Confeso que intento adaptarme al WordPress, pero algo me falla. Un tortillo a menos o a mayores, un Tico y un Teco que no se ponen a trabajar juntos y por eso acabo tanto tiempo sin aparecer por aquí.
Ahora me puse un reto personal. Me gusta publicar las reseñas de los libros que leo, y he leído tantos… y, no he publicado nada, en especial este último año que he tenido horas y horas de cuidados con una persona enferma. Nada grave, pero como estaba con una pequeña incapacidad, me quedé a casa para cuidarlo. Sí, la tarea que siempre recae sobre el hombro de la mujer. Bueno esto ya es otra historia, para un post sobre #feminismo y #machismo. Uno que podría pasar días hablando y contando casos que me pasaron. Queda para otro día.
Pues, con mi reto y la memoria turbia que vengo observando por la perimenopausia. decidí que voy a releer los libros que leí en estos últimos dos años para publicar aquí y en mi cuenta de Instagram. Así vuelvo a las andadas.
Ah y la perimenopausia? Las chicas de aquí tenemos mucho que hablar del tema. Qué bueno que a día de hoy algo ya se habla. Hay muchas mujeres desinformadas, muchas que por suerte no sienten nada y otras que pasan días sin poder A ver si un día reunimos unas cuantas para hablar del tema.
La recomendación de este libro me llegó por alguna persona que sigo en Instagram (#bookstragram). Sigo tantas personas, que la verdad, no recuerdo quien hablo de este libro. El post hablaba de libros que te ayuden a escribir y liberar tu creatividad.
No tengo foto de este libro porque lo cogí en la biblioteca y lo devolví sin sacar una bonita foto para poner aquí y en mi canal de Instagram.
Ah, quien quiera seguirme es solo buscarme @roseanafranco.13 Así de fácil. ,-)
Javier en el libro cuenta la relación con su padre. Después de unos cuantos años sin hablar con él, por desavenías normales (creo yo) entre hijos y padres, padres e hijos. Como pasa en muchas casas, muchas familias. Javier recibe la información de que su padre está mal de salud, que su vida se acaba.
La forma que Javier encuentra para contar la vida y la fuerza del impacto de su padre en su vida es escribiendo este libro. Es hablando de libros que su padre leyó, autores preferidos, frases o cuentos que explican la razón de ser de alguna actitud de su padre.
Hablar de una relación familiar nunca es fácil, hablar sin rancor, buscando la comprensión. Buscando tapar el hueco de esta presencia. Javier lo consigue de una forma bonita, sencilla, con tantos recuerdos. ¿Un ensayo, una novela autobiográfica? No lo sé, creo que puede ser eso y más. Es vida contada y comparada. Me gusto la idea de comparar la vida, la relación, con tramos de otros libros. Pasa a ser un libro que recomienda otros tantos.
El objetivo de enseñar a escribir, abrir la creatividad o cual sea. No me parece haber logrado. Pero hay mucho más en un libro.
Abajo dejo un trecho de algo que escribí en mi libreta sobre este libro. Como lo he leído hace 2 meses, vale rever lo que escribí mientras leía.
<<¿Cómo la muerte de un padre puede impactar la vida de una persona?¿Y se la relación con este padre, no es de las más próximas? ¿Y se los dos son amantes de los libros? ¿y, todavía más, si el hijo es un escritor que decide contar su experiencia con la lectura, la escritura y relacionar todo esto con historias de otros escritores, haciendo con un tinte de taller de escrita?
Este libro es justo esto. Nos lleva por capítulos que hablan de escritores, pero también de su persona, un hijo que ve su padre partiendo y que reflexiona sobre los últimos 4 años que no se hablaron. Mientras cuenta su relación y percepción de la pérdida de su padre, cría enlaces con relatos de otros escritores o personajes. El libro está relleno de citaciones que se transforman a su vez en recomendaciones de libros – de mi punto de vista.
Cuando leo un libro, me gusta ver al final donde la historia me toco, qué aprendí con este libro, que llevo de recuerdo. Por supuesto que el libro me hice recordar a mis padres, la relación que he tenido con ellos, pero más que esto, me hizo pensar:
“- ¿Con quien aprendí a amar tanto a los libros?”
La respuesta es que no lo sé. Mi madre si que leía algo, mi padre por su vez nada. En casa soy la única que volcó su vida sobre la lectura y la producción de material gráfico, libros de arte y otros materiales hechos en papel.>>
Ledicia Costas é unha das escritoras máis traducidas e recoñecidas da literatura galega, e os seus libros son constantemente reeditados. Na colección Narrativa de Xerais publicou Un animal chamado néboa (2015, 2024) Premio Losada Diéguez, Infamia (2019), Golpes de luz (2021) e Pel de cordeiro (2024). As súas obras destinadas ao público xuvenil recibiron numerosos recoñecementos e premios, entre eles, o Premio Lazarillo conseguiuno en tres ocasión, don Jules Verne e a vida secreta das mulleres planta (Xerais, 2016), A balada dos unicornios (Xerais, 2018) e A lebre mecánica (Xerais, 2022). Entre a súa extensísima e premiada produción na literatura infantil, cabe destacar Escarlatina, a cociñeira defunta (Xerais, 2014), obra coa que obtivo o Premio Merlín e o Nacional de Literatura Infantil e Xuvenil, e O neno de lume (Xerais, 2922), coa que volveu conseguir o Premio Merlín. En 2022 gañou o XX Premio de Poesía Afundación con Ultraluz (Xerais, 2023). En 2021 foi recoñecida co Premio da Cultura Galega e en 2023 recibiu a Medalla Castelao.
Sinopsis
Catarina pertence a unha estirpe de bruxas. Herda da súa avoa o oficio e afonda nos segredos das plantas medicinais. Críase nunha consulta demencial, onde acoden enfermos con todo tipo de doenzas. Nos últimos anos da Inquisición, no medio da fame e a miseria, elas son o máis semellante a un doutor que existe en Merlo, pero cunha diferenza: son necesarias pero tamén odiadas.
Lola é unha muller do século XXI que atravesa unha crise persoal. Entra en contacto cunhas forzas que non comprende. A ruptura coa súa parella, as súas dúbidas sobre a maternidade e o desbloqueo de recordos que tiña esquecidos provócanlle un colapso.
Ledicia Costas afonda no espertar seual, na violencia e na maxia con grandes doses de fantasía. Unha novela hipnótica, que explora o erotismo e a escuridade e nos envolve nunha atmosfera tan terrible como preciosa.
Reseña
Bueno, aunque pueda leer en gallego, no puedo escribir en este idioma. Me sale fatal. Así, mi reseña es en español. Que me perdonéis los gallegos.
La historia empieza con el nacimiento de Catalina. Su madre muere en el parto y, Elvira, su abuela se torna la responsable por su crianza y por todo lo que puede transmitir del linaje de brujas que son. Son mujeres fuertes con conocimientos de sanaciones milenarias, transmitidas de mujer a mujer. Son esenciales en los pueblos, pero a la vez son temidas y denunciadas en la Inquisición que les arrebata todo, o casi todo. Elvira tiene sus dedos y manos tuertas por las torturas infringidas en una de las veces que la llevaron a sus sótanos húmedos y llenos de dolor de todas las mujeres que pasaron por allí. Para salvar a Catalina, Elvira hace todo lo posible y la envía para un castillo, donde la cuidarán mientras ella busque alternativas para sanar al hijo del amo. Allí Catalina conocerá el amor, el odio, la gratitud y la falta de la misma. Conocerá la falta de fidelidad y honestidad del ser humano.
El libro tiene dos partes. La primera habla de Catalina, con personajes muy bien elaborados, una historia fascinante. No dejé de leer porque engancha por lo bien que está. El ritmo, los acontecimientos y los giros me quitaban el aire y tuve que seguir. Hasta que viene la parte dos. Siglo XXI, Lola, su pareja, sus amigos. La tentativa de conectar estos personajes con los de la primera parte. Pero no funciona. La idea parece muy buena, justificable y llena de fantasía. Pero no convence. Los personajes no tienen la fuerza de los que rodean a Catalina, ni mucho menos la fuerza de Catalina y Elvira.
Tenía tantas ganas de leer algo de Ledicia Costa. Sé que este libro no resume toda su obra, pero me fascinó tanto la primera parte que la segunda pareció perdida.
Ahora toca hablar, o mejor escribirles, sobre un libro que me impresionó mucho. No sé si a vosotros los pasa lo mismo, no tenía mucho conocimiento de la historia de Asia, mas especificadamente de Corea y Japón. Con este libro he podido conocer un poco de la crueldad de la dominación japonesa sobre Corea y después de la guerra de Estados Unidos contra Japón. He comprendido el vacío que estas peleas políticas y por poder dejan en toda una población, una sociedad. El sentimiento de patriotismo y la necesidad de sobrevivencia son antagónicos y hay que elegir entre el uno y el otro, mismo que sea difícil, hay que elegir.
Min Jin Lee – autora de Pachinko
La autora Min Jin Lee nació en Corea y cuando tenía siete años se cambió a Estados Unidos donde vivió por muchos años. Es periodista y abogada, pero por una enfermedad crónica dejó el derecho para centrarse en la escritura. Entre los años de 2007 y 2011 vivió en Japón y volvió a Estados Unidos donde vive con su familia. Escribió, además de Pachinko, otras dos novelas – que no he leído y tampoco las he encontrado en Amazon (en castellano) – “Free food for milionaires” y “The best girls”, además de relatos cortos. Su trabajo tiene premios conquistados y ha estado en la lista de mejores libros del New York Times.
Pachinko, vale comprender el significado de la palabra. Pachinko es un juego de azar, en Japón debido al racismo sufrido por los coreanos que no tienen acceso a trabajos de calidad o con buenos sueldos, muchos acaban se dedicando a trabajar o regentar casas de pachinko. Son casas de juegos con mucha luz, mucho ruído y por supuesto donde se pierde mucho dinero, nada más es que un juego de azar. En la foto que los dejo podéis hacer una idea de como son estes locales.
Club de Pachinko
La novela tiene toda una base histórica, habla de la saga de cuatro generaciones de una familia coreana entre los años de 1910 hasta 1989. Cuando inicia la novela Sunja, la hija de Hoonie y Yangjin, aún no había nacido, pero al largo de sus paginas vemos que Sunja es la protagonista. Una mujer muy trabajadora y que lucha para mantener la familia mismo con todas las dificultades impuesta por la ocupación japonesa (1910 – 1945), posteriormente con la guerra en que Estados Unidos lanzan la bomba a Hiroshima y Nagasaki, pasando aún por el periodo en que Estados Unidos y Russia dividen a Corea en dos (norte y sul) haciendo que la vida de los coreanos sea una verdadera batalla por sobrevivencia. No logro imaginarme viviendo una vida con tantas privaciones como las que ha pasado Sunja y su familia.
El libro habla de tradiciones, del machismo, del sexo y la prostitución, suicidio y sobretodo la lucha diaria por vivir en una sociedad sin amigos, sin la abertura a la comunicación y al sentimiento, como la que tenemos en el occidente. Particularmente ya sabía del elevado numero de suicidios en Japón, de la prostitución a manos de la Yakuza, pero de alguna manera, al no haber leído hasta entonces ningún libro que hablase sobre el tema no tenía idea de lo cuan entrañado están estas cuestiones en la vida en estes países.
Este fue un libro que jugó mucho con mis sentimientos, con mi corazón. Ver el racismo claramente hablado en el libro, las dificultades y la descalificación por el simple echo de haber nacido en un país subyugado. La poca o ninguna valoración de la persona por la persona, sino por su raza fue algo doloroso, pero a la vez alabador por ver que la familia saco su vida adelante.
Este libro me hizo pensar mucho en mis circunstancias como inmigrante, claro que en condiciones más suaves que las vividas por Sunja y su familia, pero aún así con historias de racismo y prejuicio por el país en que nací. Prejuicio que todos los que venimos de America del Sur sufrimos y que debería se acabar.
No es un libro para que cualquier persona lea, no, no lo es. Es un libro muchas veces triste, pero muy bien escrito y sobretodo que muestra la fuerza de las mujeres. Creo que nuestra sociedad aún está limitada y tiene mucho que aprender. Necesitamos de más voces como la de Min Jin Lee, que nos cuenten historias como esta, solo así Pachinko podrá ejercer el poder de influencia que merece. Hay que tener la compasión humana para bajar del egocentrismo impuesto por algunas personas o razas y así podernos comulgar una vida equilibrada con todos.
Pachinko
Min Jin Lee
Quaterni
2018 - 543 páginas
ISBN: 978-84-947169-6-6
Cuando estaba en el instituto recuerdo que me encantó estudiar y leer sobre la mitología griega. Por alguna razón nunca más he leído nada, ni mismo un libro que tratara de personajes de la mitología – y eso que hablo de muchos y muchos años, décadas y centenares de libros leídos en este tiempo -. Resulta que a principios de mes cuando fue a coger libros para el agosto calmo que imaginaba tener, me deparé con esta linda portada y, una vez más elegí algo sin saber de que trataba.
Circe es la Diosa Hechicera, hija de del titán Helios, Dios Sol, con la ninfa oceánide Perseis. Tarda mucho en descubrir su don y lo percibe cuando enamorada de un humano lo transforma en un Dios y, a la futura mujer de este la transforma en un monstruo. Helios al saber lo que puede hacer, en acuerdo con Zeus, decide castigar a su hija dejando que se quede por toda una eternidad en una isla, la isla de Eea. Circe es muy conocida en la mitología por su relación con Odiseo y por transformar a sus hombres en animales, cerdos.
No sé mucho lo que puedo decir de este libro, hay que leerlo para sentir lo que he sentido. Es, sin sombra a dudas, el libro que más me encantó de todos los que he leído no solo este mes, como este año, o quizá últimos años. Circe me ayudo a reconocer la fuerza que tengo, la capacidad espiritual que puedo adquirir, la amabilidad, el perdón, el amor.
Soy Circe,
la hija renegada por ser quien es
y por respectar a sus instintos y deseos.
Soy Circe la que ama
y la que sufre.
Soy Circe la que busca el autoconocimiento.
La amiga de la naturaleza y de los animales.
Soy Circe la hechicera.
La mujer violentada.
La madre, la amiga, la valiente
Soy Circe la que se levanta y sobrevive a todo y a todos.
Soy Circe.
Eternamente Circe.
Ese fue el primer libro que he leído en el mes de agosto. Soy fan de Isabel Allende y por eso me lo compré, sin ni leer la sinopsis y saber de que ser trataba el libro. Es un ensayo donde la autora habla de mujeres importantes en su vida y del feminismo. No es un relato basado en estudios ni en documentos, todo lo que comparte en el libro tiene como punto de reflexión su experiencia personal y familiar. Por supuesto que Isabel lee mucho y muestra que tiene conocimiento de lo que habla, y lo hace de forma muy personal. Al leer podía escuchar su voz hablando a mi lado, como si fuera una charla con una amiga a que puedo imaginar sentada en un sillón en mi sala y yo a sus pies bebiendo de toda su experiencia, una lectura leve aunque trate del feminismo, un asunto político y social de mucha importancia.
Sí, es un libro que cualquier mujer podría haberlo escrito, a ninguna nos falta experiencia para hablar del tema. Pero lo que hace único “Mujeres del alma mía” es la fuerza de su persona en un determinado medio social y cultural que le brindó posibilidades de conocer a muchas personas y viajar por muchos países que le permitió validar el sufrimiento de las mujeres en distintas culturas.
Si tengo que poner pega al libro es únicamente en la parte que Isabel habla de la vejez, del envejecer. Es verdad que envejecer no es tarea fácil para nadie, ver que nuestro cuerpo ya no responde como antes, que cansamos y perdemos la paciencia con más facilidad y que la piel se arruga es algo complejo de encajar en nuestras vidas, tanto para los hombres como para las mujeres, pero sobretodo para las mujeres que tenemos que marcar presencia con nuestra imagen. De mi punto de vista, Isabel aquí se mostró vanidosa y frívola, claro está que lo vi así por mi forma de pensar y vivir la vida. La autora ha tenido una vida de mucho envolvimiento social, cultural e incluso político, muy distinto de mí, por eso tenemos modos diferentes de reaccionar a este tema. Solo puedo por respecto a la querida autora y persona respectar su pensamiento.
Dejo abajo algunos pequeños trechos del libro.
<<Vas a recibir mucha agresión y pagarás un precio muy alto por tus ideas>>, me advertía mi madre, preocupada. Con mi carácter nunca iba a conseguir un marido y la peor suerte era quedarse solterona; ese rótulo se aplicaba más o menos a partir de los veinticinco años. Había que apurarse. (…) <<A mí también me revienta el machismo, Isabel, pero qué le vamos a hacer, el mundo es así y ha sido siempre igual>>, me decía Panchita.
Soy impaciente; ahora comprendo que pretendía inyectarle feminismo a mi madre contra su voluntad, sin tener en cuenta que ella venía de otra época. Pertenezco a la generación de transición entre nuestras madres y nuestras hijas y nietas, la que imaginó e impulsó la revolución más importante del siglo XX.
Seguén mi abuelo, la relación de pareja es simple: el hombre provee, protege y manda, la mujer sirve, cuida y obedece. Por lo mismo sostenía que el matrimonio es muy conveniente para los hombres, pero mal negocio para las mujeres. Era un adelantado para su época; ahora está comprobado que los grupos más contentos son los hombres casados y las mujeres solteras. El día en que llevaba a su hija Panchita del brazo al altar, le dijo por enésima vez que no se casara, que todavía estaban a tiempo de dar media vuelta, dejar plantado al novio y despedir cortésmente a las visitas.
Yo era una desconocida que había escrito una primera novelita en la cocina de su apartamento en Caracas. Carmen me invitó a Barcelona para el lanzamiento del libro. No me conocía de nada y me trató como una celebridad. … <<Aquí nadie sabe más que tú, todos improvisamos>>. Eso me recordó el consejo que me repetía el tío Ramón: << Acuérdate de que todos tienen más miedo que tú>>.
La foto de Carmen está sobre mi escritorio para recordarme sus consejos: cualquiera puede escribir un buen primer libro, el escritor se prueba en el segundo y en los siguientes; a ti te van a juzgar muy duramente, porque a las mujeres no nos perdonan el éxito; escribe lo que quieras, no permitas que nadie se meta ni en tu trabajo ni con tu dinero…
La violación se ha convertido en un arma de guerra Las mujeres son las primeras víctimas de los ejércitos de invasión y ocupación, de grupos paramilitares, guerrillas y movimientos militantes de cualquier tipo, incluso religiosos, y por supuesto de grupos terroristas y pandillas, como las temibles maras de Centroamérica.
¿Se han fijado que el individualismo y el egoísmo se consideran rasgos positivos en los hombres y defectos en las mujeres?
Aunque a primera vista parezca un gran fiasco que mis promesas, o deseos, de escribir a diario, sacar fotos y pasear, leer y hacer tantas cosas distintas, todas a diario, no hayan sido posibles y, por eso, parezcan que mi mes sea – porque aún no se ha acabado el mes – un fiasco de promesas. Tengo que decirles que no, un largo un rotundo NOOO. Mi mes esta siendo, y espero que los que vengan también lo sean, fenomenal. Hace mucho tiempo que no trabajo tanto, tengo tanto trabajo que ni con agenda soy capaz de encontrarme, claro está, si no estoy con la cabeza centrada en lo que tengo que hacer. De la noche a la mañana me vincule a cuatro empresas para las cuales presto servicio por toda Galicia y dale viaje y dale trabajo. Me encaaannnttttaaaaa!!!!
Me gustaría haber sacado fotos de mis viajes por Galícia, pero no fue posible, me centré tanto en este trabajo que no me fue posible parar y buscar sitios preciosos en cada una de las ciudades por las que pasé. Puedo decirles que nunca viajé tanto, en tres semanas hice más de tres mil kilómetros. Nadie comprende mi trabajo ni el placer que tengo por trabajar, en realidad eso no me importa. Estoy tan contenta que las cosas malas de la vida y las personas que no tienen afinidad conmigo, las dejé en algún canto perdido en la carretera.
Mismo con tanto trabajo y un mes para allá de corrido, aún he tenido tiempo para leer y voy a dejarles las reseñas de mis libros. Los libros de este mes son especiales, una coincidencia de la vida coger libros tan distintos y a la vez similares en la biblioteca. Fue al acaso, si es que el acaso existe…
Espero que el mes de agosto tenga sido agradable – o mejor, esté siendo – y que tengáis aprovechado cada minuto del verano, de las vacaciones o del trabajo. Les puedo garantizar, que sí yo he aprovechado y sigo haciéndolo. Les dejo una foto de la playa que estuve ayer, una de las muy pocas fotos que he podido sacar este mes.
Hoy empezamos un nuevo mes, agosto, aquí en el hemisferio norte es tiempo de verano y vacaciones, aunque el sol no esté muy a la vista, es verano. En Galicia el primero día de agosto fue con lluvia y aire, a ver como será el mes.
Tengo planes para este mes, quiero hacerlo distinto a todos los otros y para lograrlo nada mejor que una lista para no perderme en el intento.
Como agosto es un mes donde las empresas no trabajan con fuerza, será más difícil – pero no imposible – sacar buenas oportunidades de trabajo, mismo así ,diariamente voy a mirar las páginas web para ver las solicitudes a las que debo inscribirme de inmediato.
Como agosto es mes de vacaciones, quiero hacer de este un mes especial. Así, a cada día voy a salir por mi ciudad en busca de un lugar para sacar una bonita foto que publicaré aquí para que conozcáis a Santiago de Compostela.
Una vez que salgo en busca de sitios interesantes para fotografiar, voy a caminar de 4 a 5 km al día.
Seguir con el propósito de no fumar y no fumar!
Leer de 4 a 5 libros este mes y hacer las reseñas aquí en el Blog.
Y, por supuesto, escribir todos los días aquí, para seguir con el reto de los 100 días. La verdad es que no les comenté nada de este reto, es un reto personal que me puse de escribir por 100 días consecutivos, siempre publicando aquí. El objetivo? Mejorar mi escrita, estar más activa aquí en el blog, poner la cabeza a pensar y quizás hacer una terapia, a final, dicen que la escrita es terapéutica.
Bueno, creo que ya tengo muchas tareas definidas para este mes, que juntas con las del día a día y el cuidado de la familia, me llenarán el tiempo. A ver los resultados de este plan de acción.
Algunos sábados y domingos son tristes, para mí, pues me quedo sola a casa sin tener con quien hablar o compartir el día. Estos son días que pasan muy lentamente, no tengo ganas de comer ni de salir de casa. En estos días la soledad me consume de una forma distinta, no es la misma soledad que añoro otros días en mi vida, es una soledad triste, gris.
Hoy, domingo de lluvia en Galicia, estoy una vez más a casa, sola, en soledad. Escucho música clásica mientras intento concentrarme en el libro o en la escrita. Qué difícil! Cambio el libro para ver si con otra historia puedo coger el ritmo y entretenerme, pero nada, vuelvo al que estaba leyendo. Insisto, paro, miro por la ventana. Miro al espejo, veo la vida en mis ojos. Vuelvo a mirar la ventana, mi atención se para en la pared con manchas de humedad, la imperfección de mi vida reflejada en una pared. No quiero quitar esta mancha, ella debe de permanecer ahí tanto cuando pueda, me ayuda a recordar que la vida es bonita por su imperfección. Soy de las personas que buscan hacer todo con perfección, también soy de las que saben que nada, ni nadie, logra la perfección. Esa pared también me ayuda recordar eso.
No estoy del todo sola, tengo a mi perro, a mis voces interiores y a los espíritos que siempre me acompañan. Hablo con ellos, con cada uno de ellos y con todos a la vez. No sé que me contestan, no puedo oírlos o no puedo comprenderlos. No comprendo lo que habla mi perro cuando me ladra, tampoco comprendo el silencio con sus ruidos de los espíritos que están aquí a mi lado. Sé que son buenos, puedo sentir y ver sus energías, blancas, translucidas y azuladas. Ninguno tiene el color de mi soledad, gris.
Eh, que se entienda! No estoy triste, esta soledad es que es triste. Pero, como todo en la vida, luego se acaba. Hay que esperar que pase y pronto pasará.