• Reseña – Donde el corazón te lleve – Susanna Tamaro

    Tengo que confesar que muchas veces siento como si tuviese 82 años, la edad de mi madre. Muchas veces me siento como si fuese dos personas a la vez. Mi madre aún vive, y tiene el placer de dejarme con la culpa, culpa eterna por todo lo que pasa a ella. También soy madre, y me agobio cuando percibo que actuo igual que mi madre. Mi hijo no tiene culpa de nada, absolutamente nada de lo que elegí y de lo que hice es su culpa, pero, al ver lo que pasa en la relación familiar muchas veces él comenta: “- fue idea tuya, fue decisión tuya! – como que se excusando de la culpa que le pueda caer.

    Vale, vale! Ya lo sé, lo tengo claro y no necesito que nadie me lo recuerde. Pero, a la vez, me gusta recordar a toda mi familia que soy responsable solamente por lo que fue acción o elección mía, no soy responsable por lo de mi madre y todas sus locas decisiones. Tampoco puedo dejar todo, una vida en otro País, un hijo y un marido, para acudir a una persona que está ha más de 10mil kilómetros de distancia, que se no acepta venir a vivir aquí con nosotros y que, tampoco desea que esteamos a su lado. En lo más hondo de su corazón no lo desea, lo sé. Lo que ella busca, como ya lo hice tantas otras veces es llamar la atención para sí, haciendo drama y pedindo mimos. Ya tengo claro, por experiencia, que a los 5 días que esteamos juntas me vá a echar de su casa, como si yo fuera una perra enferma y sin dueño. O, caso eso no pase esta vez, vá intentar controlarme a cada segundo del día, buscando y rebuscando en todo lo poco que tengo, por detalles para que ella pueda crear sus historias llenas de fantasías y ponerme como la loca.  Siempre fue así, desde mis 14 años. Pero, como decía;  tengo la impresión que soy una anciana, que soy mi madre y yo a la vez. La culpa, el perdón, la comprensión. Intento de todas las formas ser yo, única, autentica, justa, pero la percebo entrañada en mi sangre, la sangre que corre por mi cuerpo. Me mutilo para que salga de mí este sangre, para tener un sangre puro, no contaminado, pero esto no basta. Tengo la energía karmica que nos acompaña, nos hace una mescla genética espiritual y por eso, por mas que intente, muero en el intento.

    Percibo todo eso al leer Susanna Tamaro. Si aún no has leído nada de esta autora, haga lo, ya! Susanna tiene la capacidad de contar historias de dolor,  vidas confusas y, a la vez, te hace reflexionar sobre todo lo que has vivido y visto, o, si no te tocó ninguna de estas experiencias, ella te hace reflexionar sobre el vivido por otras personas, sus personajes que se confunden con ella misma. Despierto de esta bruma, en la que he vivido por tantos años, y percibo lo que pasa a mi lado y que hasta entonces no lo tenía claro. Veo la mescla de sentimentos y actitudes en las triples, o más, personalidades de mi madre, veo sus cambios y sus intentos de sabotear nuestra relación y todas las otras que he tenido. Su intento de culparme por todo. Ah, como me gustaría tener una abuela que lograse enviarme cartas para comentar de dónde vengo, quién soy y porque tanta cosa ha pasado en nuestras vidas.

    Para leer la reseña del primero libro que he lido de Susanna Tamaro, puedes pinchar aquí.

    El libro que hoy los voy a comentar es el libro más vendido de Susanna, que la hice famosa, publicado en mas de 40 idiomas y convertido en película.

    Donde el corazón te lleve - susanna tamaroAutor: Susanna Tamaro

    Idioma: castellano, traducción de Atilio Pentimalli Melacrino

    Género: novela internacional

    Paginas:  181

    Editorial: Licencia para Circulo de Lectores cedida por Editorial Seix Barral, S. A.

     

    Pues sí, hicieron una película basada en este libro. Está bien, pero yo prefiero sin duda alguna el libro, con la historia original de Susanna Tamaro. Si acepta mi recomendación, primero lea el libro solo después vea la película. Recuerde, ambos son bonitos, pero el libro, es el libro, único y original.

    La gran personaje de esta novela, la protagonista, es Olga, la abuela, que perdió a su amor, a su marido y a su hija. Solo le sobra su nieta, que se fue estudiar en America y hace tiempo no se hablan. Son tres pérdidas que le duelen demasiado, y, para evitar la distancia de su nieta, Olga decide escribirle cartas donde cuenta fatos ocultos de su vida. Sin culpa, con una comprensión de la vida, del momento y de la sociedad, Olga cuenta y comenta las decisiones tomadas. Sin juzgar y pedindo que no sea juzgada, Olga se abre en cartas para garantizar que su nieta sepa de donde viene,

    …En algún sitio que no recuerdo, hace muchos años, leí un lema de los indios americanos que decía: << Antes de juzgar a una persona, camina durante tres lunas con sus mocasines >> Me gustó tanto que, para no olvidarlo, lo copié en la libreta de notas que está junto al teléfono. Vistas desde fuera, muchas existencias parecen equivocadas, irracionales, locas. Mientras nos mantenemos fuera es fácil entender mal a las personas, sus relaciones. Solamente estando dentro, solamente caminando tres lunas con sus mocasines pueden entenderse sus motivaciones, sus sentimientos, aquello que hace que una persona actúe de una manera en vez de hacerlo de otra. La comprensión nace de la humildad, no del orgullo del saber. … Entender de dónde venimos, qué hubo antes de nosotros, es el primer paso para poder avanzar sin mentiras.

    Olga es una abuela, que vivió en una época en que la sociedad limitaba demasiado a las mujeres, sus actitudes, acciones y sentimientos. Ola sufrió crises de depresión hasta comprender la situación en que estaba y lo que sí le era permitido y lo que no. Vivió ciente de que los errores cometidos son algo natural de la vida. Atenta, a los suyos, buscó conocer cada uno, en especial a su hija y después a su nieta. Una historia que puede ser real en cualquier una de las puertas de nuestros vecinos y amigos. Al mismo tiempo que nos cuenta la historia, Susanna nos enseña una mujer – Olga – fuerte, apasionada y verdadera. Por más mujeres así! Por más autoras como Susanna Tamaro!

  • Reseña – Todo ángel es terrible – Susanna Tamaro

    ventana y lluvia 2

    De mi silla, frente a mi ordenador, miro a mi derecha y veo a mi viejo piso. Está limpio, acabo de limpiarlo, pero a la vez tiene ese aspecto de sucio por lo viejo que es y por la poca luz que entra por la ventana. Ya, si miro a mi izquierda, veo la ventana. Pequeña. Afuera, el dia gris. Llueve desde muy temprano. Ahora menos, mas la lluvia constante hace que sea imposible salir de casa sin un paraguas. No hace frío, el termómetro apunta 17 grados, tampoco hace aire, lo que para Galicia es raro. Aquí siempre sopla el aire y llueve, en los tres años que vivo aquí ya percebi el cambio en el animo que llevo en esta época del año. La verdad es que me afecta mucho, siento mi animo tal como el tiempo, gris y lloroso.  En estos días la falta de amigos hace más daño, no tengo a quien llamar, no tengo una voz amiga y amable para oír. Las tareas de casa y de una madre pesan, y la del trabajo mucho más. Cuesta muchísimo salir a trabajar en días de lluvia, caminar por las calles y sentir los pies mojados, cada vez más mojados. Hoy no fue posible. Ni la medicina de la depresión hice caso al peso de mi maleta. El peso de algunas elecciones.

    No me arrepiento por cambiar de País. No me arrepiento por vivir en Galícia. Amo este sítio, aunque me moleste la lluvia. Lo que me arrepiento son algunas decisiones de inversión que hicimos, que me dejó con la maleta más pesada y hoy me cuesta cargar con esta maleta, pesada y sin ruedas. El Bendito ganó este nombre para ser bendito y para salvarnos de la falta del empleo, pero fue justo el contrário, nos llevó a deudas y enfermedades. Una voz me habla a cabeza:

    – Pero qué, sigues protestando por El Bendito? De qué protestas, sabes muy bien que tienes fuerza para eso e para mucho más. Ahora solo tiene que seguir, poco a poco todo se arreglará y luego ya no habrá más deudas. Los amigos que se perdió con eso, en verdad no lo has perdido, porque ya no eran amigos. Solo eran personas que transitaban por tus días a espera de tu suceso o fracaso, no tenían la preocupación por tu persona, esos son los amigos que hoy tú no los quiere en tu vida.

    Me siento loca. Acaso vosotros tenéis una voz interna que habla así? Yo sí que tengo. Algunas veces me aconseja, otras me echa una bronca voraz y otras me motiva. Hoy no tengo ganas ni para contestar la voz. Tengo ganas de tomar un café, pero el barrio en que vivo es tan especial que ni los bares permanecen abiertos. Habían cuatro en esta calle, ahora solo dos, uno frecuentado por los ancianos que a esta hora toman sus vinos baratos y hablan a todo volume y el otro, pequenito y con pocas sillas a esta hora no tiene espacio para una mujer y su perro. Si, no pienso en salir de casa sola, si salgo bajo lluvia será acompañada de mi fiel compañero perruno, que no habla mas que con su mirada llena de calor mi triste corazón. Él está aquí, mirando por la ventana, busca otros perros a calle, pero tampoco sus dueños tienen ganas de mojarse. La calle está vacia. La lluvia aperta. Llueve mucho más ahora.

    Miro más una vez la ventana, la lluvia no que no cesa y el hombre de los Correos que no llega. Estoy ansiosa. Hoy tendría que recibir los libros de Susanna Tamaro que compré, por internet, en una tienda de Madrid de libros usados. Me enamoré de esta escritora italiana y compré seis títulos, uno de ellos, el que hice de Susanna una persona muy conocida, un libro traducido en más de cuarenta idiomas. Los espero mirando el reloj y la ventana. Con la lluvia hasta el cartero se esconde en algun portal para no seguir con las entregas. todo angel es terrible susanna tamaro 2Hoy solo Susanna para retener mi atención y elevar mi animo. Mis centos de libros en mi biblioteca personal no me llenan, necesito de algo más intimo, doloroso, cruel. Será que en uno de estos libros, Susanna me vá contar una história como la de su otro libro. ‘Todo ángel es terrible”?

    Libro: Todo ángel es terrible

    Autor: Susanna Tamaro

    Idioma: castellano, traducción de Guadalupe Ramírez

    Género: novela internacional

    Paginas:  267

    Editorial: Editorial Seix Barral, S. A.

    Lí este libro por recomendación del blog ladoncelladelaola. Cuando empecé a leer, imaginé que lo leería en muy poco tiempo, pero la realidad es que no fue así. Primero por situaciones de la vida, mi vida laboral. Tuve un viaje de por médio y mucho que estudiar para una entrevista en un, posible, nuevo sector de trabajo. Y a seguir por la história que nos cuenta Susanna, su história. La relación con su madre, el dolor, el abandono, la inseguridad de una niña que tiene que muy temprano aprender a vivir con lo que su família – madre y padre – pueden le ofrecer. De una vida sin reglas, sin afecto y con la bora que insiste en soplar en Trieste , Italia. Susanna moldea su personalidad en interminables noches insones. Su cambio para Roma, su madre muy enferma, la muerte de su padre y posterior de su madre. La reconquista de su corazón por una especial abuela, todo me hizo pensar en mi vida familiar y por eso no fue capaz de leer el libro con la agilidad que esperaba. Leer este libro me dejó con ganas de escribir. Escribir todo lo que tengo guardado dentro de mi pecho, pero quién vá a querer leer? No soy una mujer conocida, tampoco encantadora como ella. Sí, me enamoré de Susanna. Ella es la persona que me gustaría tener al lado para charlar sobre la vida, la família, el mundo.

    Mi libro se quedó lleno de post it y marcaciones, lo que significa que es un libro de los que siempre voy a releer y buscar referencias, inspiraciones, animo o consuelo.  Mi biblioteca personal no abunda de libros con tantos post it, lo que indica que es un libro de los que más me tocó. Recomendo que lo lea y después me comente lo que te ha parecido. Mientras espero tus comentários y los otros libros que encargué en libros low cost me quedo aquí a mirar la lluvia por la ventana.

    ventana y lluvia

     

  • Interferência #2

    Salve minha mãe, Yemanjá. Salve, Salve!!!
    Minha sempre Yemanjá! Tão linda e bondosa, minha mãe, mãe d’água Odoiá.
    Não sou praieira, minha mãe, mas sua filha sou.  Minha sempre Yemanjá!!! 

    Aqui não quero fazer nada, apenas aprender a viver o curto tempo que me toca, nesta vida que perdeu sentido, mas que não quito.

    Muito obrigada Axé, sei que está aqui para me lembrar, para me levar, para por cabeça no chão do seu terreiro, lembrar minha fé. Pedir perdão, agradecer, muito obrigada. Ilumina, onde estou, onde ando, onde falho, onde venço. Ilumina o caminho, a criatividade, a missão. Ilumina a escrita e a fala. Odô, axé odô, axé odô, axé odô.

     

    Nessa noite, mais uma, de insônia. Amigos me visitam, sinto a presença de cada um. Neste quarto pequeno nos amontoamos. Momentos calor, suor doce e azedo, outros um frio que congela a alma. A mescla de amigos. A música, tradição africana, brasileira. Leva amor e acalma os espíritos. Ponho música alta, nos fones, e os ponho a bailar.

    Bailem amigos míos. Bailem.

    Obaluaê
    Babalorixa-ê
    Babalorixá, atotô
    Babalorixa-ê

    Babaolorum xexê salerojá
    Aê nirê, Nirê ô

    Meu padrinho é obaluê
    orixá ê
    Meu padrinho é obaluê
    orixá ê

    Atotô Babá
    Atotô
    Azassum
    Atotô omolú
    Babalodê alorê minazú didê
    Olorum modupê
    Olorum didê
    Kalofé
    Kalofé

    Salve Obaluê, Babaolorum. Salve, Salve.Aê nirê, Nirê ô
    Salve minha querida Oxum. Salve, Salve!!!

     

     

     

  • Interferência # 1

    amor 2

    amor3.jpegAnjo susurrou no meu ouvido. Brinca no meu quintal, o sol quarando a roupa e nós dois. Ah meu quintal!

    Eu escuto os teus  sinais, o anjo sussurrou no meu ouvido. Anuncia, layá layá layá… Teus sinais. Meu quintal. Tu vens! Ah, que tu vens!

    Beija-flor invadiu, invadiu, beijou… ah saudade, saudade sem fim. Trabalhar é minha sina eu gosto mesmo é d’ocê. Beijos de um beija-flor. Renasce meu coração.

    Yo quiero te namorar, AMOR.

    Chama na cama amor, coberta de flor. AMOR, chama, eu vou. AMOR.

    amor 1

     

  • Olodum é remédio

    Falta ilusão.

    A insegurança me transborda.

    Que fará meu coração bater?

    Bater forte.

    Como o tambor do Olodum!

    Falta emoção.

    No Olodum, tem emoção e garra!

     

    Remédios, um puto lixo,

    uma puta merda.

     

    Ritmo, alegria, Batuque.

    DANÇA.

    Suor OLODUM.

     

    Olodum, remédio para depressão.

    Sim contra indicação,

    ainda emagrece,

    ainda encontra amor

    e cura a coluna.

    OLODUM em Santiago, YÁ!

     

  • Reseña – Comunidad – Ann Patchett

    comunidad ann patchett

    Libro: Comunidad

    Autor: Ann Patchett

    Idioma: castellano, traducción de Carmen Francí Ventosa

    Género: novela internacional

    Paginas:  346

    Editorial: AdN Alianza de Novelas – Alianza Editorial, S. A.

     

    Compré este libro inspirada por Elizabeth Gilbert, que menciona a Ann Patchett en su libro “Libera tu Magia”. Yo no conocía a esta autora y me sentí estimulada a conocerla con la recomendación que hace Liz, donde comenta sobre su calidad como autora y como amiga. Elegí este libro, como siempre, porque me encantó la portada y por ser uno de los primeros que me saltaran al hacer la búsqueda en Amazon. Más una vez compré un libro sin saber de qué iba y al princípio no pillé el propósito del libro. Me parecía confusa la história de las famílias Keating y Cousins, hasta porque todo lo que sucedió en los 50 años que relata el libro fue contado por distintos personajes. Confeso que me lie y tuve que volver unas cuantas veces. Fallo mío pues al tener una família tan pequeña no cuadraba con las posibles circunstancias de famílias grandes que se mezclan. Cuando dejé de lado mis prejuicios, personales y literarios, abrí mi mente para el nuevo y desfrute muchísimo del libro.

    La historia empieza con el bautizo de Franny, la hija menor de Fix y Beverly Keating. Una fiesta relatada en más de 30 paginas donde Bert Cousins, que no fue invitado a la fiesta, se apresenta a la puerta con una botella de ginebra y acaba por emborrachar a todos los invitados y por besar a Beverly, de ahí se pone en marcha el fin de 2 matrimonios. naranjas ann patchettAl largo de las 346 paginas, los hijos y personajes de esta historia comentan lo que pasó en los 50 años desde el bautizo hasta el momento actual. A muerte, a la edad de 15 años, de uno de los hijos de Bert, la relación de Franny con un famoso escritor que usa la historia familiar de Franny como base para escribir un exitoso libro, que después tiene sus derechos comercializados y se convierte en una película. Todo narrado con detalles de sentimentos, silencios, percepciones y aprendizaje de cada uno de los personajes. Se hacen cómplices en el enmarañado de situaciones generadas por un beso robado en una fiesta de bautizo.

    ann patchett

    Ann Patchett, autora  de distintos libros y diversos premios esperó mucho tiempo para escribir este libro que parte es ficción y parte no, como ha dito su madre en entrevistas “Nada de esto ha pasado y todo es cierto”. Hija de padre polícia Ann tuve que vivir en dos ciudades y ver la reconstrucción de vidas, todo por el divórcio de sus padres, tal como se pasa en esta novela que estuvo entre las más vendidas en 2016 y fue considerada una de las mejores del año por The New York Times, The Washington Post y por Times. Una novela intimista y real, cualquiera puede vivir lo que pasa en esta historia.

    Ann Patchett vive en Nashville donde, en 2011, abrió una librería al descubrir que la única que se mantenía viva era una librería de segunda mano. Así nasce Parnassus Books y, desde entonces Ann comparte su día a día, con la gestión de la librería, la definición de los actos que promueven la lectura, sus amigos, família y la escrita de libros que nos llenan de placer y que nos enganchan.

    Un punto curioso de Ann Patchett, que descubrí al leer entrevistas de la autora,  y que me encantó, es su lado minimalista. Ann no tiene televisión, ni tampoco teléfono móvil inteligente. No tiene aceso a redes sociales y en 2017, se puso en un reto con su hermana de que solo comprarían comida, nada a mayores, ni una ropa, ni un mueble, decoración o lo que fose. Comenta aún, que tiene un acuerdo con su hermana de que a cada año ellas tienen que eliminar algo, lo que hace que sus vidas tengan este tono minimalista, donde ponen valor a lo que tienen y hacen.

    Dejo abajo link para algunas entrevistas que he leído sobre la autora:

    https://www.lavozdegalicia.es/noticia/fugas/2017/07/14/pasado-ciertocomunidad/0003_201707SF14P9991.htm

    https://elpais.com/cultura/2017/06/06/babelia/1496761362_701969.html

     

     

     

  • Echo de menos – Bee Gees y Carpenters

    Echo de menos el toque de una mano en mi pelo, en mi piel. Echo de menos el toque. Echo de menos un abrazo caluroso, de corazón a corazón. No echo de menos al sexo, eso lo tengo fácil, aunque algunas veces lo necesite menos fácil. Echo de menos algo mucho más sencillo, sutil y suave, que muy pocos saben y pueden hacer.

    Echo de menos una charla amiga, una charla filosófica, sobre el ser y hacer de la vida. Una charla despretenciosa regada a un vino suave, tumbada al suelo, mirando las estrellas y el humo de mi cigarrillo.

    No busco una charla sobre los problemas para llegar al final del mês, el sueldo mileurista de mierda y el jefe que me acosa por ser mujer y extranjera. Busco una charla de amigos que se cuentan amores secretos, fallas no contadas a nadie y confidencias de pensamientos y deseos. Charlas de descubiertas, creencias y sobre el mundo idealizado.

    No busco a amigos que hablen de futilidades de la moda o cotilleo de los vecinos. Busco a amigo, que sí hablamos de músicas y libros, ahí sería perfecto, tal como fue con RC. Éramos vecinos de puerta y nuestras habitaciones compartían la misma parede, donde teníamos las cabeceras de nuestras camas y nos despertábamos por la mañana con un toque en la parede, tal como nos despedíamos por la noche, con otros cuantos toques por la parede. En este tiempo no habían teléfonos móviles, ni tampoco redes sociales.

    Recuerdo estar sentada al pasillo con RC a mi lado. Escuchábamos a Bee Gees en el toca disco que tenía junto a puerta de entrada da casa de su abuela. Él me confidenciava su ansia por cambiar de vida, huir de su família y ganar mundo. Yo le decía mis deseos más íntimos y lo cuanto quería olvidar lo malo que me habían echo.  Él tenía 20 años y yo 18. Planeávamos nuestro futuro juntos, no hablábamos de hijos, ni de boda. Hablábamos de nuestra amistad acima de todo, de nuestros trabajos y logros personales, creíamos que siempre estaríamos juntos pero, nuestra amistad no resistió al tiempo, no resistió ni 6 meses, no ló sé porque.

    Te echo de menos, pero el RC que miro hoy en fotos por las redes sociales no es la persona que conocí, que sentaba al suelo para oír Bee Gees o Carpenters y hablar sobre tantos temas distintos. Hoy tienes preocupaciones que jamás deseé tenerlas, como la dirección o presidencia de una gran corporación y las reuniones con pares y parceiros en otros Países.  O, aún, la definición de divorciarse después de casi 20 años casado con aquella mujer, que cuando vi por primera vez pensé que fuese una gemela que no sabía que tenía. Y ahora, tantos años después, una nueva família, una nueva mujer, un nuevo hijo. No critico, solo echo de menos la persona que conocí y me regaló momentos y charlas tan amables, entusiastas y criativas. Solo deseo encontrar otra persona que pueda ofrecerme momentos como aqueles. O entonces olvidar estes momentos de nostalgia y centrarme en lo que tengo hoy. Distinto, pero a la vez real, con calidades que aprecio mucho y que tú no las tiene ni ha podido darme las.

     

     

  • BEDA#23 – Hoy por Hoy

    Pasado un año, mucha cosa mudó, aún sigo en España, ya no trabajo en la multinacional. Pero, sigo grata por todas las oportunidades que la vida me ha regalado.

    Avatar de Roseana FrancoRoseana Franco

    hoy por hoyJod… hoy tengo que empezar mi texto con una palabrota. Si, con su permiso, es evidente.

    Hoy, estaba subindo las escaleras del edifício donde trabajo y por unos segundos me pasó por la cabeza todo este ano y medio que tengo de España. Dios, nunca en mi vida, me imaginaba fuera de mi País. Lo quería mucho, viajar, conocer otros sítios, pero no lo creía posible. Y hoy? No solo conozco, como vivo.

    En este tiempo fueron muchas cosas por aprender, un idioma nuevo, una cultura nueva, leys distintas y formas de vivir más aun. Comidas que no conocía, forma de conducir, combustible… tantas cosas que tuve que descobrir. No me lo imaginaba, pero si, aquí estoy y con unos días difíciles y otros muy buenos.

    Hoy trabajo en una multinacional, la primera en su sector en España y la tercera en el mundo. Nunca me lo imaginé.

    Hoy viajo…

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  • Limpieza minimalista

    limpieza.jpg

    En la limpieza de casa soy de las antiguas, como nuestras abuelas. No hay forma, no me adapto a lo fácil – que dicen – que los aparatos de hoy nos ponen las cosas. La aspiradora, por exemplo, me molesta por su peso, ruído y por el cable, en lo cual me enrollo como una tonta. Intenté el robot, compré una marca más económica, no era lo que quería, pero este me custo la mitad de lo que cuesta la mejor marca. Por un año hice su trabajo con algo de dificultad, pues al tener mascota, la cantidad de pelo que tengo a casa es considerable. Lo peor era limpiar el robot. Desmontar, limpiar y montar. Qué aburrimiento!!! Tenía que hacerlo a cada semana. Ahora ya no tengo, el robot dejó de funcionar. Busqué la tienda donde lo compré, pero ya no existe. Busqué la asistencia de la marca, no la encontré. Ese es el precio de comprar una marca que no sea reconocida, el barato que sale caro. Como sabeis, busco ser minimalista, y por eso he decidido hacer la limpieza de casa como hacia mi abuela.

    Hoy, si mi abuela estuviese aquí con nosotros haría 102 años. Nada imposible para mí família materna, en que las mujeres viven muchísimo. Tuve una tia que vivió hasta los 101 años y, una prima, que a dia de hoy tiene 92 años y con muy buena salud, considerando su edad. Cuentan de otras mujeres, no las conocí. Al viver lejos, antes en otra ciudad, ahora en otro País, la família se transforma en un recuerdo de niña. Mi abuela era pequenita, tenía 1,45m de altura. Murió con 84 años, por soledad, echaba de menos a mi abuelo que murió 16 meses antes. Murió mientras dormía, tenía una leve sonrisa a cara, imagino que vía a mi abuelo y por eso su cara se resplandeció.

    Aprendi a cuidar de la casa mirando como hacia mi abuela y todas las mujeres que giraban a su alrededor. La visitaba 2 o 3 veces al año, pero sabía que aquello se repetía día trás día en aquella casa. Todos los días, al despertar, cada uno iba al baño para una ducha, que en general era casi fría. El calentador eléctrico no calentaba bien y cómo la cocina a leña aún no estaba encendida, la água aún tenía la temperatura fresca de las montañas. (Salvo yo, toda mi família materna, vive al sul de Minas Gerais, en Brasil. Esta es una zona más fria y rural, muy parecida con Galícia.) Después de la ducha, como era una niña, corría por la casa, desnuda y gritaba: – Frío, frío… Una de las mujeres, gritaba a continuación: – Ponte una ropa, arregla tu habitación y vente a desayunar. Venga, rápido! – Era lo que hacia, rapidamente ponía una ropa, arreglaba mi habitación y abría puerta y ventana para que todos mirasen lo ordenada que era. Me encantaba recibir los cumplidos de mis abuelos por mi comportamiento. Mis tias nunca lo hacían, siempre decían que sus hijos eran mejores en eso y en aquello. Había una disputa para ser el nieto preferido de mis abuelos, pero yo tenía claro, era la preferida, tanto de mi abuelo como de mi abuela. Cada un, a su forma, demostraba su cariño por mí. Mi abuela llenaba la nevera con compotas de dulces echas en especial para mi llegada y mandaba comprar cantidad y variedad de quesos, en especial uno que hacía un nudo y que me gustaba comer delante de la televisión, desenrollando el nudo y sacando lasca a lasca de la larga tira de queso. Mi abuelo por su vez, me llamaba para sentar a su lado para ver la televisión o para jugar cartas y, cuando iba a la cocina, tomar su pequenita taza de café, me regalava a escondidas unas galletas de almidón azedo que mi abuela hacía, pero que no permitia que se comiese al salón, pues las migas agarraban en la alfombra y después era una dificultad para limpiar. Él hacía eso solo conmigo, poco caso hacía a los otros nietos. Todos tenían un respecto muy grande por él, era un hombre de 1,87m, no sabía leer ni escribir, pero nadie era mejor que él en las matemáticas, hacia las cuentas a una velocidad brutal y todas de cabeza. Así fue que mi abuelo construyó su família, tuvo una mujer pequenita y completamente enamorada de él, que murió por echar de menos al amor de su vida.

    La história que quiero contar es cómo aprendi a hacer la limpieza de casa pero, es imposible recordar mi abuela, sin tener en cuenta a mi abuelo. Aquella casa tenía una magia familiar, que echo de menos. Yo no me relacionaba con mis primos, eran todos mayores. Excepto una prima que vivió a casa de mis abuelos para estudiar. Ella llevaba 8 años a más, pero siempre estábamos juntas, ella me contaba como era su vida allí y yo le contaba la mía, en Rio de Janeiro. Cuando decía que vivía en Rio de Janeiro, todos ponían sus ojos como platos, era un lujo vivir en una ciudad grande, bonita y famosa como Rio, con playa, sol y tanta modernidad. Era lo que pensaban. Era una tontería, mi vida no era ningún lujo, era sencilla y pobre de acontecimientos. Yo tenía como 8 o 10 años, mi madre trabajaba a casa como costureira, yo estudiaba y tenía que ayudar a casa. Ella hacía la comida, las compras y me llevaba al colégio yo a cambio, después de estudiar, tenía que limpiar la casa y lavar los platos y cubiertos de las comidas. No tenía amigos, era muy solitaria y vivia con mis libros. Tampoco tenía dinero para comprar muchos, por eso una cliente de mi madre me regalava unos que ya no quería más. Mi tiempo libre era así, leyendo o pintando. Dibujaba y pintaba cosas que nadie comprendía, y como decían tontería o hacían caras de espanto, dejé de pintar. Me quedé con mis libros, la limpieza y orden de la casa.

    Después de intentar me adaptar a los aparatos que facilitan la vida de la mujer, decidí volver al modelo que vivencie a casa de mi abuela. Me trae paz y una sutil memória de amor familiar. Como comentaba, después de la ducha y habitaciones arregladas, tocaba en desayuno. No me recuerdo de llegar para el desayuno y encontrar a un hombre a cocina, ni tampoco a casa. Era costumbre que por las mañanas los hombres estuviesen a calle o al trabajo, mientras las mujeres limpiaban y cocinaban. Cada mujer tenía su responsabilidad, a mi madre, cuando estábamos por allí, le tocaba matar y despelar el pollo para hacerlo cocido con una salsa de condimentos caseros y rallar el maíz para hacer la “pamonha” y el “cural”, dos postres brasileños que a mi me encanta. Mientras eso, una chica que ayudaba mi abuela, pasaba la escoba por todos los ambientes de la casa y después venía con un aparato, que era una mescla de fregona y mopa, pero de hierro y pesaba como un niño de 5 años. Ella pasaba por toda la casa, eso quitaba lo que aun podría haber de polvo y daba brillo al suelo de madera, pues cambiábamos el pañuelo por uno especial para brillo con uso de una cera que poníamos poco a poco al suelo.  Evidente que no uso este aparato pesado, lo sustituí por la fregona y estoy muy contenta. Hoy limpio mi piso de 80m2 en poco más de una hora. Lo hago todos los días. Suelo gastar más tiempo en la cocina y terraza, y después, en una habitación que uso como despacho y que está a top con lo único en que no consigo ser minimalista – los libros. Lo secreto para que sea tan simples? Creo que es la constancia, así la casa no se ensucia demasiado y, el habito de usar, limpiar y luego guardar en su sítio ayuda mucho en el día a día con la organización.

    Y tú como haces la limpieza? Eres minimalista? Qué productos usas? Comparte conmigo su experiencia y hábitos de limpieza además de un poco de tu história.

    Besos y hasta otro post.

     

  • Qual o seu norte?

    bussola

    Minha concentração estava fora de foco, tal como meu olho. Não conseguia focar em nada do que via. Naquele momento sentia a necessidade de me liberar de toda a dor física que me prendia a este corpo e por isso corri. Corri o mais rápido que pude. Gritei, a dor era insuportável. Busquei forças, no desejo de liberdade, e corri mais rápido. A dor aumentou, a cada passada a dor era pior. Insisti, corri. Insisti, gritei. Persisti, corri. E a dor, cansada de lutar, deixou meu corpo. Ficou jogada pelo caminho. E me tornei livre!

    Por primeira vez em muitos anos, percebo a leveza da vida sem dor. Reduzo a velocidade e caminho. Caminho observando a paisagem. Sinto o cheiro do ar, inspiro profundamente e noto o cheiro do orvalho que ainda resiste ao sol que marca o inicio de mais um dia. Hoje será um dia de muito sol, percebo sua força. Força de vida.

    Encontro um caminho, estreito. Entre árvores. Passo por um bosque. Chego a um campo, verde e amarelo. Um campo de girassóis. Deito sobre a grama e penso no caminho.

    Até onde quero chegar? O que quero conquistar com a minha vida?

    Tudo o que vivi até agora, não é o caminho que quero seguir. Tudo o que vivi, tudo o que suportei, não é o que quero mais para a minha vida. Estou segura. Chega de stress, chega de metas diárias que me matam pouco a pouco.

    Tudo para quê? Comprar mais o quê?

    Nada do que comprei me trouxe a felicidade. Tudo o que perdi, me trouxe alívio. Como pode? Decido parar. Decido, seguir aqui, deitada neste campo de girassóis. Sinto a energia da terra percorrer por mi corpo. Entra por mis poros. Me sintoniza com a natureza. Por primeira vez, respiro sem dor, sem medo. Não conto o tempo. Deixo o tempo passar. Isto é o que tenho que fazer hoje. Me reconectar com a vida, com a terra, com a natureza. Não há nada mais importante que isso. Respiro, vivo, aqui e agora. Sei que estou respeitando meus limites. Sei que seguir seria loucura. Morreria. Não é hora de morrer.

    O que faz sentido para a sua vida? Qual o propósito da sua vida?

    Pra mim é viver com calma. Respirar. Fazer uma coisa por vez, até mesmo, uma por dia. Toda a pressa, não me levou a lugar algum. Os propósitos que tinha, não eram dignos, não fizeram de mim uma melhor pessoa. Não me completaram. Era puro consumo de horas, de vida e, em ultima instancia de dinheiro. Cansei de querer viver pelos outros e para os outros. Hoje, pouco me importa se as pessoas me entendem, me aceitam. Tenho claro que meus valores são éticos com a nova era, com a nova mente desperta que devemos ter, que o mundo nos pede. Não quero o Seu mal, mas quero o meu bem. Pouco me importa trabalhar com a morte, ela não me faz sofrer. O que me faz sofrer é a Sua expectativa, a Sua cobrança por superação. O que buscas é a Sua riqueza, isso não está de acordo com o que busco. Por isso abandono o Seu projeto.

    Onde está o seu norte? Qual o seu projeto? Qual o seu ideal de vida?

    Meu projeto é simples. É viver, plenamente. Sentir o sabor do café e da comida. Sentir o ar que respiro passando por cada parte do meu corpo. Ver a cor do dia, das flores, das folhas de outono. Perceber o frio do inverno entrando pela janela. Ter um amigo, um sorriso. Agradecer. Amar a vida. Dormir e acordar. Ver a mudança do meu filho, que cresce. Abraçar e amar. Ler, aprender. Escrever, ensinar. Reduzir as possessões. Aumentar as experiências. A.M.A.R. Confiar na vida. Confiar no universo. AMAR.

    *post inspirado no vídeo abaixo.