – Brasil, y los pocos libros disponibles para préstamo eran tan antiguos o mal cuidados que no volvi. Y pasé a frecuentar las librerías y gastar mi dinero con eso. Para muchos era una enfermedad el amor que dedicaba a los libros y para agradar a las personas dejé de hacer lo que más me gustaba, con intensidad, comprar y leer tantos libros. Hasta que un día volvi, poco a poco a viver junto a mis libros, no cómo me gustaría, pero poco a poco con ellos me mezclo.
    🌻🌵
    Kopano Matlwa, nasció en Sudáfrica en 1985, formada en medicina en Oxford y a la vez es una de las voces reconocida entre los jóvenes escritores en Sudáfrica, tiene por habito hablar de cuestiones duras y reales como; raza, xenofobia, machismo, pobreza y toda una serie de situaciones que aún a día de hoy son frecuentes en una Sudáfrica tan sofrida.
    🌻🌵
    Si no fuese por la magia del libro que camina de mano en mano, de País a País, que cuenta histórias y enseña culturas, no habría la posibilidad de conocer a las amigas Masechaba y Nyasha, dos médicas que viven en una Sudáfrica actual llena de machismo, xenofobia y prejuicios. Negros que se odian, negros que odian a blancos, extranjeros de Países cercanos o lejanos que son rechazados con violencia, resquício de toda la história vivida en un largo período de colonización y del Apartheid. Verdades ocultas para los que vivimos lejos, pero real para los que allá están luchando por una vida mejor, por igualdad de derechos, por paz.
    🌻🌵
    El libro me cala tan hondo que lloro y siento una dor en mi estómago, en mi interior. ¿Qué puedo hacer para mejorar el mundo? ¿Para mejorar la vida de estas mujeres?
    🌻🌵
    No deberíamos ver o leer histórias como estas en el mundo actual. La aceptaría con muchos puntos de interrogación si fuesen histórias contadas de nuestro pasado, un pasado muy lejano. No, no lo acepto, me arde el pecho, la garganta me prende un grito abafado. No es posible que en alguna parte del mundo aún exista prejuicios, violaciones e torturas. No acepto, no acepto!!! Y siento me incapaz… El dolor desta historia me sofoca y no lo sé qué hacer. Finalizo el libro y me tranco en mi despacho y lloro.
    🌻🌵
    Soy afortunada por tener el viejo piso donde vivo. Soy afortunada por tener un marido que acima de todo es mi mejor amigo y me respecta, me ama y me apoya más que yo a mí misma. Soy afortunada por tener un hijo, que mismo en la adolescencia y con las hormonas a flote, me respecta y me escucha. ¿Qué más dá si no tengo dinero para pagar las cuentas, qué más dá si no tenemos trabajo a casa? ¿Qué más dá si hay días que no tenemos dinero para el pan… Me siento culpada.
    🌻🌵
    ¿Por qué el ser humano es tan malvado? ¿Qué puedo hacer para cambiar, para ayudar?
    🌻🌵
    Una lectura obligatoria a tod@s aquell@s que tengan el deseo de hacer un mundo mejor. Sólo juntos podremos contestar a las preguntas de Kopano Matlwa: ¿Por qué somos tan malvados? ¿Cómo cambiar?
    🌻🌵

  • Um amor impossível – Capítulo IV

    IV.

    Acredito que minha vida tem fundo sonoro, não uma única música, nem uma única seleção. Escuto de tudo, quase tudo. Sou eclética. Hoje vou de The Police, Every Breath You Take, levei anos para prestar atenção na letra. Coincidência? Não, não acredito em coincidências, sim em atrações do subconsciente. Enquanto escuto a música toco meu sexo, minha buceta. Minha buceta molhada. Ela me proibia tocar minha perereca, tal como ela falava. Que mãe idiota eu tive.

    – Mãe, não é perereca. É buceta, fonte de prazer e vida!

    Pobre mulher que não conheceu seu próprio corpo. Adoro minha buceta, adoro sentir prazer e me tocar. Meu corpo pode ser feio, comparado ao que foi, mas minha vagina é poesia.

    – Mãe, fala comigo: bu-ce-ta, buceta, buceta, buceta. BUCETA, caralho, fala!

    – Mãe, se dizem que somos santos e a imagem de deus, meu corpo é santo, minha buceta é santa.

    – Mãe, a senhora não se diz tão correta e protetora? Que porra de proteção que a senhora me deu? Não viu que o seu namorado queria comer minha buceta de criança? Não me venha dizer que não posso tocar meu corpo, minha perereca. Se seu namorado e o vizinho podiam tocar minha bucetinha de criança, eu também posso e tenho esse direito adquirido por propriedade, é minha e faço com ela o que quero!

    Tanta santidade para quê? Santa falsidade e hipocrisia a sua, isso sim.

  • Um amor impossível – Capítulo III

    III.

    Hoje escuto The Cure, Lullaby.  Lembro quem fui. Lembro quem queria ser. Lembro meu corpo branco, as sardas no ombro, não era magra, não era gorda. Era gostosa. Hoje não estou assim, deixei a vida pesar e os quilos acumularem. Me lembro deitada no chão do meu quarto, na casa da minha mãe. Trancada, sem poder sair. Ouvia música e chorava. Fazia muito tempo que não chorava, faziam 30 anos. Chorei muito quando vi sua foto, mãe.

    Hoje sinto falta de ar, não é a pandemia que come o mundo. É alergia, uma puta crise alérgica. Igual a que você sempre teve e eu nunca tive. É a insatisfação do caminho que nossas vidas tomou? Acredito que sim, a diferença é que minha vida não é a eterna infelicidade que se tornou a sua. Eu busco meu espaço. Eu aprendi a dar limites.

    Mãe, o primeiro limite que quero dar hoje é em sua memória. Eu não sou culpada. Eu não fui culpada.

    Por muitos anos a criatividade foi um impulso vibrante na minha solidão. Fui uma criança esquecida e uma adolescente que gritava por liberdade, até que com 18 anos dei um basta e reivindiquei meu espaço e na faculdade de arquitetura iniciei a liberação do meu espirito. Fumei, bebi, dancei até cair. Raspei a cabeça, pintei o cabelo de vermelho. Escrevia e pintava, criava arte e uma vida que me tinham negado. Trepei. Noites de sexo e álcool. Era o principio do que desejava. Um mundo de criação histérica em uma vida interrompida.

    Hoje meu corpo não aguenta nem mais um cigarro. Puta falta de ar e que vontade de fumar!

  • Um amor impossível – Capítulo II

    II.

    Alguma vez você já quis ser outra pessoa?

    Eu sim, mas agora estou satisfeita com quem sou. Gostaria sim de mudar meu corpo, mas nada de cirurgias. Existe parte desse desejo que posso conseguir com dedicação e outra parte fica no sonho pois não tenho nenhuma intensão em fazer uma cirurgia plástica. O que quero? Quero um corpo parecido com o que tinha com 18 anos. O tempo me deu anos e quilos, para cada ano 1 quilo. Um absurdo, tenho 30 anos-quilos a mais.

    Decisão de hoje!!! Fechar a boca de imediato e emagrecer esses quilos-anos a mais.

    Lembro um dia, com 18 anos, andando por Copacabana com o Claudio, um amigo da faculdade que perdi contato com o tempo. Sempre que andávamos de um lado a outro  da cidade conversando sobre a vida, ele se posicionava atrás de mim, como um guarda-costas. Dizia que fazia aquilo para olhar minha bunda e seu movimento enquanto eu andava. Eu tinha vergonha, muita vergonha. Ele não sabia como aquelas palavras me punham nervosa e molhada. Eu ainda era virgem e tímida. Mas amava escutar o que ele me falava. Nos perdemos sem experimentarnos. Será que ele era tão bom como parecia ser? Sempre gostei dos carecas, o Claudio era careca por opção. Usava uma camiseta branca Hering e um jeans 501 da Levi’s, era como um uniforme. Normalmente eu estava com uma camiseta preta Hering e um jeans sem marca, não tinha dinheiro para um Levi’s.

    A única coisa que não tenho como recuperar, sem a tal da cirurgia é o peito. Ah, como eu admirava o meu seio. Me trancava no banheiro de frente ao espelho e olhava cada angulo daquele peito branco, sem marcas. Tocava e imaginava as mãos da mulher que até hoje não encontrei. Temos seios iguais, brancos, suaves… Pego, aperto e beijo. Sinto seu cheiro. Sinto seu corpo grudado junto ao meu, peito com peito e estremeço. Te beijo.

    Algumas vezes sonho com esta mulher, outras com alguns homens. A mulher é sempre a mesma, os homens mudam, nunca é o que tenho. Ando pela rua, me olham, me desejam, eu ignoro. Que homem me atrai? Não sei, sei que não é o que tenho em casa. Pobre, tenho pena, é um bom homem, mas não é o que me atrai. Nem fisicamente, nem intelectualmente. Pobre. Penso em separar, imagino como ele reagiria. Imagino que se suicidaria. Por hoje, não quero a vida que tenho. Pode ser que amanhã eu volte a querer, não sei. Por hoje, não quero nem o marido nem o filho, quero ser a mulher que desejei ser com 22 anos e que me foi proibido. Puta merda de mãe que roubou a minha vida. Puta merda de pai que me ignorou. Eles fizeram comigo o que a vida fez com eles.

    Fui obrigada a seguir as doutrinas doentias de uma mulher aprisionada em conceitos arcaicos de uma vida beatificada à um Deus que não existe.

    Fui ignorada por um pai que construiu uma família na mentira só para se salvar da sociedade e da família hipócrita, que julgava, criticava e ameaçava.

    Minha resposta a eles, por um curto período de tempo, foi me rebelar, ser quem eu devo ser. Escuto Depeche Mode e me lembro quem fui e me proibiram ser. Fui apenas o principio do que queria, depois com vontade sangrenta de ser aceita e amada, me rendi as normas dela e ao esquecimento dele, fazendo de mim uma reclusa da minha vital energia. Puta merda de família que me roubou a vida. Puta merda de machismo que transformou minha rebelde mãe numa mulher amarga e enlouquecida. Puta merda de machismo que obrigou meu pai a esconder sua homossexualidade para ser aceito como homem num modelo de sociedade que não aceitava o fora do padrão.

    Idiota o que fala que o machismo é ou foi prejudicial só a mulher. Toda e qualquer sociedade criada priorizando uma espécie é ruim. Feminismo e machismo não funcionaram no radicalismo, temos que buscar o equilibrio e a aceitação das espécies, do diferente, do indivíduo. Não sei que nome dar a isso. Tenho que pensar.

     

  • Um amor impossível – capítulo I

    I.

    Caiu a terra e o mar

    mundo invertido, humanos cegos.

     

    Cansei de ser quem não sou.

    Gritei, gritei, gritei.

    Mundo invertido, humanos mortos.

     

    Voei, voei por onde não me permitiam.

    Tenho céus, mar e terra a meus pés.

    Humanos mortos, sobrou eu e você.

     

    Te deito sobre a erva úmida.

    Tiro sua roupa, te vejo nua.

    Nua, só para mim.

    Te beijo, te cheiro, te mordo.

    Gritamos molhadas.

    Abraçada rolamos.

    Nos queremos, te quero mais, mais minha.

     

    Sua pele suave,

    seu pelo na minha cara,

    seu braço,

    sua mão em mim.

    Estremeço.

    Te desejo entre minhas pernas.

     

    Mordo seu peito, seu doce sabor me invade.

    Só meu gozo te completa.

    Só você me dá vida.

    Te quero aqui em silêncio, nua a meu lado.

     

    Quem é você?

    Quando te terei?

    Sonho com sua pele branca,

    seu corpo quente junto ao meu.

    Onde está você?